De fracaso en fracaso

Por Humberto Aguilar

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Con buenos deseos fue creado el Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores, que por iniciativa de Luis Echeverría se instituyó como medio para la adquisición de bienes inmuebles para el trabajador. Como proyecto fue muy bueno, pero el fracaso fue rotundo. La segunda iniciativa en el gobierno de Enrique Peña Nieto también ha resultado un fracaso, porque ahora esos fondos se convirtieron en rapiña para el gobierno en turno.
En los dos más recientes gobiernos en Bahía de Banderas, los alcaldes se quedaron con esos fondos para su beneficio. Rafael Cervantes y José Gómez se robaron tranquilamente 500 millones de pesos, según informes de FONACOT. Lamentablemente Rafael ya se entregó a la justicia divina, ya rinde cuentas al Creador, pero aún vive José Gómez a quien la justicia del pueblo le debe alcanzar si las autoridades de Nayarit logran atraparlo. José Gómez disfruta los bienes mal habidos ahí, en San José del Valle.
Cientos de trabajadores del gobierno municipal de Bahía de Banderas se comprometieron con el FONACOT a través de su nómina, a cada trabajador se le descontó la cantidad proporcional que le correspondía, pero ese dinero jamás se reflejó en el sistema de FONACOT. Al terminar las administraciones se le está reclamando a cada trabajador el pago de lo que ya disfrutaron presionándolos a través del equipo legal del FONACOT.

EN PUERTO VALLARTA

La nueva propuesta de FONACOT en Puerto Vallarta fue durante el gobierno de Ramón Guerrero alias “El Mochilas”. Los trabajadores tienen oportunidad de adquirir muebles o préstamos financieros que se les descuentan en la nómina.
En Bahía de Banderas ya es un escándalo por la presión que reciben los trabajadores, José Gómez elude pagar lo que se quedó en sus bolsillos, solamente la justicia del gobierno de Nayarit y del gobierno federal lo puede alcanzar, en tanto, es llamado por la justicia divina, como su queridísimo cuñado, que debe estar tatemándose en el infierno.
En tanto, en Puerto Vallarta, el gobierno de Arturo Dávalos tiene la oportunidad de quedar bien con los trabajadores y con el FONACOT, siempre y cuando lo que les descuentan en la nómina a los trabajadores sea enviado a ese fondo sin esperar que finalmente quede a fondo perdido, sin juicio a quien corresponda.
El Instituto del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (FONACOT) es una institución financiera del gobierno mexicano, creada para apoyar la adquisición de bienes y servicios por parte de los trabajadores a tasas competitivas de mercado. El FONACOT es una institución tripartita, en el consejo de administración participan el sector obrero, el sector empresarial y el gobierno federal.
La intención como ven es muy buena, pero los resultados han sido desastrosos y lo serán en las siguientes administraciones si el presidente Andrés Manuel López Obrador consiente a quienes tengan esa responsabilidad y lo instituyan como un delito por parte de los gobiernos que como Rafael Cervantes y José Gómez lo convierten en una ratería.