A moverse todos

Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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A casi un mes de la contienda electoral, donde Morena arrasó con poco más de 30 millones de votos a su favor de un total de 89 millones de la lista nominal, la mesa esta puesta para iniciar los recortes a la burocracia de cuello blanco, lo cual es justo y necesario, con el debido cuidado.

Los recortes de manera indiscriminada preocupan desde siempre, sólo baste recordar que uno de los motivos que llevó a la debacle del poderío romano fue la burocracia administrativa obesa y redujo la fuerza militar de ese imperio; en este sentido lo planteado por el que será el nuevo gobierno federal a partir del primero de diciembre del año en curso, será rebajar el sueldo de los funcionarios de alto nivel, tal vez con ello muchos se vayan a otros campos laborales donde les paguen lo que obtienen ─lo cual dudo─ o se vean en la necesidad de corromperse, volverse corruptos para no demeritar su calidad de vida.

Sí que es complicado el asunto. Esos recortes salariales planteados por el futuro gobierno será un “hueso duro de roer”; como lo fue en el imperio romano donde, o se pagaba a los encargados de mantenerlo o sea sus soldados o continuar el pago al mórbido aparato administrativo en asenso desmesurado para otorgar los servicios en esa época. El riesgo es claro en la vida de México, los desplazados de sus cotos de poder tal vez se integren a la corrupción o de plano a la delincuencia, los ejemplos sobran en instituciones públicas y se extiende a instituciones privadas, sobre todo instituciones de educación superior, de donde se esperan talentos para la construcción de un mejor país.

Me parece oportuno citar una declaración del maestro y analista político Luis Rubio: “Una medida clave de desarrollo es la calidad del gobierno, no tanto en términos de los líderes electos, sino precisamente lo opuesto: la burocracia que hace que el gobierno funcione de manera cotidiana, independientemente de los procesos político-legislativos de decisión. Lo que hace funcionar al gobierno en los países civilizados es la burocracia profesional que se encarga de la limpieza de las calles, el funcionamiento del sistema de justicia, la policía que vela por la seguridad y, en general, todo el servicio civil que hace que la vida evolucione de manera normal”.

En este escenario los sueldos de algunos funcionarios rayan en el absurdo: recientemente se dio a conocer que los sueldos de los burócratas mexicanos de nivel alto y medio (cuello blanco) tienen salarios por arriba de los pises que integran la OCDE, un subsecretario mexicano recibe una compensación equivalente a 13 veces el PIB per cápita del país, mientras es de cuatro veces en los Estados Unidos. Esto es; el PIB está considerado como de los más bajos en la OCDE: en 2016 se situó en 8 mil 201 dólares, si se compara con el promedio de las naciones de esa organización de 36 mil 741 y el de los Estados Unidos quien califica con 57 mil 500 dólares o el de Suiza de más de 78 mil dólares, México no puede darse el lujo de pagar a sus funcionarios de primer nivel salarios más altos que los que perciben en esta última nación.

Por otro lado, están los servicios deficientes en casi todos los renglones, lo cual causa un impacto a la sociedad al no recibir lo que desea, prueba de esto es el reporte del INEGI en su Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental; esta pulsa la satisfacción de los ciudadanos mexicanos en materia de servicios públicos; revela la profunda insatisfacción existente. El estado y mantenimiento de calles y avenidas obtuvo una satisfacción de 21%; la policía de 25% y el alumbrado público de 33%. En el caso de los servicios públicos bajo demanda, la satisfacción con el servicio de transporte público masivo automotor fue de 29% y la de servicios de salud del IMSS del 39%. La excepción es la educación que recaba 61% de satisfacción. Curiosa y decepcionante esta cifra dados los pobres resultados que obtienen los alumnos en las pruebas nacionales o internacionales. Disminuye, sin embargo, el porcentaje de personas que piensan que la educación es gratuita pasando de 59% en 2013 a 32% en 2015. Es de suponer que buena parte de los padres de familia se ven obligados a pagar en las escuelas a las que envían a sus hijos.

En todos sentidos existe inconformidad, por los salarios desorbitados de algunos funcionarios “amigos” del sistema; corrupción en las decisiones políticas, complacencias fuera de la razón han perdurado por años, sin razón. Ahora se analiza suspender las pensiones presidenciales, recortes a las dietas de legisladores, suspensión de pagos de servicios celulares, comidas, vales de gasolina, contrataciones externas, asesores y el pago de otros gastos.

Desafortunadamente esto está en el mismo paquete de corrupción con el que pretende terminar el siguiente gobierno federal, los datos del Inegi son deprimentes reporta a 12 mil 590 víctimas de la corrupción por cada 100 mil habitantes y una incidencia de 30 mil 97 actos de este tipo por cada 100 mil habitantes, México cambiará estos comportamientos, al menos eso se ha ofrecido.

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(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.