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Ante los avatares de la vida, actuar con optimismo

Cuando no se busca el bien común, el resultado de las metas por alcanzar se empaña de ambición, y esta se impone por la fuerza y derivándose el caos.

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Por Humberto Famanía Ortega

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Es importante hacer una pausa para analizar nuestro paso por la vida en diferentes épocas, sabemos que las facturas por nuestros comportamientos se pagan. A veces nos olvidamos de que siempre existe una manera de llegar a las consecuencias de ciertos problemas que ocurren a través de los años. Por ejemplo, si fumaste, tomaste licores o consumiste drogas en exceso, queda una secuela, al igual si tu comportamiento en tu comunidad no fue el adecuado, seguramente que recibirás su rechazo. Todos tenemos la oportunidad de corregir malos hábitos de consumo, o también de buscar la solución a nuestros malos modales.

Cuando se tiene comunicación constante con la familia y la sociedad, donde te desarrollas, encuentras solidaridad en tiempos de vacas flacas, como comúnmente se dice. Nunca actuar como lobos ermitaños porque te aíslas, fuimos creados para protegernos ante la adversidad. Son los tiempos de buscar cooperación de todos nosotros para formar una verdadera alianza para la integración, sabedores que juntos familia y sociedad lo hacemos mejor bajo objetivos claros y precisos. Cuántas veces hemos sufrido desgracias colectivas y nos hemos levantado, sin lugar a dudas se siente menos cuando todos nos auxiliamos y amainamos estos golpes.

Tenemos que tomar en cuenta que Dios nos da la capacidad de la ternura y la fuerza para orientar en los valores morales para lograr que florezca la vida en todos los seres humanos. Nos toca el saber interpretar esa voluntad del Creador donde la solidaridad pasa a hacer elemento primordial para vivir en paz y armonía, y asi lograr la prosperidad que tanta falta nos hace en estos tiempos tan difíciles, donde las amenazas a la vida en todos los aspectos se manifiestan por la ambición y codicia que está llegando muy lejos, causando graves estragos y muchos irreversibles.

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Incertidumbre y desesperanza

Me atrevo a decir que existe incertidumbre en la sociedad, y el presente no es lo que deseábamos, debemos hacer a un lado la desesperanza, ya que nuestro destino está en manos de Dios, por eso hacemos votos por encontrar los caminos adecuados recuperando los valores morales en nuestra familia y en nuestras comunidades.

Para seguir construyendo, dejemos de culpar a los demás por los fracasos, ya que depende de cada uno de nosotros el lograr un cambio con rumbo con nuestro optimismo y actitud, de modo que podamos superar cualquier obstáculo. Si te encuentras angustiado te aconsejo que te animes, levantemos la guardia muy en alto gritando a los cuatro vientos nuestro libre albedrío.

Es muy cierto que gracias a la esperanza podremos afrontar a nuestro presente, porque quien tiene esperanza tiene fe y vive de una manera diferente y puede saborear la delicia de la paz y serenidad. Todos tenemos un don que el Dios nos otorgó, nos toca a nosotros buscarlo para poder dar equilibrio a nuestra vida, nadie es más ni menos que tú, hasta del más humilde de los seres humanos podemos aprender mucho más de lo que nos imaginamos. Por eso hago mucho hincapié el unirnos en torno de un objetivo en común, pues hace que sea más fácil alcanzarlo, porque divididos seremos presa fácil para la derrota. Lo que debemos de evitar que se impongan caprichos causando descontento y división, por ende, descontrol en la forma de conducir tu familia o pueblo.

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Avaricia contra el bien común

Cuando no se busca el bien común, el resultado de las metas por alcanzar se empaña de ambición, y esta se impone por la fuerza y derivándose el caos, entonces la soberbia empieza a reinar, por eso tenemos que cuidar que el egoísmo no llegue a la estructura de gobierno porque termina oprimiendo a la mayoría y enriqueciendo a unos cuantos.

Lo que es cierto, es que hasta el día de hoy no ha sido posible desenredar en su totalidad la maraña que se ha formado respecto a la impunidad y corrupcion generada por servidores públicos desleales, y por lógica con complicidad de líderes nefastos. Por eso deseamos que surja una nueva clase política que busque con emoción e integridad la justicia distributiva, proponiendo control absoluto en los recursos financieros de los tres sectores del gobierno logrando equidad permanente para el logro de sus metas.

Es de esperarse que la mayoría de los mexicanos tenemos miedo a la incertidumbre, la ilusión de un nuevo comienzo ciega al ser humano, impidiéndole actuar con un criterio bien formado. Lo que me queda muy claro es que mientras Dios no sea el centro de la vida familiar, política, cultural, social y económica, falsos redentores trataran de confundirnos prometiendo lo que no se puede cumplir.  Muchos simulan ir por el rumbo correcto, lo importante que en los aspectos de administración publica ya nuestra sociedad es más demandante en consecuencia existe la posibilidad de derrocar a aquellos que quieran imponer su voluntad a fuerzas.

Pues bien son nuevos tiempos donde se demanda unidad y coherencia de nuestra vida pues solamente se muestra con el cumplimiento de compromisos con la familia y nuestra amada Patria. Urge mayor involucramiento en el destino que se da en las grandes decisiones gubernamentales para lograr bienestar en todos los aspectos para alcanzar progreso equilibrado que cubra las necesidades mínimas de todos los mexicanos.

-.Hago votos para que nuestra palabra y acción no sean suplidas por el silencio y la pasividad, está de por medio nuestra Dignidad.-