Tecnología y carreteras facilitan pastoreo de fieles

  • Luis Artemio Flores Calzada, obispo de la Diócesis de Tepic.
  • Luis Artemio Flores asistió a la celebración de la Santa Cruz, en el pueblo de pescadores de la Cruz de Huanacaxtle.
  •  Reconoce el Obispo Luis Artemio Flores Calzada, de la diócesis de Tepic, que la frase “cada venida de obispo” es anacrónica.

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Por Eugenio Ortiz Carreño
Bahía de Banderas

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El Obispo de la Diócesis de Tepic, monseñor Luis Artemio Flores Calzada, reconoce que la antigua frase de “cada venida de obispo”, para señalar algo que es muy tardado, ha perdido sustento en la actualidad.

Y es que al menos por lo que a él se refiere todos los días visita pueblos y comunidades, parroquias y ciudades pertenecientes a la diócesis, y lo mismo preside celebraciones en Talpa de Allende, cuya imagen es la patrona de la diócesis, que acude a los pueblos más humildes para llevar a cabo las confirmaciones o encabezar las fiestas patronales, como ocurrió la semana pasada que asistió a la celebración de la Santa Cruz, en el pueblo de pescadores de la Cruz de Huanacaxtle.

Incluso el obispo tiene su cuenta de Facebook, dónde informa a sus fieles los lugares que visitar y los encuentros que sostiene con fieles o con organizaciones de religiosos con quiénes convive.

Por eso al ser cuestionado al respecto señala, que antiguamente era muy difícil la comunicación, y por eso era muy difícil que los  obispos visitaran da u diócesis, pero ahora gracias a Dios ya es más fácil la conexión, ya tenemos carreteras y nos podemos mover fácilmente y nosotros como obispos nuestra misión es visitar a nuestros feligreses, el pastoreo, aunque en cada parroquia hay un sacerdote representante nuestro, no obstante es bonito Acercarnos también al pueblo, convivir en sus fiestas o al menos en las confirmaciones y compartir y sentir de cerca el cariño de nuestra gente y animarlos también con nuestra palabra que es nuestra misión.

Abundó que de acuerdo a la nueva evangelización y a lo que Cristo nos ha encomendado, el objetivo es pastorear a los fieles. Lo único que tenemos que hacer de acuerdo a los tiempos que vivimos, tenemos que buscar la manera cómo llegar al pueblo, de acuerdo a las realidades que se van viviendo. Por ejemplo en nuestro tiempo en México, es muy importante trabajar y conducir a la gente por ser constructores de paz, dado que hay mucha violencia, entonces hay que trabajar cerca de nuestra gente para ser constructores de paz. También en un mundo donde hay mucho individualismo hay que trabajar mucho para decir no. La comunidad es más rica, por ejemplo en cada pueblo vemos cómo la gente convive y comparte, y la gente disfruta porque es parte de nuestro ser y por eso Cristo ha venido a crear un pueblo donde todos nos sintamos hermanos. Esos vínculos al compartir todos lo que tenemos nos enriquecemos todos.

También en Nuestro México ha azotado mucho el narcotráfico, por lo que es importante que nuestros jóvenes descubran que las drogas dañan, destruyen su vida, y por eso es importante decirles cuiden su vida, porque ustedes son muy valiosos. Total el pastoreo es buscar siempre el bien del pueblo.

Tal es el mensaje que el obispo Luis Artemio Flores Calzada, lleva a los pueblos de la costa, o a la zona sur en Ixtlán, o a las comunidades de Compostela y de Bahía de Banderas, e incluso a Puerto Vallarta y sus parroquias, que también le corresponde y su presencia no se da “cada venida de obispo” sino con la frecuencia y la rapidez con que se le invite.