Por mejores tiempos

Francisco Medina Ascencio.

.

Por Humberto Aguilar

.

Todos recordamos con afecto a Don Francisco Medina Ascencio, por ser el gobernador de Jalisco que más apoyo y más obras de infraestructura le dio a Puerto Vallarta.

Durante la administración de Medina Ascencio se creó el aeropuerto internacional, la terminal marítima, se remodeló el malecón, se dotó de alumbrado público y con el apoyo del presidente de México se firmó aquí el retorno a México de la franja de tierra que a causa del río Bravo usufructuó el gobierno de los Estados Unidos, conocido popularmente como el Chamizal.

El presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, vino expresamente a Puerto Vallarta para firmar ese convenio. De los datos que se recuerdan de esa fecha son que en el restaurante “Maxim” de don Máximo Cornejo, David Mendoza fue el barman y quien atendió a los dos gobernantes como mesero fue el entonces jovencito Rafael Yerena Zambrano.

El licenciado Francisco Medina Ascencio vacacionó varios años en Puerto Vallarta después de su gobierno. En Vallarta Opina se le dieron varios reconocimientos y finalmente a la gran avenida se le impuso su nombre.

Fuera de esto, pocos gobiernos se acordaron de Puerto Vallarta, en 18 años de gobiernos panistas no se les vio por este lugar, mucho menos tomaron acciones para dotar de más infraestructura a Puerto Vallarta.

De Bebeto Cárdenas se recuerda que durante tres años se celebró aquí la Copa de Golf Gobernador, organizada por el ruso Sentwosky, un torneo de aficionados con excelentes premios y la participación del hotel Velas y de Luis Angarita.

Fuera de ese torneo no hubo más participación de un gobernador de Jalisco de origen panista por Puerto Vallarta.

Con el gobierno actual de Aristóteles Sandoval, obra pública no se ha hecho, el delgado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes solo nos ha dado atole con el dedo, quien más ha trabajado es el secretario de Turismo, Enrique Ramos Flores, en materia de difusión pero hasta ahí.

En cambio, cosas por lamentarse han abundado, sobre todo en materia de delincuencia organizada. Vallartenses que han desaparecido, el crimen del regidor Beto Gómez, el asesinato en la carretera a Guadalajara de un grupo de policías durante la administración de Carlos Nájera, quien finalmente renunció a ese cargo cuando pudo haber sido eliminado también por la delincuencia organizada.

En estos seis años de gobierno de Aristóteles Sandoval nos llegó el peor presidente municipal en la historia de esta ciudad, Ramón Guerrero alias “El Mochilas”, que dejó muchos recuerdos amargos, entre otros la desaparición del regidor Beto Gómez.

Podemos decir, que por fortuna en la más reciente administración de Arturo Dávalos en infraestructura las cosas mejoraron un poco, en servicios, el trabajo de su esposa Candelaria Tovar es positiva en defensa de la mujer y en otros valores que se aprecian.

Arturo Dávalos ganó las elecciones más recientes, su experiencia y una buena administración de los ingresos públicos podrán darle un lugar en el corazón de los vallartenses. Por lo menos eso es lo que debemos esperar.