¿Qué pasaría?

Por Humberto Aguilar

.

Dentro de lo posible existe el riesgo de un atentado en contra de Andrés Manuel López Obrador, presidente electo para los próximos seis años a partir del primero de diciembre de este año.

El pasado sábado un individuo vestido de negro con papeles en la mano llegó hasta el lugar donde despacha gritándole que no debe de trabajar los sábados, quiso pasar donde están las vallas, forcejeó con personas que estaban ahí, cayeron al suelo, lo imposibilitaron, revisaron que no trajera armas. Cuando pudieron interrogarlo dijo que solamente quería ver al presidente para pedirle un favor.

Este hecho despertó la incertidumbre de la posibilidad de un atentado y la interrogante sobre la necesidad de protección que se niega a aceptar por parte de la guardia presidencial.

No es de desearse, pero puede ocurrir un magnicidio parecido al de hace 90 años cuando un 17 de julio de 1928 murió el presidente Álvaro Obregón cuando festejaba su reelección en el lugar conocido como La Bombilla, en la Ciudad de México. Ese atentado despertó la furia de los obregonenses que culpaban a Plutarco Elías Calles por su muerte. Elías Calles era en ese momento el personaje más importante de México, consumador de la Revolución junto con Álvaro Obregón.

Plutarco Elías Calles, para demostrar que él no había intervenido en nada, les entregó la investigación del asesinato para que se castigara al culpable, fuera quien fuera, finalmente el autor material resultó ser un oscuro personaje guiado por una mujer llamada la madre Conchita, religiosa de un convento.

Este hecho convenció a Plutarco Elías Calles para cerrar todos los conventos del país, cortar relaciones diplomáticas con el Vaticano y expulsar a los más destacados obispos.

En esa investigación, en los conventos de México y de Chihuahua se dio a conocer que existían en los sótanos, auténticos panteones de niños recién nacidos y de fetos.

.

¿QUÉ PUEDE OCURRIR?

De suceder un atentado fatal contra López Obrador, en la Constitución Política Mexicana se prevé que el sucesor habrá de ser el presidente del Supremo Tribunal de Justicia, ya que no existe como en los Estados Unidos la figura de un vicepresidente para suceder al presidente, como ocurrió cuando fue asesinado John F. Kennedy en Dallas, Texas.

No son usuales los atentados en contra de un presidente electo, pero en México no se descarta este hecho por la decisión de Andrés Manuel de no contar con la protección oficial.

Afirma Andrés Manuel que la gente lo protege porque lo quiere mucho, como ocurrió el sábado pasado, pero no se descarta que en lo que resta del año e incluso durante su mandato, por el solo hecho del protagonismo, alguien quiera intentar darle muerte.

.

JALISCO NUNCA PIERDE

Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco para los próximos seis años y que asume el poder el próximo 6 de diciembre, insiste en no aceptar la intervención de un coordinador por parte del próximo gobierno federal, pretende un acercamiento oficial más directo con el presidente electo, incluso para recibir instrucciones especiales y directas sin la intervención de quien ha sido designado como coordinador. Algo parecido ocurre con otros gobernantes.

Otros gobernadores que no pertenecen a Morena; priistas y panistas han entablado ya contacto entre sí para eliminar a ese personaje dantesco y peligroso que pretende ser el virtual vice gobernador por parte de Morena.

Dicen que Jalisco nunca pierde y que cuando pierde arrebata, veremos qué pasa en los próximos meses.