Escenario actual de México en la transición de gobierno

La capacidad del hombre para la justicia hace la democracia posible, pero la inclinación del hombre hacia la injusticia hace a la democracia necesaria.”
– Reinhold Nieibhur.

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Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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La próxima transición de los gobiernos federal, de los estados y municipios, estos dos últimos en los que recientemente se llevaron a cabo elecciones, presentan escenarios alentadores y favorables en algunos renglones, pero, bastante preocupantes en otros por  las condiciones en las que se reciben las administraciones y la situación prevaleciente en el entorno económico social del país.

Es innegable que debe reconocerse la labor de las buenas administraciones y capacidad de gestión, pero más importante será identificar nuestro punto de partida hacia la transición, que, es imperativo se realice con precisión, oportunidad y transparencia.

Hay temas alarmantes que prácticamente se han infiltrado a todos los niveles de gobierno y que será uno de los retos a enfrentar por las nuevas administraciones en la esfera de su responsabilidad de cada uno de los tres niveles.

Entre los temas que más preocupan y que han afectado a nuestra nación son: la corrupción, el  bajo crecimiento económico, la pobreza,  autosuficiencia alimentaria y energética, educación, salud, precarias condiciones laborales de trabajadores.

Nuestra aspiración como mexicanos es la de lograr un país más justo, más educado, más seguro, más saludable,  sustentable, más competitivo, que privilegie el bienestar de sus habitantes y permita un mejor legado a las siguientes generaciones.

El presente sexenio concluye con una evaluación reprobatoria en materia de transparencia en el manejo de recursos, con el crecimiento de uno de los mayores flagelos de la sociedad mexicana, como lo es la corrupción. Diversos casos fueron puestos al escrutinio de la sociedad, que ve con enojo y frustración cómo gobernadores y funcionarios públicos han hecho de la corrupción una práctica normal, mediante el robo directo de miles de millones de pesos, en donde la mayoría de los casos goza de impunidad y protección gubernamental.

Otro importante reto que enfrentamos como mexicanos es un crecimiento insuficiente dada su capacidad en términos de recursos naturales, infraestructura, habilidad y conocimiento de su gente, apenas del 2.6 % en promedio cuando en el entorno internacional hay países con niveles similares de desarrollo a México han crecido sustancialmente en el mismo periodo por arriba del 5%.

En tema de pobreza nuestra condición tampoco es alentadora, con más de 53.4 millones de personas en situación de pobreza y pobreza extrema, según reporte CONEVAL, 21.3 millones de mexicanos se encuentran en rezago educativo; 19.1 millones no tienen acceso a servicios de salud, y 68.4 millones de mexicanos carecen de acceso a la seguridad social.

En materia de vivienda y de servicios públicos, 14.8 millones de mexicanos habitan en espacios reducidos y construidos con materiales endebles y de mala calidad, mientras que 23.7 millones de personas no cuentan con los servicios básicos de la vivienda.

Respecto al tema de la alimentación y del ingreso, 24.6 millones de personas carecen de acceso a la misma, 62 millones tienen ingresos inferiores a la línea de bienestar, mientras 21.4 millones tienen ingresos inferiores a la línea de bienestar mínimo.

La dinámica internacional en la búsqueda de la autosuficiencia alimentaria, marca otra condición preocupante para nuestro país, con un descuido muy marcado en el campo mexicano por décadas,  sobre todo en el sureste, ha acentuado la dependencia que México tiene con el exterior con relación a los principales productos agrícolas que consume nuestra población, en detrimento de la competitividad de nuestros agricultores.

Son diversos e importantes los temas de la agenda nacional que plantea el escenario próximo de nuestro país, temas en algunos casos con años de tropiezos, de políticas públicas inadecuadas, de luchas infructuosas que nos han llevado a diferir nuestro desarrollo por décadas, como lo han hecho otros países de condiciones similares.

Se espera y se aspira a que la aparente transición hacia un nuevo modelo económico, se refleje en los aciertos y buenos resultados que requiere nuestra nación, no podemos seguir postergando acciones que contribuyan a generar mejores niveles de bienestar a la población; que se enfrente con visión e inteligencia el escenario actual de México en la transición de gobierno.

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(*) Director de la Univa-PV.