Aurora de la Torre: Tendiendo puentes de esperanza para los necesitados

Aurora de la Torre.

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El altruismo presenta un grave desafío al evolucionista. Es imposible entender que exista ese espíritu desinteresado partiendo de genes egoístas cuyo único afán es perpetuarse.
– Francis Collins.

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Por Mtro. Luis Ignacio Zúñiga Bobadilla (*)
luis.zuniga@univa.mx

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Con alta sensibilidad del dolor que padecen seres humanos que adolecen de los servicios de salud adecuados, de calidad y oportunos, además de otro tipo de carencias, la señora Aurora de la Torre, recién reconocida por el Club Rotario Puerto Vallarta Sur (Crpvs), lucha de forma incansable día a día, para aligerar un poco el sufrimiento de las familias.

Su propósito se centra en generar puentes que conectan las necesidades de las personas con gente que se solidariza y comulga con la idea de ayudar al prójimo y que, a través de esquema de donativos y apoyos en especie, se busca mitigar la necesidad de hermanos que ven en estos apoyos, un viso de esperanza y de aliento.

La señora Aurora de la Torre no es una persona altruista de reciente fecha, su trayectoria se remonta a su adolescencia, etapa de su vida en la que presidió asociaciones dedicadas a ayudar a los más necesitados y continúa ahora como miembro del Club Rotario Puerto Vallarta Sur.

Resalta de forma importante también su incursión a nivel internacional ocupando cargos como presidente de la Junta Directiva del Centro Romero, en Chicago, que apoyó durante la Guerra Civil de El Salvador; de igual forma como presidente de Ciudades Hermanas de Chicago, Houston y Nueva York, entre otros; experiencia que le brinda las competencias y calidad moral para ejercer la labora que ahora realiza al interior del Crpvs.

Su gran sentido de responsabilidad y su instinto humanitario, la ha llevado a iniciar y liderar, uno de los programas más apreciados por los integrantes del Club Rotario Puerto Vallarta Sur,  el programa a favor de Familias de Niños con Cáncer.

Con una trayectoria cercana a los tres años de sentirse orgullosa de formar parte de su Club, refiere la homenajeada de la invitación que en su momento le realizara otra destacada rotaria, la licenciada Laura Joachín para asistir a una sesión-desayuno del club, a la cual acudió con gusto y le fue hecha la invitación para formar parte del mismo; decisión que no le fue difícil tomar y que ahora le permite encabezar un de los programas más importantes por lo que ve al tema de la salud.

Esta reciente labor humanitaria, se fundamenta y trabaja a partir de grandes y desgarradoras experiencias obtenidas en su incursión presidiendo la agrupación de Ciudades Hermanas de Chicago, Houston y Nueva York durante la guerra de El Salvador, con el compromiso de reconstruir hogares para la gente que se quedó sin casa, una guardería para 300 niños huérfanos que pudieron ser rescatados de entre los cuerpos sin vida de sus padres tras los bombardeos en el pueblito denominado Suchitoto.

Su presencia física en El Salvador le permitió conocer a las personas necesitadas con las cuales tuvo entrevistas e integró documentación que le permitió trabajar a favor de ellos por los años de1980 a 1991, año en el que se firmaron los acuerdos de la paz con lo que concluyó su trabajo a favor de esta causa.

Como presidente de la asociación denominada el Centro Romero se apoyó además de la gente de El Salvador, a toda indocumentada de Chicago, que llegaban buscando dónde vivir, educación, aprender inglés, una trayectoria de alrededor de 35 años como voluntaria y en los  últimos diez años como presidente en la mesa directiva cuyo compromiso era conseguir miles de dólares para tener atender el programa al que acudía una población de 12 mil 500 familias por año que solicitaba apoyo, ya fuera médico, para vivienda, becas, independientemente de su país de origen.

Radicando en la ciudad de Chicago, tuvo la oportunidad de gestionar a favor de una población de indocumentados, recursos para impulsar programas orientados a niños incapacitados o niños que tuviesen un problema físico, así como becas para apoyar a miles de estudiantes que hablaban español, al margen de su país de origen, con el propósito de llegar a ser profesionistas. Actividad que le ha otorgado gran satisfacción por los resultados obtenidos que le permitieron ver capitalizado su esfuerzo al ver a la posteridad a grandes profesionistas apoyando a su misma comunidad.

Aurora de la Torre es originaria de Guadalajara, Jalisco, radicó y estudió en Chicago, en una escuela católica al igual que sus estudios universitarios, siempre con ese interés de apoyar a los demás.

Llega a Puerto Vallarta ya hace casi nueve años en compañía de su esposo Luis Horcasitas, con quien ha procreado un hijo que actualmente vive en Chicago y un nieto que se encuentra en la Marina de Estados Unidos, recién llegado de Japón.

Cataloga como una gran oportunidad el haber participado en el desayuno al que fue invitada para incursionar al Crpvs al que considera como una asociación donde hay transparencia, donde hay metas que se cumplen, donde hay gente que comulga con los ideales de apoyar a otros.

En lo relativo al Programa de Apoyo a Familias de Niños y Jóvenes con Cáncer lo propuso al Crpvs, con la finalidad de gestionar los apoyos que aligeren la carga de las familias que enfrentan este problema de algún familiar, moción que fue aceptada con gusto y que se sigue brindando y buscando los apoyos necesarios con recursos económicos, con despensas, con ropa, útiles, etc; en esta línea sigue Aurora de la Torre: Tendiendo puentes de esperanza para los necesitados

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(*) Director de la Univa PV.