El último atraco y nos vamos

Por Luis Alberto Alcaraz López

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EL MES DE HIDALGO.  Justo cuando faltaba un mes para el término de esta administración el Ayuntamiento de Puerto Vallarta consumó el último de los atracos al patrimonio de los vallartenses registrados durante este trienio. De una manera pronta y expedita nuestros flamantes regidores aprobaron por mayoría entregar a una empresa particular el edificio que actualmente alberga la Dirección de Servicios Médicos Municipales, el cual será explotado comercialmente por los próximos 45 años con la condición de que brinde servicios médicos de bajo costo a la población y siga brindando atención médica a los empleados municipales, empleados que curiosamente están afiliados al IMSS para que reciban en esa institución pública cualquier atención médica que requieran. La concesión aprobada por los  regidores vallartenses establece que cada año, durante los próximos 45 años, el pleno del Ayuntamiento se encargará de revisar las tarifas de la empresa médica para garantizar que sus precios estén por debajo del mercado, como si nuestros regidores fueran unas lumbreras en eso de la industria médica y tuvieran el tiempo y la dedicación para analizar el mercado y garantizar que, en efecto, los costos del servicio ofertado serán los más bajos del mercado.

¿QUÉN POMPÓ CLÍNICA, QUÉN POMPÓ? La brillante iniciativa que despojó del patrimonio público un predio de más de mil metros cuadrados con un valor mínimo de 10 millones de pesos fue impulsada por el regidor Francisco Sánchez Peña, quien llegó al cabildo como regidor independiente pero lo único que hizo fue negociar con el alcalde, Arturo Dávalos Peña, la subdirección de Servicios Médicos Municipales para su hijo Jorge Sánchez Gaeta, un exitoso médico que aceptó sacrificarse a cambio de 818 pesos diarios menos impuestos, lo que le garantiza un sueldo mensual de 20,500 pesos ya libres de impuestos. En una ciudad donde el médico promedio cobra 750 pesos por una consulta de media hora es plausible que el hijo de Paco Sánchez acepte una chambita de 880 pesos diarios a cambio de dedicarse en cuerpo y alma a cuidar la salud de nuestros burócratas. Porque resulta que aunque los empleados municipales están dados de alta en el Seguro Social el Ayuntamiento sigue sosteniendo una Dirección de Servicios Médicos con por lo menos 38 empleados que le cuestan al municipio 440 mil pesos al mes tan solo de nómina. Pues para aminorar ese enorme desperdicio de recursos públicos al genial Paco Sánchez se le ocurrió concesionar los Servicios Públicos Municipales durante los próximos 45 años en los términos ya descritos.

BOLITAS PARA ROBAR.  Identificados por el ADN priista que corre por sus venas, los regidores Francisco Sánchez y Edelmira Orizaga se identificaron desde el inicio de esta administración. Fue algo así como amor a primera vista porque de inmediato hicieron equipo para ponerse a las órdenes de Arturo Dávalos vendiéndose como grandes operadores electorales, calidad que demostraron el año pasado cuando presumieron haber llevado 600 personas a las urnas durante la ratificación de mandato. La iniciativa de privatizar Servicios Médicos fue firmada por ambos regidores, pero extrañamente Edelmira Orizaga se echó para atrás durante la sesión del pasado jueves y pidió que la iniciativa fuera retirada del orden del día, pero sus compañeritos de cabildo le aplicaron la aplanadora y por mayoría rechazaron su petición y levantaron su dedito para que la empresa ECOFAJ S.A. de C.V. se quedara con el negocito. ¿Por qué se echó para atrás doña Edelmira? ¿Paquito se negó a entregarle por adelantado su respectivo 10% de comisión? ¿Sintió acaso remordimiento por la forma vulgar en que siguen robándose el patrimonio de todos los vallartenses? ¿La empresa ECOFAJ se negó a firmarle el contrato colectivo de trabajo? Sepa la bola, lo importante es que la güera oxigenada finalmente se salió del negocio y le dejó toda la chamba a Paquito.

LICITACIONES AMAÑADAS. Como ha ocurrido históricamente con todas las licitaciones que emanan de nuestro glorioso ayuntamiento, la privatización de Servicios Médicos Municipales no pudo estar más amañada por lo que solamente se presentó una oferta de la parte de ECOFAJ, ante lo cual Paco Sánchez aseguró que no hubo nada chueco ya que “se dieron 15 días de plazo dentro de la convocatoria para que cualquier empresa pudiera participar”. ¡No manchen! ¿15 días de plazo para armar una propuesta ganadora y presentarla en tiempo y forma? De plano el doctor Sánchez piensa que todos somos brutos, pero en el fondo tiene razón porque su propuesta fue aprobada por mayoría de votos. Es fácil suponer que todo tuvo el visto bueno del alcalde electo, Arturo Dávalos, quien aunque oficialmente se encuentra con licencia en la práctica sigue moviendo los hilos del gobierno municipal. A reserva de investigar quién es el dueño de ECOFAJ, empresa que no aparece en ningún rastreo de Google porque seguramente es de reciente creación, es fácil intuir que estamos ante otro negocio millonario a costillas del patrimonio de toda la sociedad vallartense. Paco Sánchez dice que la empresa concesionaria deberá invertir 40 millones de pesos, por eso generosamente hay que darles el edificio durante 45 años para que recuperen su inversión y consigan la justa ganancia. Pobre Puerto Vallarta, tan cerca del MC y tan lejos de El Peje.

POSDATA. En la misma sesión de Ayuntamiento, encabezada por el alcalde interino, Rodolfo Domínguez Monroy, nuestros regidores aprobaron un presupuesto de ingresos para el 2019 de casi 1,500 millones de pesos, así que ya podemos imaginar la gran cantidad de tinacos y sacos de cemento que regalará nuestro alcalde durante el próximo año.

VOX POPULI. Aunque el estimado de inflación para este año es del 4%, los regidores de Puerto Vallarta nos ensartaron en automático un incremento del 5% en el pago del impuesto predial para el 2019. Se presume que este tipo de impuestos sólo aumentan acorde con la inflación, pero nuestros regidores son tan sabios que prefieren ser más generosos, imponiendo un punto porcentual por arriba de la inflación. Si usted vive en Campestre las Cañadas pues no tiene nada de qué preocuparse, pero si vive en Fluvial Vallarta o La Marina por lo menos sufrirá un incremento de unos 300 pesos, una bicoca dirá Wenceslao Palomera, quien cada madrugada de inicio de año acude a dormir en la oficina de Catastro para ser el primero en pagar sus 300 pesos de impuesto predial, pero quienes estamos obligados a  pagar prediales de casi 5 mil pesos lo único que podemos mandarle a nuestros regidores es un bonito pensamiento: CHASPM.