Freno a la inconciencia

Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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No atender las manifestaciones de la naturaleza conducirá a una hecatombe de la sociedad mundial. Ella no perdona, su castigo es implacable, se tienen registros de eventos desastrosos recientes a lo largo y ancho del mundo.

La necedad del ser humano no existe en ningún ser viviente. No se ha encontrado por ninguna parte, le muestran y demuestran lo dañino de la contaminación y continúa contaminando toda la biosfera; le anuncian la ausencia de valores, no le importa su irresponsabilidad es más grande, devastadora, infame y egoísta.

Las cifras mundiales de contaminación del planeta son alarmantes. En este sentido México tiene el deber de transformarse en una nación limpia, cambian lo más pronto posible sus métodos para tratar desperdicios o se terminará con la vida de millones de ciudadanos, esto es responsabilidad de ellos no solamente de los que  encabecen los gobiernos, que llegarán y los futuros.

México está entre las naciones punteras en el consumo de productos de plástico, contenedores para agua, popotes, unicel, esa basura que se observa tirada por doquier. Este asunto es para preocupar a cualquier ser consciente por las consecuencias que implica, no solamente el veneno ambiental, sino el alto impacto a la economía, a los procesos políticos en la toma de decisiones y, fundamentalmente a la salud. El control de los desperdicios regularmente es ignorado cuando es una parte importante de la vida de los seres vivos.

De nada sirve la preocupación de la sociedad  si está a expensas de la furia de la inconciencia. Se reconoce la necesidad de cambiar y se ignora al mismo tiempo, es una verdadera contradicción a la que se enfrenta la sociedad actual. La respuesta de la naturaleza es implacable por donde se le mire, los daños ocasionados ahora tienen la respuesta en diversas partes del mundo; Japón, China, Europa y varias partes donde se han registrado devastaciones volcánicas o terremotos.

No todo es responsabilidad de la autoridad, los ciudadanos tienen una misión importante que cumplir, el deber de asumir su responsabilidad en el cuidado ambiental, la cifra en pérdidas humanas relacionadas con la contaminación es significativa, baste revisar las estadísticas oficiales.

Los mexicanos eligieron a sus autoridades recientemente mediante una jornada electoral sin precedente en su historia; no debe dejarse todo a ellos, aunque su participación en la creación de modelos nuevos que contrarresten la contaminación es importante los ciudadanos son el motor para que todo marche bien.

La sociedad tiene en sus manos la enorme posibilidad de organizarse en favor de un mejor ambiente, defender los espacios de contaminantes, despertar esa inquietud en los niños y jóvenes no dejar que el mal avance más porque será irremediable en cualquier momento.

Como se sabe se cerró un episodio más de la política mexicana, se abrirá uno nuevo a partir del primero de diciembre, será necesario  para evitar que todo continúe igual la participación decidida las expectativas para contrarrestar la contaminación ambiental, la corrupción y la mediocridad en el tratamiento de estos problemas,  estoy seguro no tendrán lugar en el futuro en este hermoso país.

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.