¿Fiscal independiente? AMLO no debe caer en la trampa: todos los perros tienen dueño

Por Federico Arreola

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Cito a Carlos Loret de Mola, quien hoy escribe en El Universal acerca del famoso fiscal independiente, por cierto el mismo tema que tocaron Denise Dresser en Reforma y Jorge Castañeda en El Financiero:

1.-“Lo cierto es que esos grandes empresarios, que en campaña se manifestaron escandalizados por el gen autoritario de López Obrador y que expresaron su temor de que llegara al poder sin contrapesos, están por enfrentar la primera prueba”.

2.-“Ellos y las organizaciones de la sociedad civil que financian, encabezadas por algunas de las mentes más agudas del país, han impulsado junto con muchas otras voces la conversión de la PGR en una Fiscalía General Autónoma que no dependa del presidente. Este fin de semana, AMLO ya dijo que eso no le gusta. Que él quiere nombrar, vía el Senado (que controlará), al Fiscal”.

3.-“Las organizaciones y sus iniciativas por una educación de calidad, libre de los mecanismos perversos del corporativismo político, y por una fiscalía verdaderamente independiente, libre de la manipulación del gobierno en turno, podrían convertirse en las primeras víctimas de la luna de miel que viven los empresarios con AMLO”.

4.-“Esas dos batallas, que tienen la simpatía de amplios sectores de la sociedad civil, podrían terminar sacrificadas si los más poderosos empresarios, que ayudaron a financiarlas, ceden a la tentación de verlas ahora como desechables, con tal de evitar un pleito con el nuevo gobierno”.

5.-“Es la primera prueba. A ver de qué tamaño es el contrapeso o a ver de qué tamaño es la sumisión”.

Lo que buscan algunas personas, sobre todo las organizaciones de la llamada “sociedad civil” que financian los grandes empresarios mexicanos, es una reforma al artículo 102 de la Constitución que sirva para dejar al presidente de la República sin la facultad de intervenir en el nombramiento del fiscal de la nación.

¿Un fiscal independiente, independiente, independiente? ¿Existen perros sin dueño?

Con respeto a intelectuales destacados como Carlos Loret, Denise Dresser y Jorge Castañeda, ese cuento no me lo creo. Porque en México, como en el resto del mundo, todos los perros tienen dueño.

Si el fiscal no va a depender de la coordinación de las instituciones del estado mexicano —el Senado con la Presidencia—, ¿lo que quieren es que dependa de las organizaciones de la sociedad civil que patrocina el sector empresarial?

Me huele a intento, tan ingenuo como prematuro, de golpe de estado, eso sí, con el disfraz de las formas democráticas que presumen rechinar de limpias, pero que suelen esconder actitudes fascistas.

Espero que AMLO no caiga en la trampa. Espero que los empresarios no apoyen semejante barbaridad.

Las elecciones no las ganaron ni los hombres y las mujeres de negocios ni, tampoco, las organizaciones de la sociedad civil entre las que habrá, como dice Loret, algunas de “las mentes más agudas del país”, pero que no por su agudeza se abstuvieron de participar en el proceso electoral: casi todas las personalidades de esa “sociedad civil” que se siente con derecho a mandar en México apoyaron a Ricardo Anaya, y perdieron. Más que feamente perdieron, que no se les olvide.