En Bahía, la “ley de la selva”

Por Luis Alberto Alcaraz

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MAL Y DE MALAS. Lo que mal comienza mal tiene que terminar. El doctor Jaime Cuevas Tello consiguió ser alcalde de Bahía de Banderas por segunda vez gracias a la generosidad del también ex alcalde Héctor Paniagua, quien creyó que el médico no se atrevería a traicionarlo por tercera vez. Con la alianza Héctor Paniagua-Toño Echevarría el doctor Cuevas se sacó la lotería con una alcaldía que le durará cuatro años, con posibilidad a una reelección de tres más, sin embargo apenas cumplido el primer año de gobierno se asoman nubarrones de tormenta sobre su cabeza debido al escándalo que provocó la desaparición del ex regidor Salvador Macías Valdez, hecho lamentable que demostró la forma en que el gobierno encabezado por Jaime Cuevas opera más como un grupo criminal que como una institución de gobierno obligada a velar por el bienestar de todos los habitantes del municipio. Aunque parecía imposible que Cuevas traicionara de nuevo a Héctor Paniagua, lo imposible ocurrió cuando ni siquiera había tomado posesión del cargo, cuando Jaime Cuevas se negó a cumplir los compromisos políticos establecidos con el grupo de Héctor Paniagua. La perversión de Jaime Cuevas fue más allá de cualquier límite al invitar a la hija de Paniagua a formar parte de su equipo de gobierno, provocando un pleito entre padre e hija debido a que Paniagua había decidido que ninguno de sus amigos o familiares aceptaría cargos de segundo nivel en el nuevo gobierno municipal.

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A PUNTA DE PISTOLA. Trepado en la soberbia que siempre lo ha caracterizado, Jaime Cuevas rompió con Paniagua sin importarle que con ello lastimara también su relación con el gobernador, Antonio Echevarría García, quien aceptó apoyarlo en su campaña sólo porque Héctor Paniagua lo convenció de que era la mejor opción. Sin apoyos locales y estatales, Jaime Cuevas pretende afianzarse en el poder fortaleciendo su propio grupo con miras a la reelección, sin embargo la actual crisis política que lo envuelve podría incluso provocar su destitución y nadie en Nayarit movería un dedo para apoyarlo. Fue el 29 de junio cuando empezó la tragedia a raíz de que una jovencita de 22 años de edad le dijo a su padre que Salvador Macías Valdez, de 33 años, había intentado abusar sexualmente de ella. El hecho no habría pasado a mayores de no ser porque el padre agraviado identificado como Pedro “NN” es ex funcionario municipal y hermano de una regidora de la actual administración. Gracias a sus influencias, el indignado padre de familia logró que la policía municipal detuviera de inmediato al presunto acosador, quien fue trasladado a los separos municipales bajo la acusación de faltas administrativas, al parecer escándalo en la vía pública en estado de ebriedad. 47 días después el saldo ha sido demoledor para ambas partes: Salvador Macías Valdez se encuentra oficialmente desaparecido y don Pedro recibió auto de vinculación a proceso que lo mantendrá en prisión por lo menos durante los próximos seis meses acusado del delito de desaparición forzada de persona.

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EL EFECTO DOMINÓ. Lo que parece un capítulo de alguna exitosa narcoserie ocurrió en Bahía de Banderas bajo el mando de Jaime Cuevas Tello, cuando un particular identificado como Pedro “NN” abusó de sus influencias para ordenar el arresto del ex regidor Salvador Macías Valdez, quien presuntamente había intentado abusar de su hija. Trasladado a los separos por faltas administrativas, el joven ex regidor debió pasar la noche en la cárcel preventiva de Bahía de Banderas luego de que los responsables negaran a sus familiares el derecho de sacarlo bajo fianza bajo el argumento de que no estaba el responsable del trámite. Al día siguiente, sábado 30 de junio, cuando los familiares acudieron a tramitar la liberación de Chavita, como lo conocen en Bahía, fueron informados de que se había fugado de la cárcel municipal, como si en lugar de preso hubiera estado hospedado en un hotel de Bucerías. Desde entonces nadie conoce su paradero, lo que motivó a sus familiares a presentar una denuncia penal por desaparición forzada de persona, la cual provocó la renuncia del director de la Policía Municipal, Ricardo Guerra, y el encarcelamiento de dos custodios y el padre de la mujer presuntamente agraviada, todos presos en el penal de Tepic donde están sometidos a proceso. De Ricardo Guerra poco se sabe tras su destitución, aunque el 8 de agosto se publicó que había sido arrestado por el mismo asunto. Pese a la magnitud del escándalo, el alcalde Jaime Cuevas se ha mantenido callado, como si no fuera el responsable directo de la Policía Municipal.

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EL ABUSO DEL PODER. Aunque los responsables de la Policía Municipal aseguran que Salvador Macías se fugó de la cárcel municipal, las primeras investigaciones aportan información de que su desaparición podría ser real debido a las amenazas telefónicas que Pedro “NN” le hiciera antes de su detención. Al reclamarle que intentara abusar de su hija, Pedro “NN” le dijo claramente que “pagarás tu ofensa en mi casa”. No se trata del pleito ocasional entre dos desconocidos sino que existía una relación entre el desaparecido Salvador Macías y su acusador Pedro “NN”, ya que ambos son compadres y cuñados, de ahí que Pedro “NN” reaccionó violentamente ante el honor mancillado de su hija, aunque en realidad se habla de intento de abuso sexual, cosa que el propio Chavita negó, según la conversación telefónica sostenida entre ambos previa a su detención. Por desgracia todo se salió de control y uno está desaparecido y el otro está en prisión. Dos elementos policiacos que recibieron órdenes de sus superiores también están sujetos a proceso penal, evidenciando la forma burda en que las instituciones son utilizadas para resolver rencillas familiares. Es el saldo de un pésimo gobierno encabezado por Jaime Cuevas Tello, quien ha sido incapaz de darle rumbo al municipio y lo expone a la ingobernabilidad, porque resulta difícil de creer que los policías que arrestaron a Salvador Macías hayan actuado sin consultar a sus superiores, que son el jefe de la Policía y el presidente municipal.

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POSDATA. Lo que parece un pleito familiar que se salió de control podría tener un alto costo para el alcalde, Jaime Cuevas, debido al desprecio que sienten por él en las altas esferas del gobierno estatal. La forma contundente en que la Fiscalía del Estado intervino en este asunto es una clara señal de que el alcalde de Bahía ya no tiene amigos en el gobierno de Nayarit, empezando por el gobernador que no moverá ni un dedo para protegerlo.

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VOX POPULI. El asunto policiaco se contamina políticamente debido a la enorme importancia que Bahía de Banderas tiene en el contexto estatal. Tres años parecen demasiados para quienes se dicen traicionados por Jaime Cuevas y gustosos le pasarían la factura en cuanto sea posible. La reciente derrota de Héctor Paniagua le abona más al pleito entre ambos personajes y acrecienta el resentimiento. Le echan más leña al fuego los activistas de Morena que desde ahora pretenden sentar las bases para un triunfo electoral en el 2021, enrareciendo mucho más el ambiente. La mediocridad política de Jaime Cuevas, quien ha sido alcalde dos veces gracias a la generosidad de Héctor Paniagua, contribuye a que la crisis sea mayor y pudiera estallar en el corto plazo. No sería el primer alcalde que destituyen en la corta historia de Bahía de Banderas como municipio.