Emprender desde la sociedad en la política

El trabajo va a ocupar gran parte de tu vida. La única forma de estar realmente satisfecho es hacer aquello que crees que es un buen trabajo, y la única forma de hacer un gran trabajo es amar aquello que haces.
– Steve Jobs.

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Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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Hoy al igual que siempre, la participación de la sociedad en todos los ámbitos de la vida de un país se hace necesaria, ya sea para cuidado del medio ambiente, para trabajar solidariamente a favor de personas que sufren las consecuencias de un desastre natural, a favor de la prevención de problemas de salud, para enfrentar los grandes problemas sociales que enfrenta una sociedad cada vez más compleja, etc.

De manera muy especial en el caso de nuestro país, se hace necesaria la participación de la sociedad en general y de forma especial a todos los que tienen en sus manos, la gran responsabilidad de emitir un voto a favor de México, en un proceso electoral que no dista de los que hemos estado acostumbrados a ver.

De frente al proceso electoral más grande de nuestro país, por el número de representantes que se elegirán el próximo 1 de julio y por el proyecto de nación que se pone en juego; no podemos quedarnos inertes ante escenarios que se avizoran con riesgo para nuestra República Mexicana, el dejar que otros elijan por nuestra cuenta a quienes conducirán a nuestra nación en los próximos seis años, es ponernos a la deriva de sus decisiones, lo que podemos lamentar ante nuestra indiferencia.

Me vienen a la memora el mensaje del Papa Francisco al responder a una de las preguntas que le hizo uno de los jóvenes que recibió en el encuentro de alumnos y exalumnos de los colegios jesuitas de Italia y Albania, explicó que es un deber, una obligación del cristiano, involucrarse en la política, aunque sea “demasiado sucia” porque al estar en ese ámbito se puede trabajar por el bien común.

El Papa señaló categórico que “involucrarse en la política es una obligación para un cristiano. Nosotros no podemos jugar a Pilato, lavarnos las manos: No podemos”. Esa sería la postura al mantenernos al margen de las decisiones fundamentales que son responsabilidad de todos y que además se consagra como un derecho a votar en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que en su Artículo 35 establece que los ciudadanos tienen libertad para votar y ser votados en elecciones populares.

Haciendo alusión a las palabras pronunciadas por el Santo padre refería que “Debemos inmiscuirnos en la política porque la política es una de las formas más altas de la caridad, porque busca el bien común. Y los laicos cristianos deben trabajar en política”.

Señalaba que no es una tarea fácil como tampoco nada fácil era llegar a ser sacerdote. Advertía al respecto que no son cosas fáciles porque la vida no es fácil. En un desafortunado reconocimiento de cómo se percibe a la política, la refería como demasiado sucia y que ello era reflejo de que los cristianos no se han involucrado con su espíritu evangélico.

Se trata de otro momento histórico importante en la vida de nuestra nación y así como en otros eventos relevantes de nuestro país, compatriotas han asumido con responsabilidad su momento; el nuestro es ahora y así debemos enfrentarlo con determinación, informándonos, haciendo a un lado los intereses personales para poner por delante los intereses de nuestro querido México.

Tal como lo refería el Santo Padre “es fácil decir ‘la culpa es de aquel’… pero yo, ¿qué cosa hago? ¡Es un deber! ¡Trabajar por el bien común es un deber de un cristiano! Y muchas veces para trabajar el camino a seguir es la política”, por ello es fundamental emprender desde la sociedad en la política.

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(*) Director de la UNIVA-PV.