Enfrentar el reto de emprender de forma estratégica

No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas.
– Lucio Anneo Séneca.

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Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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En materia de emprendedores, es importante analizar la propuesta que en el Proyecto de Nación 2018-2024 contempla el licenciado Andres Manuel Lopez Obrador (AMLO), presidente electo de México, que de acuerdo a sus cuatro ejes Política y gobierno, Economía y Desarrollo, Educación, Ciencia, Valores y Cultura, y Desarrollo Social; en este último caso considera una actividad relacionado con el impulso al emprendimiento.

Jóvenes Construyendo el Futuro es uno de los ejes importantes de la propuesta que busca brindar el apoyo a ese sector de la población que no obstante el potencial de que disponen y su capacidad para insertarse al sector productivo, muchos de ellos se mantienen al margen por la falta de oportunidades consistentes y sostenibles y en otros tantos casos de la voluntad de hacerlo.

Establece la propuesta en el Proyecto de Nación el de apoyar cada año a 200 mil jóvenes emprendedores, interesados en iniciar un negocio o actividad económica y que requieran herramientas para desarrollar su plan de negocio e iniciar su empresa.

Sin duda alguna hemos escuchado ya sobre esta propuesta en muchos sexenios, sin embargo, no se han logrado los resultados deseados ya que su implementación no ha sido aplicada considerando los distintos actores del ecosistema como son el sector empresarial, el sector universitario, instituciones financieras y reglas accesibles para su ejecución.

Se habla de gestionar capital semilla y créditos emprendedores ante las secretarías correspondientes y que proporcionen la capacitación y los recursos económicos que garanticen el éxito empresarial de jóvenes con ideas innovadoras.

En ese orden de ideas también se establece el programa de Jóvenes becarios, actividad en la que se busca vincular a los jóvenes de educación superior con el servicio público; se habla de una meta para integrar a 50 mil jóvenes estudiantes o recién egresados de las escuelas de educación superior, menores de 30 años, con promedios altos e interesados en participar en prácticas profesionales, como becarios en el servicio público.

La orientación del programa va enfocado a todas las carreras, con especial énfasis en jóvenes con formación en ingeniería química y otras relacionadas con la industria del petróleo; así como verificación en procesos administrativos y de fiscalización, en una vinculación con las universidades públicas autónomas e institutos tecnológicos.

El tema de los jóvenes que ni estudian ni trabajan, no es un problema menor si consideramos que de acuerdo a las cifras que aporta el Banco Mundial, en México el porcentaje de los jóvenes entre 15 a 29 años que ni estudian ni trabajan llega ser del orden del 25 %, superior al 22 % que en promedio se maneja para América Latina; por ello es importante que estas propuestas planteadas, estén verdaderamente evaluadas en el impacto que puedan tener, no solo en el corto y mediano plazo, sino en un horizonte transexenal, considerando que se trata de una fuerza laboral muy importante para el sostenimiento económico de nuestro país que mira hacia una gran población en etapa de próxima jubilación o ya jubilados, que necesariamente estarán requiriendo de mayores servicios de salud, además del sostenimiento de sus pensiones.

Estas propuestas como otras más que contempla el Proyecto de Nación 2018-2024, parte de la base de que los jóvenes han sido abandonados y que la falta de oportunidades los ha llevado a situaciones de frustración, odio y resentimiento, lo que genera una situación que alimenta la violencia, problema que se busca erradicar a partir de brindarles oportunidades de enrolarse a la vida productiva.

Por ello se propone que el Estado deba garantizar la atención a todos los jóvenes que deseen estudiar, el integrar a los jóvenes en actividades laborales o académicas para dotarlos de herramientas para una vida mejor; alejarlos del desempleo y del camino de las conductas antisociales, impulsando su preparación para conseguir una gran reserva de jóvenes para las actividades productivas en previsión de un mayor crecimiento económico en el futuro.

Tenemos un largo camino por recorrer si nos comparamos contra los países más emprendedores y que tienen una calidad de vida muy por encima, que, sin duda alguna, han hecho cosas diferentes y bien planeadas para generar una cultura ciudadana de respeto, de compromiso, de solidaridad, de trabajo en equipo y de muchos otros factores que tienen más que ver con las actitudes que con las aptitudes.

Se pueden destacar países como Noruega, Holanda, Singapur, Canadá, Suecia, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos, Japón y Alemania, este último considerado como número 1 en la lista de los 10 mejores países más modernos, con mayor espíritu empresarial, con mejor calidad de vida, más poderosos, más vanguardistas, para establecer sedes corporativas, más influyentes, con mayor transparencia, con mejor vida ecológica, con mejor educación empresarial, para mujeres empresarias y en general.

De aquí que las propuestas que se han dado a conocer en el Proyecto de Nación, deben contemplar no incurrir en los errores del pasado y capitalizar a favor las acciones aplicadas por quienes se denomina países del primer mundo, en la consideración de enfrentar el reto de emprender de forma estratégica.

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(*) Director de la UNIVA-PV.