Descubrir el amor, tarea permanente

  • Felicidades y lo mejor de la vida, al gran ser humano, la maestra María Asunción Ramírez Muñoz (Marisu Ramírez).

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Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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El amor jamás se repite, de persona a persona cambia, descubre y decide, se revela en lo más hondo del que ama y penetra en los comportamientos de los que aman sinceramente.

La relación  es de persona a persona, les permite descubrir parte de su esencia, con el fin de perdurar los sentimientos, esto es insustituible en el espíritu de los que aman. El amor no permite interpretaciones a partir de gustos o inclinaciones, es;  viene y se forma desde dentro del ser humano para darle fuerza a su personalidad, bien se ha dicho es el acto espiritual el cual traza y revela el interior de la persona.

Tantas lecciones tiene el amor y sus formas en conceptos en ocasiones más que aquellas que el ser humano les agrega consciente de sus propios recursos de existencia, el llamado “en sí mismo” de los más grandes filósofos de la antigua Grecia.

En este sentido el poeta mexicano Amado Nervo describió magistralmente a la envoltura del amor, la vida: Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas….Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas noches de mis penas; mas no me prometiste tú sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas… Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

En cuestión de amor nadie está satisfecho con lo realizado, tal vez porque no se tuvieron claros los objetivos para alcanzar la felicidad, la fuerza física, el perfil, las acciones y la mala elección del ser humano en el que confió gran parte de la vida, momentos de angustia y desazón llevan a sentir perdida esa parte de vida donde no se distinguió claramente al amor.

El ser humano cuando ama es gestor de una nueva existencia, parecerá ilógico lo que voy a expresar, tal vez una “puntada”, no es así por favor reflexiónelo: la piel, el color de ojos, el carácter, la esposa (o) los hijos, los padres, ¡no se eligen!, están porque el Todopoderoso lo decide, nos corresponde cultivarlos protegerlos y posiblemente, se vallan antes de tiempo, se separen y nos saquen de su vida, el sufrimiento lógico no es culpa del amor sino de las fisuras sociales y morales, se sufre por esas inconsistencias desconocidas hasta que se enfrentan.

La razón en la mente del ser humano es profunda, aunque no es el ser mismo, él se queda a la orilla dentro de un drama sujeto al pasado o en un proceso de confrontación del cual no podrá escapar jamás, su individualidad le caracteriza  es uniforme limitante; los fines de cualquier persona son difíciles de encontrar, como diría el filósofo griego Heráclito, tienen una razón profunda. Por todo esto existencia es individualidad.

La existencia humana está totalmente gobernada por el carácter, el destino y el azar. La vida humana y el devenir histórico constituyen un orden regulado por la Fe y la Esperanza en Dios, con el temor a la naturaleza por sus cambios; esto es una visión filosófica de todo lo que existe a partir de nuestro interés; existir con la suficiente visión haría al ser humano libre para amar realmente, hasta ahora una utopía en esta sociedad invertebrada.

Contraria al amor es la indiferencia, ésta no tiene propósito de compartir, la persona actúa así por el vacío en su alma, cuando se elige no amar se renuncia a la libertad. Entonces se olvida al amor en su papel de transformador, los valores se entierran, se olvidan hay una conexión con lo fatídico la incomprensión en el nivel más bajo el “Yo” queda reducido a la nada;  la solución es enamorarnos menos y amar más.

Cuando se ama se comparte, se espera y se construye para conformar la visión real de sí mismo y del otro. Lo contrario es valerse o anteponer la conveniencia para surgir por encima de los proyectos mutuos, eso surge de una persona incoherente y sin fortaleza de carácter. La vida descubre al amor y le da vida.

(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.