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Las Netas de las Metas

El cristal o ice es una droga sintética que se fabrica en laboratorios clandestinos sin ninguna higiene y usando sustancias tóxicas como “raticidas”, dañando gravemente la salud de quienes la consumen.

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Mtra. Beatriz Barrón Hernández
Directora del Centro de Integración Juvenil, Puerto Vallarta

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Que tal mis estimados lectores, en esta ocasión siguiendo el ritmo del artículo anterior: “Qué onda con las Metas”, ahora les describiré algunos de los mitos que se escuchan más en relación con esta sustancia.

Mito 1: Es un medicamento controlado.

Realidad: El cristal o ice es una droga sintética que se fabrica en laboratorios clandestinos sin ninguna higiene y usando sustancias tóxicas como “raticidas”, dañando gravemente la salud de quienes la consumen.

Mito 2: Es un polvo blanco.

Realidad: Por lo regular se venden en forma de cristales transparentes (aunque también hay de colores) que se guardan en envoltorios llamados “globos”. En ocasiones el cristal es molido y hecho polvo, por ello, se puede confundir con cocaína.

Mito 3: Mientras más transparente es el cristal es más puro.

Realidad: Para muchas personas la transparencia es sinónimo de pureza; sin embargo, en el caso del cristal es todo lo contrario, puesto que significa que ha sido tratado químicamente con sustancias tóxicas para que adquiera esa apariencia.

Mito 4: El cristal es poco adictivo.

Realidad: Por el contrario, es una de las drogas potencialmente más adictivas que existen.

Mito 5: Los adultos consumen más el cristal.

Realidad: El cristal es usado por cualquier persona, sin importar su edad, género o condición de vida. Sin embargo, los adolescentes y jóvenes están más expuestos y los daños en ellos son más severos.

Mito 6: No pasa nada si solo lo pruebas una vez.

Realidad: El cristal tiene efectos inmediatos que pueden ser muy peligrosos; ocasiona taquicardia, aumento de la respiración y presión arterial, pudiendo generar un paro cardiaco, entre otras reacciones que pueden poner en peligro tu vida. Además, el probarla puede ser el primer paso para engancharte con la sustancia y seguir consumiendo.

Mito 7. El cristal no es tan peligroso.

Realidad: Además de los daños a corto plazo y las consecuencias, los ingredientes del cristal pueden contener sustancias muy tóxicas como: limpiador de frenos o drenajes, éter para motores, aditivos para gasolina, ácido muriático, acetona, entre otros. Es imposible saber qué contiene el cristal que se va a consumir.  Está cañón no?

Mito 8: Quienes consumen lo hacen para divertirse.

Realidad: Algunos jóvenes piensan que el cristal, al igual que las “tachas” por ser derivado de las anfetaminas, les permitirá “divertirse” o “aguantar la fiesta”; sin embargo, es diferente y el precio que tienen que pagar es muy alto. Después de que pasan los efectos “placenteros” pueden tener dolor de huesos o articulaciones, manchas en la piel, malestar y agotamiento que los incapacita.

Mito 9: Quienes consumen cristal lo hacen porque tienen problemas.

Realidad: Esto no siempre ocurre. Muchos jóvenes consumen para aumentar su capacidad de disfrute, por curiosidad o por la presión de otros amigos. Por ello chavo(a), es necesario que conozcas las consecuencias de tus decisiones antes de tomarlas.

Mito 10: Quienes no consumen cristal son aburridos.

Realidad: Existen muchas formas de divertirse. Tú eliges cómo, con quién y con qué. Toma en cuenta que existen formas más riesgosas que otras y por ende las consecuencias pueden afectarte tanto a ti como a quienes te rodean.

Mito 11: Tener amigos que usan cristal, no me anima a probarlo.

Realidad: Tener o estar con amigos que usan cristal u otras drogas constituye un riesgo potencial para el inicio del consumo. Recuerda el refrán: “El que con lobos anda, a aullar se enseña”.

Mito 12: Los consumidores saben más sobre el cristal que cualquier otra persona.

Realidad: Muchos consumidores no cuentan con información suficiente sobre los efectos del cristal, además pueden encontrarse en una etapa de “luna de miel” con la sustancia, en la que aún no se percatan de sus peligrosas consecuencias. Es mejor que te informes a través de fuentes confiables con sustento, como los especialistas.

Mito 13: El cristal quita la tristeza.

Realidad: Solo como efecto inmediato. Cuando da el bajón se siente una tristeza más profunda. Si se usa por periodos prolongados, se experimentan estados depresivos, que se presentan con tristeza, baja autoestima, poca concentración, culpa, escasa energía o ideas e intentos suicidas. También pueden ocurrir cambios drásticos en ánimo, oscilaciones entre euforia y depresión.

Mito 14: Yo lo dejo cuando quiera.

Realidad: La voluntad no es suficiente para dejar de consumir. La adicción implica pérdida de autocontrol, por lo tanto, lo ideal es contar con un tratamiento integral.

Mito 15: El cristal te da energía.

Realidad: No da energía, es tan solo una percepción o sensación. La intoxicación dura 8 horas o menos, durante éstas, el rendimiento físico puede mejorar, disminuye el cansancio y aumenta la alerta, PERO, después se experimentan alteraciones del sueño, flojera, agotamiento intenso, desorientación y confusión.

Mito 16: El cristal da poder y popularidad.

En Realidad lo que ocurre, es que el cristal provoca daños muy serios a nivel físico, mental y social. Afecta la apariencia, la piel se llena de heridas o llagas, la dentadura se daña y son comunes las hemorragias nasales; en general la higiene personal se descuida por completo y se corre el riesgo de sufrir daños cerebrales y en el corazón.  Modifica la personalidad; es probable que se presenten conductas agresivas y violentas. Los intereses habituales se modifican, hay problemas para comunicarse con los demás. El cristal “te aísla” del mundo.

Mito 17: El cristal ayuda a tener mejor desempeño sexual.

Realidad: No existe relación directa entre el cristal y el placer sexual; sin embargo, lo que sí está comprobado es que su consumo, incrementa el riesgo de transmitir o adquirir VIH y hepatitis B o C, debido a que las personas consumidoras tienden a involucrarse en prácticas sexuales de riesgo.

Mito 18: el efecto del cristal es mejor si se mezcla con otras drogas:

Realidad: La mezcla de cristal con otras drogas es muy peligrosa. Con alcohol, se corre el riesgo de deshidratarse o sufrir un golpe de calor; con mariguana puedes tener alucinaciones; con éxtasis sometes al organismo a un gran esfuerzo, dañando riñón, hígado y corazón.

Qué les parece amig@s; ¿no está chido verdad?

Si tienes problemas con la forma en que consumes alguna sustancia psicoactiva o conoces a alguien que los tenga, ¡acércate a nosotros, podemos ayudarte! en Centros de Integración Juvenil, A.C. Localiza el más cercano a tu ciudad visitando la página www.gob.mx/salud/cij

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