Urgen puentes peatonales en la carretera federal 200

Atravesar la carretera 200, un riesgo.

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Por Eugenio Ortiz Carreño
Bahía de Banderas

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La carretera Federal 200 se torna cada vez en una vía muy peligrosa para cruzar para los peatones. En algunos casos se generan “atorones” de tráfico que también afectan a los automovilistas que cotidianamente tienen que viajar a la ciudad de Tepic, e incluso a Guadalajara y la ciudad de México.

Cruzar el bulevar en la zona que comprende la margen derecha del río Ameca, desde el puente de Jarretaderas, al Crucero de Mezcales, es sumamente difícil. Quien lo quiera intentar, debe estar dispuesto a perder de 15 a 20 minutos, para esperar el momento oportuno.

Muchos accidentes se han registrado en el Puente de Jarretaderas, que se ubica a unos 150 metros del puesto de Protección Civil, donde la gente que viaja a Puerto Vallarta, o hacia Bucerías al norte, evita subir al puente peatonal y se arriesga a costa de su vida, el cruce de la vía rápida.

El cruce se facilita en el puente elevado de Valle Dorado, debido a que el flujo vehicular se va sobre el puente, pero se vuelve a intensificar hacia el norte, a la altura del Centro Comercial Lago Real, donde la gente tiene que esperar que los automovilistas conscientes les cedan el paso, porque de otra manera, simplemente no es posible cruzar.

Hacia Mezcales sigue el problema, y bajo el siguiente puente elevado se facilita nuevamente el paso, pero más al norte, llegando a Tondoroque, el cruce es peligroso. Ahí se encuentra el tercer puente peatonal elevado, pero pocos son los peatones que los usan.

Lo mismo sucede en Bucerías, antes de llegar al cruce del Arroyo El Indio, donde el puente raramente es usado. En el Centro de Bucerías, faltaría un puente más, pero nadie ha tenido la iniciativa y la gente cruza aprovechando los altos de los carriles centrales.

El problema se agrava cuando la carretera se convierte en dos carriles. A la altura de los pueblos El Guamuchi, San Ignacio y demás pueblos localizados a orilla de carretera, el intentar cruzar es muy peligroso y para los conductores se torna en un “tormento”.

En este caso, siendo comunidades rurales, los más conscientes son los automovilistas, quienes tienen que sufrir las incomodidades de los “topes” que obligan a parar los vehículos cada 10 o 20 metros, para dar paso lo mismo a las personas que al ganado.

Hasta ahora, hasta el sector empresarial en Puerto Vallarta y la Riviera Nayarit, ha mostrado su preocupación y gestiona la construcción del puente elevado de Las Juntas, donde como todo el mundo sabe, hay un intenso movimiento de vehículos automotores y de personas que cruzan los carriles de circulación, a riesgo de su propia vida.