Bahía de Banderas, un pleito de vecindad

Por Luis Alberto Alcaraz

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HASTA EN LAS MEJORES FAMILIAS. Se diría que estamos ante una divertida comedia de no ser porque ya hay cinco personas en la cárcel vinculadas a proceso por el presunto delito de desaparición forzada de persona. Ocurre en Bahía de Banderas y mantiene la atención de mucha gente porque tiene todos los ingredientes para un drama de suspenso. La historia comenzó el 29 de junio, cuando el ex regidor Salvador Macías Valdez fue detenido por la policía municipal, acusado de escandalizar en la vía pública. El motivo real de su arresto fue otro: el ex funcionario de Catastro Municipal Pedro NN solicitó la detención de su compadre y cuñado Salvador Macías, enfurecido cuando su hija le llamó para informarle que Chavita había intentado violarla. De inmediato se desató una serie de acontecimientos desafortunados que terminaron con la desaparición de una persona y el encarcelamiento de otras cinco, una de ellas el ex director de la Policía Municipal, Ricardo Guerra, quien fue destituido del cargo y posteriormente arrestado y vinculado a proceso por la desaparición de Salvador Macías. Lo que inicialmente parecía una gran historia de abuso policial y desaparición de persona empieza a perfilarse como un pleito familiar que se ha salido de control y podría tener lamentables repercusiones para todos los involucrados.

COMO SERIE DE NETFLIX. Tras la detención de Salvador Macías, ocurrida cerca de las tres de la tarde del viernes 29 de junio de este año, sus familiares intentaron pagar una multa para sacarlo de la cárcel preventiva, ya que el motivo de su arresto fue escandalizar en estado de ebriedad en vía pública, aunque quedó claro que no andaba borracho. Como la persona encargada de las multas no estaba presente el detenido debió pasar la noche en los separos de la cárcel preventiva de Valle de Banderas, de donde desapareció en las primeras horas del día siguiente. Al parecer Chavita se fugó entre las 4 y las 6:30 de la mañana, cuando los guardias seguramente dormían a pierna suelta. La forma en que Salvador salió de la cárcel como Pedro por su casa nadie lo sabe, aunque los enterados deducen que alguien lo ayudó a escapar porque la celda tenía un candado que no muestra rastros de violación. Preocupado por la desaparición de su hijo, el padre presentó denuncia por el delito de desaparición forzada de persona, abriendo las puertas del infierno para media decena de personas involucradas que de manera rápida fueron detenidas y vinculadas a proceso que las mantendrá en prisión por lo menos durante los próximos seis meses. El temor del padre radica en el odio que hay detrás de esto, ya que su hijo es acusado de intento de violación de una menor, aunque la mujer involucrada tiene 22 años.

CHISMES DE LAVADERO. La trama es complicada: Salvador Macías, Chavita, fue regidor del municipio y en la pasada elección se desempeñó como operador de Morena. Su cuñado y compadre Pedro lo acusa de intento de violación en agravio de su hija, así que le pide ayuda a su hermana que es regidora actualmente, quien a su vez es hermana de una doñita que estaba casada con Chavita. Cuando la regidora le dice por teléfono a su hermana que su ex había intentado violar a su sobrina, ella dice “pero mira qué casualidad, si aquí lo tengo enfrente, acaba de entrar al Oxxo”. De inmediato el aparato policiaco del alcalde, Jaime Cuevas, se puso en marcha para arrestar al presunto delincuente sexual, pero como no existía flagrancia pues se le detuvo bajo el argumento de que andaba escandalizando en la calle cayéndose de borracho. Para reforzar el arresto, a todas luces ilegal, el padre ofendido aseguró que existía una orden de aprehensión por abuso de menores, no quedando claro si se refería a un caso anterior o al escándalo de ese día. Previamente el padre ofendido increpó por teléfono a Chavita, a quien le advirtió que pagaría caro el agravio.

NO ESTÁ DESAPARECIDO, ANDA DE PARRANDA. En una clara demostración de que la justicia en Nayarit ahora es pronta y expedita, la Fiscalía del Estado –a cargo de Petronilo Díaz-Ponce- intervino de inmediato y en unos cuantos días obtuvo orden de aprehensión en contra de cinco involucrados, entre ellos el propio padre de la jovencita agraviada. Sobre la marcha el papá del desaparecido empezó a matizar sus acusaciones, llegando incluso a declarar en entrevista radiofónica que su hijo se encontraba bien, en algún lugar, preparando su defensa jurídica. Otros incluso aseguran que el desaparecido tuvo a bien utilizar su muro de Facebook para publicar que se encontraba bien, que había hecho cositas malas, pero que todo se iba a resolver. El propio abogado de Chavita fue cauto el lunes pasado en Tepic al aclarar que no se está acusando a nadie en específico, seguramente porque sabe muy bien que fingir la desaparición de una persona también puede configurarse como delito, sobre todo cuando ya están en la cárcel cinco personas acusadas de haber desaparecido a un cristiano. El mismo Salvador Macías incurrió en un delito al fugarse de prisión, en caso de que sea verdad eso de que salió de la cárcel por su propio pie, independientemente del delito que pueda cometer su padre al acusar de haber desaparecido a su hijo a sabiendas de que solamente está escondido porque tiene miedo que su futuro suegro le meta un balazo o porque simplemente es víctima de una injusticia.

POSDATA. Alguien debiera detener esta charlotada y dejar muy claro a los involucrados que una cosa es un pleito familiar y otra muy distinta utilizar el aparato de seguridad pública para venganzas familiares, sobre todo cuando esto implica el encarcelamiento de funcionarios públicos que sólo acataron órdenes de políticos influyentes mientras el alcalde y el director de la policía papaban moscas.

VOX POPULI. Lo más lamentable de todo es el enorme vacío de poder que se aprecia en Bahía de Banderas, donde el presiente municipal, Jaime Cuevas, parece no estar enterado de este desmadre, a pesar de que por ley es el responsable directo de la Policía Municipal. Así que ya va siendo hora de que se ponga sus pantaloncitos y coloque a cada quien en su lugar, porque para pleito familiar como que ya salió muy caro. Chavita debe dar la cara ya, o de plano desaparecer de manera definitiva, porque el costo de su affaire está siendo muy alto. Por su parte la familia acusadora debe entender que por muy influyentes que sean no pueden disponer de las instituciones a su antojo para dirimir venganzas familiares.