¡Nomás por joder!

Por Humberto Aguilar

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La historia es conocida. Hasta Catón debe haberla contado alguna vez. Se trata de un español que dijo: “Si me muero en Madrid, que me entierren en Barcelona y si me muero en Barcelona, que me entierren en Madrid”. Le preguntaron por qué y respondió simplemente: “Nomás por joder”.

Las siguientes dos historias son adaptables a las decisiones del futuro presidente de México, Andrés Manuel López Obrador: determinó que la Secretaría de Turismo se ubique en Cancún y que las oficinas de Fonatur se ubiquen en Bahía de Banderas, Nayarit. ¿Cómo van a trabajar a distancia?

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LO DEL NUEVO AEROPUERTO

Javier Jiménez Espriú, secretario de Comunicaciones para el próximo gobierno de Andrés Manuel, enemigo declarado de la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, hizo la siguiente declaración: “Se revisarán todos los documentos de las empresas que construyen el aeropuerto para determinar que no existe corrupción en los contratos, si todo está correcto, la construcción del aeropuerto será puesta a consideración de los mexicanos en una consulta pública.

De nada vale que la obra ya esté avanzada en más de un cincuenta por ciento, no importan las inversiones multimillonarias que ya se han hecho, tampoco le importa que las muchas líneas aéreas que pretenden llegar al nuevo aeropuerto demanden ese servicio.

Seguramente tampoco le importa la creación de más de medio millón de empleos directos ni el hecho de que otro medio millón de familias se van a beneficiar en forma indirecta. Al futuro secretario de Comunicaciones y Transportes solo le importa revisar contrato por contrato y que se determine su construcción a través de una consulta popular, en donde seguramente habrá miles de personas que votaron por Andrés Manuel que van a pedir que no se construya finalmente. Todo esto ¿nada más por joder?

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FONATUR

La historia moderna del turismo hizo posible la creación del Fondo Nacional para el Fomento del Turismo, dependencia que ha creado destinos turísticos muy importantes como el de Ixtapa-Zihuatanejo, como el de Oaxaca y como el de Litibú, en Bahía de Banderas.

En Litibú se creó un pueblo turístico de enormes dimensiones, conexión carretera y un campo de golf, así como una planta de tratamiento de agua potable.

Litibú fue puesto a la venta a los inversionistas, pero su desarrollo ha sido muy lento, demasiado lento para este hermoso destino turístico que ha creado el FONATUR.

En el ejido de Higuera Blanca, donde existen hermosísimas playas con un pueblo ansioso de regresar, se detuvo su desarrollo por la crisis económica de 2008, que duró cuatro años. Actualmente se promueve, pero no termina por despertar.

No se ha hablado sobre el proyecto para impulsarlo a nivel internacional, solo se determinó que las oficinas de FONATUR se instalen en Litibú, Bahía de Banderas, tal vez por las cosas con las que iniciamos esta columna. ¿Nomas por joder?