A todo galope

Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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Será interesante ver a todos los ambiciosos por ocupar un espacio político para continuar viviendo del presupuesto desde el Congreso de la Unión sin importarles los medios, vías, en ocasiones irracionales, justifican sus fines.

Por supuesto, la gran mayoría llega a ocupar los cargos que ganaron en la pasada contienda electoral, desde presidentes municipales, regidores, diputados locales, gobernadores y Presidente de la República. Se sabe del gran reto que representa la situación actual del país en renglones como la seguridad pública y la corrupción en varios escenarios, tanto del sector público como de la iniciativa privada.

Los legisladores que llegarán a la Cámara de Diputados y de Senadores sobradamente conocen los problemas mencionados, a lo que se añade ahora la firma bilateral del Tratado de Libre Comercio sin la participación de Canadá, en suspensión.

Regreso a los que serán los representantes ciudadanos, sin el ánimo de ofender se dio a conocer recientemente que solamente la mitad de ellos tienen estudios profesionales: habrá boxeadores, presentadores de televisión, actores, educadores; aunque llama la atención que en esta 64 legislatura, la cual inicia sus trabajos a partir del 01 de septiembre no se establezca grado escolar con cédula profesional como la de los 276 titulados con todos los elementos para dimensionar la problemática nacional.

Nuestra Constitución Política no plantea el requisito de estudios profesionales para los legisladores, tenerlos es relevante para ejercer su trabajo, en otras palabras, un desempeño profesional de calidad, fuera del ring o de la cámara de televisión; lo admirable es que habrá más mujeres con cédula profesional en esta 64 legislatura, algunas egresadas de universidades estatales y del ITAM o de mi amada Alma Mater, la UNAM; 241 damas de las cuales 119 con estudios superiores.

Todos saben lo sinuoso del camino por recorrer durante su gestión legislativa, no cabe duda de ello, el sacrificio del pueblo mexicano ha sido por décadas ─no de ayer─ gobernantes se han dedicado a saquear las arcas del país, no a servirle como tenían encomendado, así entrarán a la historia, con sus circunstancias particulares en un escenario de corrupción e incapacidad para decir la verdad a la nación y actuar en consecuencia.

Los escándalos sobrarán una vez terminado el actual gobierno peñista. Ya empieza a oler a podrido, parece que será posible para la sociedad agraviada recobrar la confianza; los perversos políticos del PAN o del PRI (PRIAN) patalean para alcanzar la superficie, no obstante las sospechas; en los spots del último informe del gobierno federal hay elogios, abrazos y escenas conmovedoras, cínicas cuando se refieren a las reformas que han dejado más de la mitad de la población en la pobreza e incertidumbre.

El dato publicado por la máxima Casa de Estudios de México (UNAM) lleva a una reflexión profunda: el 25% de los trabajadores mexicanos sobrevive con menos de 88.36 pesos al día, lo que representa una bomba de tiempo, pues debido a los bajos ingresos las familias no pueden ahorrar y esto generará graves problemas sociales a futuro, estimaron especialistas del Instituto de Investigaciones Económicas (IIEc) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

A esto se deben sumar los trabajadores sin ahorro para su retiro, se estiman entre 20 y 30 por ciento sin esta posibilidad: Datos del INEGI, asientan que actualmente en México se tienen los mismos porcentajes de población en pobreza y pobreza extrema que a inicios de la década de los 90, cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio (TLC).

Hueso duro de roer para la administración entrante, muchas variables adversas, sin duda, las cuales requieren solución por ser una bomba peligrosa; se requieren especialistas en la materia con soluciones concretas no con discursos difusos y litros de saliva como los que se recibieron desde 2012 a la fecha, muchos ciudadanos se preguntan de que México se habla en la prosperidad, no será de uno alejado de nuestra galaxia.

Terminada la gestión peñista quedará en el ambiente nacional la sospecha del impulso reformador, con sus acciones de desviar la vista a lo largo de su sexenio, los actos de corrupción no quedarán en el olvido, tampoco los agravios a las familias víctimas de la inseguridad pública y tantos más sumados a la ineficiencia en la aplicación de la justicia por un Estado de Derecho vulnerado por actos contrarios a su verdadera misión.

Fantasías fuera de la moral como lo es el truco del bipolar de D. Trump de firmar un tratado bilateral, México-EU y dejar fuera a Canadá por rencillas menores con el inquilino de la Casa Blanca, el tiempo será el mejor juez, no cabe la menor duda, hoy el mundo se transforma a una velocidad formidable y habrá que entender su lógica.

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(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Veracruz.