PRI Nayarit: y sin embargo se mueve

Por Luis Alberto Alcaraz

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¡ESOS SON HOMBRES…!  Uno pensaría que tras la mega madriza recibida el pasado 1 de julio el PRI del estado de Nayarit simplemente bajaría la cortina y pediría a sus militantes que el último que salga apague la luz. Hace un año, cuando la alianza de Antonio Echevarría García derrotó de calle al PRI de Manuel Cota el ánimo era diferente, al grado de que el propio Cota de inmediato inició su campaña con miras al 2021 convencido de que cuatro años no son nada para buscar de nuevo la gubernatura. Con todo el apoyo del gobierno federal Manuel Cota se autoproclamó jefe de la tribu tricolor en Nayarit y empezó a mover sus piezas con rumbo a la siguiente elección. Faltaba un año para que al PRI nacional se lo cargara el payaso, porque una cosa es perder la gubernatura y otra muy distinta es perder Los Pinos. Al perder la presidencia de la República el PRI prácticamente lo pierde todo porque simple y sencillamente se le cortará el flujo de dinero a todos los CDE del país, lo cual volverá inoperables a todos los comités locales. Durante su primer derrota nacional el PRI se mantuvo vivo gracias a sus gobernadores, sin embargo en la nueva etapa que está por iniciar el escenario será totalmente adverso ya que solamente habrá 12 gobernadores del PRI, quienes estarán terriblemente vigilados por el gobierno federal para evitar que desvíen recursos hacia el partido.

SI HUBIERA PARQUE… En el 2000 y el 2006, pese a la derrota presidencial, el PRI siguió siendo la primera fuerza nacional, lo que le garantizó millonarios recursos mediante las prerrogativas, en cambio a partir del año entrante el PRI será la tercera fuerza electoral y por lo mismo recibirá solamente 800 millones de pesos, muy por debajo de los mil 557 millones de pesos que le corresponderán a Morena por ser la primera fuerza nacional. Sin embargo el peligro mayor es que se haga realidad la propuesta de Andrés Manuel López Obrador para que se reduzcan en un 50% las prerrogativas a los partidos, con lo que a Morena le tocarían poco más de 760 millones, mientras que al PRI le quedarían solamente 400 millones, cantidad que a Morena le fue suficiente para ganar una elección presidencial pero que al PRI no le servirá ni para el gasto corriente de sus oficinas nacionales y estatales. Con este golpe demoledor el priismo entrará en la peor crisis de su historia y habrá estados en los que literalmente desaparecerá, particularmente en los 18 estados donde no hay gobernador priista, por eso es digno de aplaudir el esfuerzo que muchos priistas están haciendo por poner al mal tiempo buena cara, buscando la forma de reagruparse y volver a ser competitivos en el corto plazo, como lo hicieron alguna vez.

POCOS PERO DE CALIDAD. Entre esos valientes está Enrique Díaz López, presidente del CDE del PRI en Nayarit, quien a menos de un mes de la megamadriza ya está convocando a las mesas de reflexión, estatal y municipales, para escuchar “la voz de todos los militantes y simpatizantes”. Esto quiere decir que hace un año, cuando el PRI perdió la gubernatura de Nayarit, de plano no se escuchó a los militantes y volvieron a cometer los mismos errores que ocasionaron que el 1 de julio volvieran a perder. Están en todo su derecho los priistas, o más bien las cúpulas del PRI, en hacer sus numeritos de reflexión para ahora si “aquilatar el mensaje que nos dio la ciudadanía”. Lo malo es que por primera vez el futuro del PRI no depende del PRI, sino de lo que haga Andrés Manuel López Obrador durante los próximos seis años. En Nayarit el PRI no será una opción de cambio en el 2021, porque por inercia el partido favorito para ganar la gubernatura será Morena, partido que el 1 de julio se embolsó las tres diputaciones federales y las dos senadurías. Si Miguel Ángel Navarro Quintero recibe todo el respaldo del presidente López Obrador y durante los próximos dos años trabaja el estado repartiendo todo tipo de recursos federales no habrá forma de que no sea el sucesor de Antonio Echevarría García, quien en su calidad de gobernador es el único que se le puede atravesar a Morena con un buen candidato propio.

QUE DESCANSEN EN PAZ. Sería injusto negarle al PRI todo lo bueno que le dio a nuestro país, por desgracia el malestar por sus abusos es muy superior al reconocimiento de sus buenas obras, por eso el PRI deberá entrar a su cuarta transformación cambiando su nombre y, por supuesto, su forma de hacer política. No hace falta que el PRI cambie sus estatutos, tiene los postulados más hermosos del mundo, lo que necesita es una militancia con más pantalones, con más huevos pues, para mandar a la chingada a sus élites que llevaron al partido al precipicio. No es posible que Enrique Peña Nieto haya modificado los estatutos del PRI para imponer la candidatura de José Antonio Meade y todavía haya millones de priistas defendiendo a Peña Nieto. El primer error del PRI fue jugar con un candidato no priista y ahí están las consecuencias. El PRI tiene una base muy valiosa pero por desgracia es una base sumisa, que acepta las imposiciones de los hombres del poder. Hoy que el PRI vale tres pesos es el momento de que las candidaturas se otorguen a liderazgos jóvenes y honestos, como ocurrió en Jalisco en 1995 cuando el PRI perdió la gubernatura por primera vez. Con políticos jóvenes el PRI recuperó distritos y alcaldías, pero cuando esos jóvenes llegaron a la gubernatura se volvieron  locos, como pasó en Nayarit con Ney González y Roberto Sandoval, dos jóvenes carismáticos que perdieron el piso y terminaron cediendo a los encantos de la corrupción, abriendo la puerta para que la oposición los derrotara.

POSDATA. Por supuesto que los políticos de Morena no serán perfectos y por lo mismo cometerán errores que los harán tropezar. El primer gran error de Miguel Ángel Navarro será renunciar a la senaduría para fungir como representante federal en Nayarit. No puedes hacer campaña para senador y luego, tras ganarte la confianza de la gente, botar el cargo porque te salió otro mejor. Esos errores les costaron muy caro a los del PRI y costarán muy caro a los de Morena, ya lo verán. Por lo demás no hay que esperar grandes cosas de Navarro Quintero porque en su ADN político dice que se formó en el viejo PRI.

VOX POPULI. Basándose en el poder económico que les garantiza el Edomex los del Grupo Atlacomulco seguramente se apoderarán del PRI nacional, así que está por verse quién será el valiente que le meterá de su bolsillo para mantener con vida al PRI Nayarit. El enorme colmillo de Manuel Cota le dirá que no pierda su tiempo ni su dinero, porque no hay forma de que dentro de tres años gane la gubernatura, así que a lo mejor se anima Ney González, ya aburrido de vender pintura como seguramente está.