Fortalecer uno de los activos más importantes de nuestro país: los jóvenes

La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.
– Jean Jacques Rousseau.

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Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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De acuerdo a la última encuesta intercensal del 2015 del INEGI, México contaba con una población de 119 530 753 habitantes, de los cuales el 51.4% son mujeres y el 48.6 % son hombres, con una edad promedio global de los 27 años y un promedio de nivel de estudios de 9.1 años y aproximadamente un 20% de la población son jóvenes entre los 20 y 30 años. Se trata de una fortaleza que tiene nuestra nación y que no debemos desaprovechar, por toda la fortaleza con el que cuenta esta franja de nuestra población mexicana.

Se trata de una población con gran potencial para incursionar en el campo productivo, sin embargo, las circunstancias que actualmente vive nuestro país, les genera incertidumbre y en momentos desaliento. Y es que emprender desde un entorno caótico e inmerso en la corrupción y la impunidad, no es tarea fácil.

México es una nación emprendedora, versátil y con demasiada entereza comprobada, el reto será abandonar escenarios adversos al crecimiento económico equitativo sin desviar recursos públicos hacía los bolsillos de pequeños grupos de poder. En particular en estos momentos de tragedia y zozobra nacional debemos seguir en la línea de la innovación e impulsar proyectos generados por personas creativas y entusiastas.

No son ajenas las reiteradas noticias sobre actos de corrupción en todos los niveles de gobierno en el país. Saqueos desmedidos y descarados, desviación de recursos para propósitos distintos de los que fueron considerados deteriora las finanzas de nuestro país y vulnera importantes programas de asistencia social en el orden de la salud, la educación y la seguridad entre otros. A esto se agrega la impunidad y la complicidad en los acuerdos políticos que ponen en entredicho la credibilidad de las instancias gubernamentales, adicionado con una desafortunada creciente ola de violencia.

Se ha generado en los últimos años el crecimiento económico nacional sobre una base de mejores alternativas como el caso del turismo; éste será a través de inversión y servicios de calidad para lograr el desarrollo de la importante industria sin chimeneas, a la que se le apuesta, pueda seguirnos posicionando en mejores niveles a nivel internacional.

Como en todo proceso la gestión puede presentar dificultades, en lo físico y psicológico; los escenarios económicos, sociales, educativos y sobre todo el escenario político que actualmente nos mantiene inmersos y en la expectativa de los resultados de la elección más grande de la historia de nuestro país y relevante por todo lo que hay en juego para el futuro de nuestra nación.

Es en este sentido las instituciones de educación superior cumplen un importante rol en la sociedad, particularmente la Univa que mantiene en su misión una clara definición de su ser y quehacer como lo expresa en su filosofía para “incidir en la transformación social desde la cosmovisión católica y formar personas íntegras en lo humano, científico, tecnológico y profesional, que sean líderes con espíritu de servicio, comprometidos con el bien común y el desarrollo sustentable”.

Parafraseando lo señalado por el Rector del Sistema UNIVA, el Presbítero Francisco Ramírez Yáñez: “la Univa como institución educativa, siente la obligación de fortalecer en nuestros jóvenes universitarios, el sentido crítico constructivo, la capacidad de análisis y sobre todo el compromiso de insertarse en la sociedad como sujetos de cambio para construir un México mejor. Quizá el reto nos parezca utópico e irrealizable. El escritor uruguayo, Eduardo Galeano nos ha dejado esta herencia: La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos, y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por lo que por mucho que camine, nunca la alcanzaré. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso sirve para seguir caminando”.

La pregunta está en el aire y la respuesta en manos de todos los sectores de la sociedad y en particular corresponde a las instituciones educativas, una gran responsabilidad y compromiso con la sociedad para fortalecer uno de los activos más importantes de nuestro país: los jóvenes.

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(*) Director de la UNIVA-PV.