Consejos de una abuelita modernaGente PV

La alegría de vivir intensamente

La alegría de vivir libremente, sólo se consigue si en realidad lo deseas, procurando siempre buscar ese camino a la excelencia.

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Por un México mejor

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Cuando hemos conocido la alegría de vivir libremente, es porque a pesar de haber dejado de ser esos divinos ángeles terrenales que llegamos a éste enigmático Planeta Tierra, llenos de gran inocencia y sin maldad, disfrutamos de una época de pureza, aunque hay algunos que han arribado en lugares inapropiados donde por desgracia, no encuentran un verdadero hogar, sino un infierno, y a pesar de ser  tan pequeños, en vez  de seguir el consejo de los malvados, su consciencia les ayuda a tomar el camino recto de la justicia y la verdadera libertad ¡rompiendo esas pesadas cadenas que han arrastrado los familiares por un costumbrismo mal entendido!

Cuántos ángeles terrenales se han visto forzados a huir de sus casas porque son atacados sexualmente hasta por  sus mismos familiares o por los nuevos amantes de esos monstruos maternos, quienes prefieren sacrificar a sus propios hijos que a su “amor”… Y por desgracia, la mayoría de ellos creen haber encontrado su libertad en las calles, pero ¡caen en manos de esos delincuentes degenerados que los utilizan sólo para sus fechorías!

Qué infamia cometen en las escuelas con el pretexto de la nueva enseñanza sexual a nivel grupal, y la impartición de los famosos anticonceptivos y condones, para que los utilicen cuando ellos deseen tener relaciones para “evitar embarazos y enfermedades venéreas”, ¡que cada día aumentan al igual que la delincuencia!, en lugar de la enseñanza de la abstinencia y el respeto a su dignidad humana, ¡convirtiéndolos desde niños en esclavos de sus paciones sin control!, mientras los farmacéuticos se hacen millonarios a costa de la perdición de la inocencia…

Hablando de la pérdida de la inocencia y la alegría de vivir libremente, me tocó observar a un grupo de niños que llegaron a una playa sin vigilancia de un adulto, pero en el grupo estaban dos atractivos jovencitos, en un principio me gustó ver la alegría de ellos, jugando como niños inocentes y gozando al máximo el momento, me hizo recordar mi maravillosa infancia en la playa con amigos, pero siempre supervisados por nuestros padres.  Después los chicos mayores iniciaron el juego de la botella, y al que le tocara, tenía que besar a un amigo(a); primero los gritos de pena… ¡después de alegría!… Se metieron a una casa y ahí continuó la fiesta con el clásico ruido de la música, sin embargo, los gritos y aplausos la llegaron a opacar…

Muchas veces la pérdida de la inocencia se confunde con la alegría de vivir libremente, por eso muchos “Adultos Menores” han confundido la famosa liberación con ¡un  desenfrenado libertinaje! Inocentemente inician con juegos de niños de acuerdo a su edad, pero si acaban de salir de su famosa “clase de Educación Sexual” con sus juguetitos nuevos de condones y pastillas, ¡de seguro los chicos mayores les ayudan a sacar diez en esa materia!, y si a los juguetitos les agregan un poco de alcohol para desinhibirse, ¡también les puede gustar!, pero  si llegan a tener algún  problema debido a su inocencia e inmadurez (embarazo o enfermedad venérea)… ¡se quedan solos!, y como sus padres con el famoso pretexto de que no tienen tiempo para ellos… ¡porque están trabajando para “darles lo mejor a sus hijos”!… Ellos en su desesperación hasta pueden recurrir a un aborto (asesinato de su propio hijo), porque ya es legal, o se inician en el consumo de las drogas… ¡para olvidar sus problemas personales!

La alegría de vivir libremente es hermosa, porque gracias a ella vives libre de ser esclavo de ese “amigo(a)”, o “novio(a)”, que en realidad no te ama, sino que te utiliza para desfogar su calentamiento global, o para presumir contigo, o para que le compres drogas, o para que se emborrachen juntos (o en grupo)… ¡Recuerda!, quien verdaderamente te ama, te respeta y trata de que todos lo hagan…

La alegría de vivir libremente, sólo se consigue si en realidad lo deseas, si no sigues el consejo de las personas malvadas, si te abstienes de vivir dentro de un libertinaje mal entendido, si procuras no juntarte con gente arrogante que le gusta hacer el famoso “bullying” a los más débiles, ya sea con palabras o acciones, si pierdes el miedo de no pertenecer al grupo de los “famosos de la escuela”, si aprendes a amar y respetar iniciando contigo mismo, si aprendes a confiar más en Dios o en ese ser Supremo que existe en todas las religiones, y procuras que Él sea tu mejor amigo.

Recuerda que sólo siendo diferente al resto de la juventud desenfrenada, procurando siempre buscar ese camino a la excelencia, aunque no sea fácil, encontrarás la alegría de vivir libremente.

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Cariñosamente Ana I.