Identidad y marketing

Un ejemplo de consistencia de marketing con el resguardo de una imagen gráfica. Pueden cambiar las estrategias, pero con la identidad no se juega.

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Por Nacho Cadena

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Qué bueno que tenemos nuevas autoridades municipales recién elegidas por toda la ciudadanía y, qué bueno también, que se estén haciendo nuevos planes y proyectos basados en la experiencia de nuestros años anteriores, para solucionar o para mejorar lo fundamental en los compromisos de la autoridad municipal. Los servicios propios a los ciudadanos y el respeto a los derechos que estos ciudadanos tienen; entre los primeros habrá que reconocer los servicios municipales básicos como es la recolección de la basura, la pavimentación, el mantenimiento y las buenas condiciones de las calles, la imagen de las plazas, de los edificios públicos, de las oficinas públicas, de parques y jardines y todo aquello que mejore la calidad de vida de los vallartenses.

El día de hoy voy a proponer una mejora que, por ser muy simple y sin costo, podría tener beneficios importantes en la promoción de Puerto Vallarta y en la imagen nacional e internacional de nuestro destino, quiero referirme a una estrategia de mercadotecnia, muy simple: dotar a nuestra ciudad y a nuestro destino turístico con una imagen de identidad fácil de identificar, de reconocer y de diferenciarse de otros destinos.

Hoy por hoy, el logotipo con el que promovemos nuestra ciudad está multiplicado de muchas maneras, de muchas figuras, de muchas imágenes, de tal manera que cualquier esfuerzo del que se hable bien de nuestra ciudad se diluye al firmarse o al identificarse de distintas maneras.

El Ayuntamiento tiene un logotipo, la Dirección de Turismo tiene otro logotipo, el Instituto de Cultura tiene otro logotipo, programas especiales como “El Vallarta que todos queremos” tiene otro logotipo diferente, el Fideicomiso de Turismo tiene otro diferente; esta es una técnica totalmente reprochable en cualquier esfuerzo mercadotécnico, donde, dividir es ineficiente. Mi propuesta es que la Presidencia Municipal decida qué identidad de la ciudad es la que quiere proyectar, yo creo que lo más conveniente y, creo que también la de mejor diseño, es la que utiliza Fidetur, identifica la ciudad perfectamente y, además, es la que se lleva a todas las visitas promocionales de México y del extranjero, no sólo en Estados Unidos se utiliza, también en Canadá, también en Colombia, también en Sud América y, ahora recientemente, en países europeos y de manera muy especial en Inglaterra. ¿Por qué no sumarnos a la imagen que es más vista, mayormente recibida en distintos medios, la que más difusión ha tenido en los últimos años, la que tiene un peso mercadotécnico específico más grande? Esto quiere decir que, si el Ayuntamiento o la Dirección de Turismo o cualquier otra, cuando aparezca en sus mensajes esta imagen recibirá un impacto mucho mayor, ya que esta imagen es de sobra conocida en el mundo de nuestros visitantes.

Traigo a la memoria un ejemplo bien conciso y que todos conocemos; hasta antes del 2011, la Rivera Nayarit tenía su propio logotipo y Puerto Vallarta tenía el suyo propio, un solo destino con dos identificaciones separadas; un solo aeropuerto con dos imágenes; una sola bahía con dos representaciones gráficas y así perdimos, desde el 2008 hasta esa fecha, casi medio millón de visitantes norteamericanos. De pronto se cae en una propuesta semejante a la que estoy haciendo ahorita y, sin envidias, sin rencores, sin falsos orgullos, sin vanidades personales o de grupo, se decide formar una sola identidad a través de un logotipo que funcione para ambos destinos. La realidad es que cada peso, cada dólar invertido se aprovechó al máximo e hizo capaz que el “dos con uno” diera resultados maravillosos; simplemente, con esta decisión, con una base técnica, hizo posible que el esfuerzo de los promotores de este destino, lograran fuentes de financiamiento infinitamente superiores a las que se tenían y el resultado fue que aquel medio millón de turistas perdidos se recuperara en menos de dos años.

El caso de Puerto Vallarta con este tema de identidad comercial es aún más grave ya que no alcanzo a recordar ni los logotipos ni las frases promocionales que me ha tocado conocer desde que llegué a este lugar. Cada Ayuntamiento, creo no equivocarme al decir, cada Presidente Municipal, le puso figura, color, diseño al gusto de cada uno, por tanto, por treinta años o más, o sea, por lo menos diez presidencias municipales diferentes, cada tres años la identidad de la ciudad se ha cambiado (qué pensará el director de marketing de Coca Cola al enterarse de esta aberración cuando ellos, a través de casi cien años, han utilizado la misma imagen, los mismos colores y la misma tipografía).

No quiero comentar lo peor del caso y es que, en cada período del Ayuntamiento, los postes, las bardas, los puentes, las patrullas de policía, se pintan también de colores diferentes; he visto naranjas, rojos, verdes, azules, amarillos y hasta un color aqua que, la verdad, las patrullas, más que de policía parecían de estos camiones publicitarios que anuncian perfumes y aromas femeninos.

Estamos viviendo una época nueva, el mundo está globalizado, el mundo del turismo se ha convertido en un ring de todos contra todos, el que mejor promueve, el que mejor diseña estrategias de marketing, hoy por hoy, será siempre el ganador.

Por hoy fue todo, muchas gracias. Hasta el próximo viernes.