CiudadLocalRiviera Nayarit

Naturaleza como el lujo

La sencillez en la arquitectura de las habitaciones busca que la naturaleza sea la protagonista.

.

  • Defienden en la Mandarina el respeto al estero y al resto de las áreas ambientales que lo conforman; construyen una residencia por hectárea, el resto es selva.

.

Por Juan Carlos Garda
Riviera Nayarit

.

Así quedará el club de playa Majahua y el Jetty, una escollera en forma de medio círculo desde donde se podrá ver la puesta de sol o el paisaje selvático en tierra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Durante el recorrido de los 2 kilómetros y medio desde la carretera federal hasta la entrada de la Mandarina, lo primero que llama la atención es el paisaje, una laguna, pastizales y las faldas arboladas de un par de montañas.

Una vez en el complejo, la tupida selva se impone y encontrar una vista al mar sólo se logra en lugares con cierta altura.

Entre las dos montañas dentro de la propiedad se aprecian dos pequeños valles donde estará el club de polo y el ecuestre; también se ve un estero cuyo mangle característico es más evidente en esta temporada de lluvia.

“Ese estero nunca se va a tocar, de hecho, en el contrato que se hizo con los hoteles, se especifica que las áreas que se han definido como reserva ambiental nunca serán tocadas. Eso le da seguridad a las personas que compren una casa”, explica Ricardo Santa Cruz, CEO de RSC Development.

Los únicos medios de transporte dentro de los senderos que serpentean el lugar y trepan las montañas serán carritos de golf y bicicletas. Las vías son muy angostas y hacen un circuito por todo el complejo para evitar los dobles carriles y así ayudar a que los árboles cubran con su follaje.

Lo que se busca es una baja densidad: se está construyendo una casa por hectárea y en las 38 hectáreas que pertenecen al One & Only sólo se harán 108 habitaciones.

“Tenemos un grupo de biólogos que nos están dando seguimiento para lograr este mínimo impacto ambiental, además de que están haciendo un inventario de todos los árboles y de toda la fauna. Mientras vamos construyendo ellos van aplicando técnicas de reforestación, replantación o recolocación de árboles”, agregó.

En el mangle se han encontrado muchas aves migratorias y en el resto del terreno se tienen identificados tejones, armadillos, mapaches, venados e iguanas.

Al contrario del concepto de Todo Incluido, los hoteles de extra lujo como los que se construyen en Mandarina buscan que el usuario conviva con la naturaleza y la comunidad que lo acoge.

“Quienes pagan 7 millones de dólares por una casa, buscan olvidarse de la selva de asfalto de su día a día para llegar a convivir con la naturaleza al 100 por ciento. Es un turismo que aprecia lo ecológico y la cultura del lugar”, dijo Santa Cruz.

El arquitecto elegido por el One & Only para materializar ese concepto, fue Rick Joy, cuyo despacho se encuentra en Arizona y se ha especializado en desarrollos que fusionen las construcciones con la naturaleza de la manera menos invasiva posible.

En las dos habitaciones muestra que ya se encuentran en Mandarina, el uso de los colores tierra en los acabados de paredes, los artesonados de madera en el interior y las grandes planchas de piedras texturizadas en las terrazas, logran un ambiente de calidez y al mismo tiempo la sensación de ser una extensión de la vegetación.

.

La empresa desarrolladora construye una casa por hectárea y en las 38 hectáreas que pertenecen al One & Only sólo se harán 108 habitaciones en completa armonía con la naturaleza.