La obligada renuncia de Montenegro

Por Luis Alberto Alcaraz

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UNA RENUNCIA ANUNCIADA. Aunque Jorge Aníbal Montenegro comentó en su muro de Facebook que desde mayo pasado le había planteado al gobernador, Antonio Echevarría García, la necesidad de hacer cambios en el gabinete, especialmente en la Secretaría General de Gobierno, en realidad fue después del 1 de julio cuando Jorge Aníbal puso sobre el escritorio del gobernador su carta de renuncia, la cual fue rechazada tras un rápido análisis de la situación. Los resultados electorales adversos a la coalición que llevó al poder a Echevarría obtenidos en la pasada contienda, cuando los candidatos del PAN-PRD perdieron las dos senadurías y las tres diputaciones federales a manos de Morena hicieron obligada la renuncia del secretario general de Gobierno, a quien obligadamente se le responsabiliza del manejo político del gobierno estatal, sin embargo aceptar la renuncia implicaba admitir el fracaso y reconocer que desde el gobierno estatal se había trabajado para impulsar candidatos que fueron rechazados por electorado. En realidad está claro que Antonio Echevarría ha mostrado poco interés por intervenir en la vida electoral de los nayaritas, al grado de que algunos de sus colaboradores están preocupados por el hecho de no tener precandidatos claros a la gubernatura cuando ya faltan menos de tres años para la sucesión. Sin vela en el entierro, Antonio Echevarría no tenía nada que reprocharle a Montenegro por la debacle aliancista en la contienda pasada, así que todo siguió con normalidad.

LA TERCERA ES LA VENCIDA. Es evidente que ningún político asume la Secretaría General de Gobierno con la intención de abandonarla un año después, máxime cuando el gobierno estatal será de tan solo cuatro años. Siendo Jorge Aníbal Montenegro la bujía del proyecto político que llevó a Antonio Echevarría a la gubernatura era lógico que ocupara la segunda posición en el gabinete estatal, pero algo debió romperse en los meses anteriores que llevó a Montenegro a jugar reiteradamente con su renuncia por motivos personales, hasta que finalmente el gobernador se la aceptó. Por supuesto que Montenegro sigue siendo un hombre influyente en el primer círculo del gobernador Echevarría, pero una vez que ocupaste la segunda posición y la dejaste quedas evidentemente muy desgastado, principalmente porque se impone la suposición de que fuiste despedido. Es bien sabido que al interior del gabinete hay algunas cosas que no terminan de cuajar, al grado de que el de Montenegro será el quinto o sexto cambio de primer nivel que realiza el mandatario, quien a menudo da la impresión de no estar contento con el accionar de su gobierno y busca apretar tuercas para que las cosas empiecen a fluir. En ese contexto la salida de Montenegro no es la mejor solución porque genera la percepción de que estamos ante el resquebrajamiento de un proyecto político altamente ganador.

AGENTES LIBRES. No hay duda en cuanto a que los Montenegro son agentes libres en la política de grandes ligas de Nayarit. Imposible olvidar la noche en que Jorge Aníbal salió de palacio municipal a medio acto del informe de Ney González Sánchez, dejando vacío medio recinto cuando abandonó el evento seguido por sus incondicionales. Y es que aunque se desempeñó por más de dos años como su segundo en el Ayuntamiento de Tepic, Montenegro no era una pieza política de Ney González, sino un acomodo que Liberato Montenegro había realizado con Ney a la hora de negociar sus alianzas. La mejor definición del clan la vimos en el 2015, cuando Jorge Aníbal y su hermano Arturo Liberato se la jugaron con Antonio Echevarría mientras que el padre Liberato y el hermano Gerardo Montenegro se la jugaron con el priista Manuel Cota. Hoy, con el resurgimiento de Elba Esther Gordillo seguramente Liberato y Gerardo se revitalizarán mientras que Jorge Aníbal regresará a su vida privada. Aunque Gerardo siempre había sido visto como el delfín de los Montenegro para ganar la gubernatura de Nayarit, el encumbramiento de Jorge Aníbal al lado de Toño Echevarría lo proyectó como el líder político del clan, condición que se esfuma con su decisión de salir del gabinete, lo cual que evidentemente tiene que ver con el desempeño de este gobierno en el cual el propio Montenegro estaba llamado a ser puntal dada la condición de empresario que tiene el gobernador.

CUESTIÓN DE PERCEPCIONES. En Nayarit abundan las voces que alertan sobre el fracaso del proyecto de Antonio Echevarría, sin embargo la mayoría obedece a intereses personales. La forma en que este gobierno decidió manejar el delicado tema de la comunicación social le ha generado una gran cantidad de críticas despiadadas que en alguna medida contribuyen a generar una percepción de fracaso. Pero más allá de la opinión pública y la opinión publicada, el saldo del primer año del gobierno de Antonio Echevarría no es peor que el primer año de otros gobernadores. Se entiende que el tema de la inseguridad sigue siendo el principal pendiente por resolver, pero está claro que es un fenómeno en el cual por desgracia los gobiernos locales no tienen mucho margen de acción, como lo vimos durante el sexenio de Ney González Sánchez cuando se desató una ola de inseguridad muy superior a la que todavía prevalece en Nayarit. Cierto que durante el sexenio anterior se vivió una evidente calma, pero el precio que pagaron muchos nayaritas fue demoledor porque quienes pacificaron el estado se dedicaron a utilizar las instituciones para violentar la ley atentando contra el patrimonio de muchos ciudadanos. El hecho de que solamente le queden tres años a esta naciente administración generará aún más inestabilidad al interior del gabinete, por eso Antonio Echevarría deberá ser muy cuidadoso en los pasos a seguir para superar la obligada crisis que implica un cambio de secretario general de Gobierno.

POSDATA. La sorpresiva renuncia de Jorge Aníbal Montenegro provocó que los analistas de inmediato hablaran de dos personajes como posibles sucesores, Héctor Paniagua Salazar y Ernesto Navarro González. Héctor Paniagua, quien se desempeña como asesor del gobernador, tiene el perfil ideal para ocupar el cargo, sin embargo algunos que forman parte del círculo del gobernador aseguran que no es una opción. En cuanto a Héctor Navarro, su nombramiento como secretario de Gobierno sería una señal de que Antonio Echevarría García ha renunciado a su proyecto y ha optado por ponerse en manos de quienes gobernaron al lado de su padre. Seguramente la decisión que tome el gobernador sobre este asunto será un claro indicio del rumbo que tomará el resto de su mandato.

VOX POPULI. La llegada del Capitán Sergio Dávila a la Dirección de Seguridad Pública de Bahía de Banderas ha generado grandes expectativas entre quienes están hartos de padecer una delincuencia desatada. El despido y posterior encarcelamiento del anterior jefe policiaco fue el clímax de la ola de inseguridad que se padece en todos los rincones del municipio, de ahí la esperanza de que con el capitán Dávila las cosas comiencen a mejorar, pero de nada servirá este cambio si no se trabaja con una depuración a fondo de la Policía Municipal para acabar de una vez por todas con la complicidad que existe entre algunos malos policías y miembros de la delincuencia que operan con absoluta impunidad.