Universidad-empresa: Una plataforma para el desarrollo de excelentes profesionistas

Aprender es como remar contra corriente: en cuanto se deja, se retrocede.
– Edward Benjamin Britten.

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Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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La participación de las universidades en el desarrollo económico social de un país es fundamental, sobre cuando se integran esfuerzo con el sector productivo para generar una sinergia que permita el logro de resultados efectivos, a partir de una de las funciones sustantivas como es la vinculación.

Para las universidades, hablar de la responsabilidad social, es un concepto inherente a su propia naturaleza como organización, en virtud de la labor esencialmente social de la educación y en muchos aspectos ha sido su sentido y significado en la sociedad.

Las universidades juegan un papel relevante y se les exige mayor liderazgo rebasando sus fronteras para incidir en el entorno en todos los ámbitos. La universidad tiene el desafío de corresponsabilizarse aún más por construir su pertinencia filosófica, social, científica, académica, laboral, institucional, ambiental y humana.

El sector universitario debe siempre estar inmerso en procesos de grandes transformaciones en lo educativo, social, político, cultural, tecnológico, lo que le requiere orientar las acciones de docencia, investigación y vinculación a un enfoque estratégico para consolidar su identidad institucional, con un enfoque de responsabilidad social universitaria, que tiene en cuenta su compromiso en todos sentidos, tanto social como científico de la humanidad.

La vinculación entre universidades y el sector productivo, tiene cada vez mayor relevancia, por la convergencia que debe darse entre el perfil de los egresados de las instituciones educativas y las prioridades de inversión en el talento humano de las empresas; en un marco de corresponsabilidad en lo relativo a la formación y valores de los profesionistas, que en ocasiones no se contemplan como una prioridad de capacitación al interior de la empresa.

La vinculación entre universidad y empresa, es un aspecto que debe ser prioritario y a través de los procesos de práctica profesional, servicio social o estadías universitaria, permitan a las empresas por un parte, coadyuvar en el perfil de egreso de los estudiantes y por otra, puedan capitalizar el potencial de los mismos, con el respaldo de la estructura de profesores y servicios con los que cuenta una institución educativa.

Se trata de un trabajo coordinado que debe buscar ampliar los espacios de participación de los estudiantes en las empresas para que, a través de proyectos debidamente estructurados, se pueda atender el desarrollo del potencial del estudiante y que a su vez permita que las empresas puedan fortalecer sus resultados a partir de propuesta de sus practicantes.

Los importantes retos que nos presenta un mundo cada vez más globalizado con escenarios de constantes avances tecnológicos y de cambios, requieren que cada una de los agentes en la sociedad participen de una forma más eficiente y efectiva.

Particularmente para el sector educativo en su nivel superior, es de capital importancia articular sus programas de vinculación en sintonía con el sector empresarial y el sector gubernamental, a fin de cumplir con su finalidad social y aportar cada uno de éstos actores, los resultados necesarios que incidan en el bienestar de la población y el desarrollo de su zona de influencia.

El denominado “Modelo de la triple hélice” definido por el profesor Henry Etzkowitz, de la Universidad de Newcastle, en 1997, surge en el estudio de sistemas de innovación basados en gestión del conocimiento, un modelo que describe y norma las bases para impulsar el desarrollo económico a partir del fomento de interacciones dinámicas entre la universidad, la industria y el estado.

El objetivo de este modelo se orientaba a explicar el funcionamiento de los sistemas de I+D+I (Innovación + Desarrollo + Investigación) y, de forma concreta la importancia de la colaboración entre la administración pública, las empresas y las universidades lo que se denomina como las tres hélices del crecimiento económico.

En un modelo como el de la Triple Hélice existen convergencias entre los objetivos de las diferentes partes que lo integran universidad, empresas y gobierno, las cuales deberían tener un esquema de trabajo de la vinculación sobre las bases de mejores y contundentes resultados, por lo que el sistema funcionaría como un barco, impulsado por tres hélices, en una misma dirección.

Una premisa importante que contribuya al desarrollo de un país, está estrechamente vinculada a la participación de todos los actores en la sociedad, lo que implica generar estrategias articuladas para llevar a cabo cada uno de ellos en su ámbito de influencia a generar las acciones necesarias para aportar los resultados que se requieren.

Es fundamental que la vinculación que se lleve a cabo, permita incidir en la transformación de los sectores de la economía en donde se vea reflejada una cultura de alta competitividad que fomente el desarrollo de la humanidad.

México como nación independiente, desde la década de los 80´s ha promovido e implementado una serie de políticas públicas que fortalezcan las actividades sustantivas que colaboren tanto al sector empresarial como a las Instituciones de Educación Superior (IES).

Se ha buscado mejorar sus esquemas de gestión, los procesos de enseñanza aprendizaje, la generación de recursos para favorecer sus procesos e infraestructura, y lograr con ello, programas de calidad, que impulse la productividad y competitividad de las empresas y en el caso de las instituciones educativas promueva la generación de profesionistas de calidad que respondan a las necesidades de su entorno, por ello es universidad-empresa: Plataforma para el desarrollo de excelentes profesionistas.

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(*) Director de la UNIVA-PV.