De sorpresa en sorpresa

Por Humberto Aguilar

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Por mucho, Mazatlán resultó ser un éxito como organizador del Tianguis Turístico inaugurado el domingo con más de 600 operadores, empresarios y promotores de la industria que dejará más de 500 millones de pesos con lleno completo en el sector hotelero.

Sorpresa para muchos de los asistentes como medios informativos fue conocer por primera vez la ciudad de Mazatlán, designada como orgullo y perla del Pacífico mexicano. Les sorprendió ver lo que muchos conocemos de ese lugar al que le cantó Gabriel Ruiz en dos de sus grandes melodías: “Mazatlán” y “Noches de Mazatlán”.

El gobernador, Quirino Ordaz, se hizo cargo de los importantes aspectos que deslumbraron a los asistentes por la belleza de su mar, de su enorme boulevard de más de dos kilómetros, de sus playas limpias y libres sin hoteles que entorpezcan lo visual de esas extensas playas del entorno. El malecón Olas Altas, el hotel Belmar en frente y las viejas casas de las calles que van hacia el centro histórico, de su catedral, de su plaza de armas, así como de tantas cosas que conservan los recuerdos de ese Mazatlán que hoy es admiración de los asistentes al Tianguis Turístico.

José Alfredo Jiménez dedicó también una de sus composiciones a este bello puerto que les es desconocido para los enviados de la Ciudad de México, como lo asegura Ciro Gómez Leyva, quien ha hecho sus programas desde ese lugar.

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MAZATLÁN, AY MI MAZATLÁN

Se trata de un nombre totalmente original que en náhuatl significa tierra de venados, su escudo realizado por el maestro Ronaldo Arjona fue instalado en un sitio frente al mar donde es admirado por propios y extraños. Frente a las instalaciones del Seguro Social sobre el enorme malecón, la escultura de una nave con una sirena. Mazatlán es desde siempre un puerto pesquero y turístico.

El gobierno populista de Luis Echeverría tuvo la “brillante idea” de decretar que los mexicanos somos dueños de toda la pesca. Convirtió en dueños de la flota pesquera de camarón a los cooperativistas que en menos de tres años se acabaron barcos, camarón y toda la producción que enriqueció por supuesto a los dueños originales que fueron empresarios, entre ellos algunos españoles.

Fue una idea genial del populismo que privó durante dos sexenios a nuestro país, Luis Echeverría y Guillermo López Portillo, quien le agregó a ese populismo la frase de: “La corrupción somos todos”. Como recordarán, así nos fue con el gasto excesivo de todos los fondos, destruyendo la economía hasta llegar a hacer a los mexicanos: “Millonarios de bilimbiques”, o sea dinero sin respaldo económico como aquellos billetes que se produjeron en la Revolución, especialmente los carrancistas.

Mazatlán no perdió su belleza. Los empresarios desbancados de la industria pesquera y camaronera voltearon hacia la promoción del turismo. Crearon hoteles y fraccionamientos que llenaron la zona conocida como “El Sábalo” que por aquellos años era una zona casi desértica, totalmente despoblada, donde los mazatlecos íbamos a bañarnos en aquellas maravillosas aguas.

Ese crecimiento detonó la llegada de más turismo extranjero y nacional, especialmente de la zona norte de nuestro país. Los empresarios no se arrepienten. Crearon un excelente campo de golf en la zona de El Cid, con torneos millonarios, con la presencia de jugadores internacionales, entre estos Lee Treviño.

Una de las zonas más hermosas y típicas de Mazatlán es en torno al teatro Ángela Peralta, aquella famosa diva del canto, quien trajo a México la fiebre amarilla. Ese mal le pegó fuerte a todo el país. Tan fuerte como los gobiernos populistas de Luis Echeverría y de José López Portillo, para decirlo en pocas palabras.

Por más de veinte años, el teatro y la zona fueron abandonados. La zona fue reconstruida en los años ochenta del siglo pasado. El teatro Ángela Peralta fue embellecido. La plaza Machado es sencilla, pero muy hermosa, en las calles que circundan el teatro hay cafés y restaurantes que invita a dar un paseo por ese lugar tan hermoso. La inauguración del Tianguis Turístico fue precisamente en el teatro Ángela Peralta, desde donde el presidente dio un mensaje a todo el país. El secretario de Turismo dio a conocer también que México recibió en 2017 a 39 millones de turistas, colocándose entre el sexto y el décimo lugar con mayor afluencia turística en el mundo.

Enrique Peña Nieto hizo notar que México no debe detenerse en su progreso hacia mayores metas turísticas. Lo que representa el nuevo aeropuerto, así como los cambios en el actual sexenio.