Nayarit, cada quien lo suyo

Por Luis Alberto Alcaraz

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APRENDER DEL PASADO. Quienes hace un año estaban aterrorizados por el clima de inseguridad que se vivía en Nayarit seguramente hoy están más tranquilos, aunque es evidente que la ola no ha pasado. De cualquier forma queda demostrado una vez más que la inseguridad es un problema cíclico en el que muchas veces los gobiernos locales no tienen mucho qué hacer. Recordemos el final del sexenio de Ney González, cuando Tepic era un sangriento campo de batalla. Imposible olvidar la grabación de aquella madrugada cuando Ney le pedía a Roberto Sandoval que diera la cara como alcalde de Tepic, que no se escondiera ante el grave problema de inseguridad que afectaba a los capitalinos. Después vinieron cinco años de enorme tranquilidad, cuando el gobierno de la gente parecía haber encontrado la fórmula para mantener la paz en las calles. Sabríamos después de la famosa paz narca, con un Fiscal que era juez y parte del problema. La detención de Édgar Veytia rompió el control que un grupo criminal tenía sobre la plaza y abrió la puerta para una nueva ola de violencia. El asunto es fácil de entender: dos grupos criminales se disputan el control de la plaza. Por su posición geográfica Tepic, y todo Nayarit, es un punto neurálgico para el trasiego de droga de sur a norte, al margen de la importancia que también pueda tener la plaza como centro de consumo y producción de diversos enervantes.

MUY POCO POR HACER. En ese mar revuelto de grupos criminales disputándose la plaza asumió la gubernatura Antonio Echevarría García dando un golpe mediático espectacular al contratar al llamado súper policía Javier Herrera Valles, quien en honor a la verdad ha quedado mucho a deber a los nayaritas y no ha hecho honor a su leyenda. Sin embargo la mayor virtud de Herrera Valles es darnos la tranquilidad de que durante este gobierno los cuerpos de seguridad del estado no están al servicio del crimen organizado, algo que complace mucho particularmente a los grupos criminales que detestan que no haya cancha pareja. Para ellos el control de una plaza depende de la capacidad táctica y operativa del cartel que logra dominarla. Por su cercanía a Jalisco Tepic es una plaza que le pertenece al Cártel Jalisco Nueva Generación, pero por su cercanía a Sinaloa es al mismo tiempo un territorio fácilmente disputable por cárteles de Sinaloa y el Pacífico. Por esa situación la plaza de Tepic no ha sido controlada por completo por un grupo y a eso se debe que la ola de violencia no termine de pasar. Tristemente el papel que juega la policía local es de mero observador, obligando a los criminales a realizar su guerra con la mayor civilidad posible, sin daños colaterales. Quienes esperaban que Herrera Valles acabara con la inseguridad en una semana seguramente están muy decepcionados, pero es justo reconocer que ni la Fiscalía ni la Fuerza Nayarit están al servicio de un grupo criminal, y eso realmente es para aplaudir.

LAS COSAS COMO SON. En este contexto queda claro que es muy poco lo que los gobiernos locales puedan hacer en contra del crimen organizado, porque ni siquiera el gobierno federal es capaz de aniquilarlos. Lo que sí debemos esperar de la policía local es una garantía absoluta de que los criminales comunes, los asaltantes, los ladrones de casa habitación, los violadores, los plagiarios, no tengan facilidades a la hora de cometer sus fechoría. Si bien es evidente que ante los grandes grupos del crimen organizado no hay mucho qué hacer, ante los ladronzuelos de poca monta si es posible dar resultados en el corto plazo mediante el uso adecuado de la información y, sobre todo, acabando con la corrupción que impera al interior de las corporaciones policiacas de todo el país. Tal vez por ello la apuesta de Andrés Manuel López Obrador para hacer frente a la inseguridad que nos aqueja en todo el país no pasa por el uso de la fuerza sino que empieza por el combate a la corrupción y se refuerza mediante la regeneración del tejido social terriblemente descompuesto por razones principalmente económicas. El desempleo y la falta de opciones para estudiar ha llevado a miles de niños y jóvenes a caer en las garras de la drogadicción sirviendo como carne de cañón para los cárteles criminales, donde un sicario recibe 2 mil pesos a la semana por realizar su lamentable trabajo. Confiamos sinceramente en que la estrategia de AMLO funcione, porque a México le urge recuperar la paz en sus calles para poder crecer en otros terrenos como el social y el económico.

CARAVANA CON SOMBRERO AJENO. La verdad es que el narcotráfico es algo imposible de vencer, particularmente en México, un país con 2 mil kilómetros de frontera común con un país que tiene 27 millones de adictos a diversos tipos de drogas, lo que lo convierte en el mercado consumidor más grande del mundo. Sería ingenuo esperar que un negocio de 88 mil millones de dólares al año deje de existir de la noche a la mañana, por lo tanto, mientras tengamos ese enorme mercado de consumidores al otro lado de la frontera México seguirá siendo el mejor conducto para el tráfico de drogas con dirección al norte. El problema nació cuando México dejó de ser un país de paso para convertirse en un país consumidor de droga, cuando nuestros jóvenes fueron enganchados debido a la necesidad de los cárteles de comercializar sus ganancias, que antes recibían en dólares y que ahora reciben en especie. Aunque a nivel mundial se presume a Colombia como el país que pudo acabar con el narcotráfico la realidad es que sólo acabaron con la violencia del narcotráfico, porque Colombia sigue siendo un gran  productor y exportador de cocaína hacia estados Unidos y Europa. El 90% de las 285 toneladas de coca incautadas en Estados Unidos durante 2016 procedía de Colombia, país que ha incrementado sustancialmente su capacidad de producción en los últimos años. Por lo mismo es factible entender que en México pasará lo mismo durante el próximo sexenio, cuando los cárteles entenderán que deberán bajar el nivel de su violencia si quieren seguir con  sus ganancias millonarias.

POSDATA. La tendencia mundial parece apuntar hacia la despenalización de las drogas y la legalización del cultivo y comercio de algunas como la marihuana. Aunque parezca broma, el ex presidente Vicente Fox es el principal promotor de esto, declarándose desde hace años listo para iniciarse en el negocio lícito del cultivo y comercio de la marihuana. Apenas la semana pasada la empresa Khiron, dedicada al cultivo de marihuana con fines medicinales en Canadá y Colombia anunció la designación de Vicente Fox como su asesor y embajador comercial en México. De ese tamaño es la presión que ejercen muchos en México para que el cultivo y venta de la marihuana con fines lúdicos y medicinales sea finalmente legal.

VOX POPULI. Mientras el futuro nos alcanza, Javier Herrera Valles tiene mucho por hacer en Nayarit para arrasar con los malandrines de baja monta, al tiempo que el gobierno del estado a través de instituciones como el DIF y el Consejo del Deporte despliega estrategias efectivas para reconstituir el tejido social de los nayaritas. Mayores y mejores fuentes de empleo son muy necesarias para combatir la criminalidad, por lo que queda claro que la inseguridad que nos afecta es un fenómeno cíclico y multifactorial que es imposible erradicar en el corto plazo. Confiemos en que este gobierno esté dando pasos firmes en la dirección adecuada.