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La música y sus efectos

Cantar o tocar instrumentos musicales puede ayudar en la depresión; la musicoterapia es un complemento perfecto a los tratamientos farmacológicos y psicológicos que son necesarios en prácticamente todos los casos de depresión.

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Por Teresita Hernández
Club Cultura

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Estamos expuestos a la música todo el tiempo, en la casa, escuela, transporte; prácticamente en cualquier lugar escuchamos música. Cada persona tiene su género, géneros o cantante favorito. Sin importar los gustos o calidad musical, la música influye en nuestra forma de actuar, percibir el mundo e incluso influye a nivel físico.

El oído es un sentido a través de los cuales percibimos el mundo, por ejemplo: si al probar un limón, su acidez, nos produce un efecto en nuestro cerebro y como reacción, regularmente, termina con una mueca en nuestra cara, la música también produce cambios y reacciones en nuestro organismo.

Al practicar algún deporte o ejercicio físico. Científicos de la Universidad de Brunel demostraron en 2008 que escuchar cierto tipo de música, fundamentalmente de los géneros rock y pop, podemos aumentar nuestra resistencia al ejercicio físico intenso hasta un 15%. El estudio fue publicado en la revista Journal of Sport & Exercise Psychology.

La formación musical puede mejorar de forma importante el razonamiento y las habilidades motoras.

Cantar o tocar instrumentos musicales puede ayudar en la depresión; la musicoterapia es un complemento perfecto a los tratamientos farmacológicos y psicológicos que son necesarios en prácticamente todos los casos de depresión.

La famosa expresión: “La música amansa a las fieras”, esto es porque influye directamente sobre nuestro estado de ánimo y no sólo escuchar música, sino también practicarla. Así que tenemos en la música un aliado sin efectos secundarios para superar la depresión.

El tipo de música que escuchamos afecta a la forma en que percibimos el mundo. La música no sólo es capaz de afectar nuestro estado de ánimo, sino que escuchar música alegre o triste puede incluso puede cambiar el modo en que percibimos el mundo, según una investigación de la Universidad de Groningen.

Sabemos desde hace tiempo que el estado de ánimo y la música están ligados entre sí, por ejemplo, si se escucha una canción triste o feliz puede hacer que te sientas más triste o feliz. Sin embargo, no solo puede afectar el estado de ánimo sino también como percibimos al otro, es decir si estamos felices es más fácil reconocer caras felices en los que están a nuestro alrededor.  El estudio, realizado por el investigador Jacob Jolij del Departamento de Psicología de la Universidad de Groningen, muestra que la música tiene un efecto aún más grande en nuestra percepción: porque la gente percibe más caras felices cuando están escuchando música alegre y caras tristes cuando están escuchando música triste.

La música afecta no solo a los seres humanos, hay quien asegura que las flores crecen más rápido si hay música a su alrededor, las plantas crecen en función del ambiente en el que se encuentran, Según algunos estudios, algo sucede cuando las plantas están expuestas a la música, y es que las plantas reaccionan a impulsos externos. Algunos científicos aseguran que determinadas proteínas responden a una vibración, lo que hace que se desarrollen más o menos las raíces o que salgan nuevos brotes. Según estos estudios las plantas que están con música tranquila de 1 a 3 horas diarias crecen más.