¿Manipular es informar?

Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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Comentarios van y vienen, es un vaivén de palabrerías para demostrar conocimientos sobre política y procesos electorales varios, mejor dicho todos los habidos y por haber.

En este sentido, realmente se está suficientemente informado para emitir juicios lo más cercanos a la realidad o es producto de conjeturas ajenas y desafortunadas.

Me refiero al primer debate, donde todos los participantes en él se sintieron triunfadores, vitales y experimentados. Jugaron con datos y los realmente destacados fueron los moderadores, con sus preguntas punzantes.

Lo primero es conocer la información no ignorarla, se depende de ella para expresar opiniones sólidas por tanto sensatas. Esto es un requisito en cualquier formación sociopolítica, de lo contrario no se puede sobrevivir con honor. Las acciones responden a ese requisito, reflexión realmente política alimento de la democracia, lo contrario solamente sirve a los esquemas autoritarios.

Estar informado, entonces es poseer poder sin radicalismos enfermizos. México atraviesa por el dilema de elegir a los mejores o permanecer con el grillete de la corrupción, la inseguridad, el nepotismo, mediocridad en todas sus formas y matices ─y lo más triste─ heredarlos a las nuevas generaciones como falso ejemplo de grandeza.

Estar informado en esta época es imprescindible, sin simular lo que no se es, el proceso informacional es vida y punta de lanza para opinar con verdad, eso lo sabemos todos los ciudadanos, más no aquellos que tienen miedo de perder sus privilegios, sus cotos de poder mediocre sobre el que se levantan como los seres más hipócritas conscientes del daño propinado a los demás.

Millones de mexicanos, como en ningún debate, presenciaron el primer capítulo de la tragicomedia pseudopolítica, ampliamente analizada por especialistas y académicos e igualmente ignorada; vendrá la segunda, tercera y no cesarán los insultos, balconeos, descalificaciones mediante mensajes mediáticos que paga el pueblo con carretadas de dinero.

Sondeos de opinión. Unos pagados, otros por iniciativa mediática; ninguno definirá nada para nadie fuera de la honestidad con la que se maneje el proceso electoral al final. Nada mejor para normar un criterio que la información que se tenga sobre tal y cual candidato; queda fuera el bulto de cemento, las láminas de cartón, los tinacos, despensas, camisetas y tantos regalos ofensivos para lograr el voto, bueno hasta tamales y tortas con un buen bufón grupero son socorridos para agilizar la contienda; el ciudadano ya no los atiende ya comprendió la trampa.

Ninguna encuesta es creíble como antaño. Presentarlas como garantía de triunfo es una desgracia para el aspirante a un puesto de elección, ya no surte el efecto deseado, tal vez nunca lo tuvo. Lo más importante es estar informado y dimensionar las mentiras de los contendientes, todo esto con respecto a su experiencia y resultados obtenidos durante la responsabilidad asignada.

Los medios de información, en este sentido, tendrán una enorme responsabilidad, su misión no puede sesgarse bajo ninguna circunstancia, serán momentos decisivos, los cuales se irán recrudeciendo, no en los debates que no dejan de ser tragicomedias, o sea, pan y circo a la antigüita; los informadores deben estar atentos a su misión de orientar con elementos claros el camino cuando se torne obscuro.

Los medios de información tradicionales como la televisión, la radio y prensa escrita; se conjugarán con los canales digitales, los más tendenciosos que son las redes sociales, las llamadas telefónicas y los llamados WhatsApp; todo un mundo de opiniones y datos a disposición de los ciudadanos, ya de por sí aburridos de tantos impactos visuales y auditivos. Es en este sentido que se tendrá que manejar con sensatez cada contenido y separarlo de la especulación.

La última.

El Día del Trabajo; triste y desafortunado, salarios de hambre y precios en constante alza han sepultado las esperanzas de  millones de trabajadores mexicanos. El control estatal de sindicatos y otras organizaciones gremiales es pasado, hoy son una simple horda de delincuentes, existen excepciones las menos ante la voracidad de líderes corruptos. Ya no se conmemora con respeto a los Mártires de Chicago (1886) esos si fueron combativos no simuladores y títeres. Las nuevas generaciones de empleados son frenados por normas burocrático-administrativas difíciles de asimilar, sin embargo ─como mencioné─ existen honrosas excepciones gremiales, se requiere una transformación de fondo y los candidatos no lo pueden obviar. En las últimas tres décadas no se ha detenido el sufrimiento de millones de obreros, será punto importante en la agenda política.

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(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.