Aventuras de un pintorGente PV

Cualquiera menos aquellos

Me pregunto si el malestar general tendrá origen en la facilidad con que se transmite hoy en día la información. La corrupción es fácilmente detectada por los medios electrónicos.

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Por Federico León de la Vega

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En las votaciones por la presidencia de México, así como la de Estados Unidos, la mayoría se volcó sobre el candidato que ofrecía un cambio. No fue tanto que los ganadores tuvieran convencida a la población. El hartazgo de mentiras, corrupción y engaños fue el factor más importante. La gente quiere algo diferente. De antemano sabe que habrá decepciones y problemas, pero el sólo hecho de cambiar brinda alguna esperanza.

En todos lados la clase gobernante está bastante desprestigiada. Sólo hay que ver a Angela Merkel de Alemania o a Justin Trudeau de Canadá, y aún en la monarquía española abunda la vergüenza. No se aguantan ni ellos mismos, como les diría Letizia. Me pregunto entonces ¿cómo sería el gobernante perfecto? La misma democracia resulta cuestionada.

Desde luego la sencillez y la honestidad son virtudes muy valoradas. Kolinda Grabar-Kitarović, la bella presidenta de Croacia nos ganó a todos; lo que se sabe de ella es todo bueno… y lo que se ve también (hay que recordar sus bellas fotos en bikini).

Me pregunto si el malestar general tendrá origen en la facilidad con que se transmite hoy en día la información. La corrupción es fácilmente detectada por los medios electrónicos: las fotos y videos de violencia o de lujos excesivos, las grabaciones de pláticas oscuras, el hackeo de emails y demás, sin mencionar el rastreo por medio drones. Estamos disgustados porque conocemos la verdad sobre nuestra condición humana, que siempre tiene su lado oscuro.

La mentira aparece ahora evidente, pero también es difícil diferenciar la verdad. Me enteré, por ejemplo, de que muchos turistas que visitan Puerto Vallarta, estaban alarmados por las aparentes ligas entre AMLO y los comunistas Chávez de Venezuela y Castro de Cuba. Sucede que los oponentes del candidato de MORENA pagaron por que se pintaran bardas de apoyo comunista, como si Morena fuera a llevarnos al desastre inevitable. Las fotos de las bardas se publicaron ampliamente en el extranjero. Muchas señoras ricas o aspirantes a serlo llamaban por teléfono implorando “por los clavos de Cristo” a no votar por el cambio. El caso es que, cuanto más se sabe de los políticos que nos han gobernado las “últimas cuarenta décadas” (parafraseando a Peña Nieto) más vergüenza dan.

Sin pretender saber mucho de política, me he puesto a meditar sobre las cualidades deseables en el dirigente perfecto, y ya sea por eliminación o por mis propias convicciones en cuanto a valores verdaderos llego a la persona de Cristo. No el de los Cristeros, pero sí el de las escrituras, el descrito en el libro de Isaías, capítulo 9, verso 6:  “…la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.”

Existe la promesa de que volverá para reinar y juzgar correctamente a todos. A juzgar por los acontecimientos mundiales, la moral actual, y desde luego las profecías que se van cumpliendo, bien podría ser que su retorno esté pronto a suceder. Me permito preguntarle a usted lector ¿Qué relación tiene usted con este dirigente futuro? Al parecer será candidato independiente. Será fruto de una elección justa, pero no democrática, pues será rey. Tal vez sea tiempo de restablecer relaciones. Es seguro que todos los demás políticos pasarán o acabarán en el hoyo, solo Él tendrá el poder.

fleondelavega@gmail.com