El Tri perdió anoche en partido amistoso, 1-4 con Uruguay

Uruguay celebró su victoria ante México.

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  • Con dos goles del delantero del Barcelona, Luis Suárez, -y otro par más-, la selección de futbol de México cayó anoche ante su público texano.

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Notimex
Houston, EUA

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La selección de futbol de Uruguay tuvo mucha garra para vencer a la de México al son de 4 goles a 1 anoche en Houston, Texas, con dos goles de Luis Suárez, delantero del Barcelona, otro de José María Giménez y uno más de Gastón Pereiro, el TRI exhibió sus debilidades, su falta de orden, contundencia al ataque y sobre todo su defensa de cristal, problemas que arrastra desde el pasado Mundial Rusia 2018.

Así fue el recibimiento a Ricardo ‘Tuca’ Ferreti, flamante entrenador interino de la selección de futbol durante los dos partidos amistosos de estas fechas FIFA, el próximo será el martes 11 ante la selección de los Estados Unidos. Con un equipo muy desorganizado, que a pesar de tener jugadores que militan en ligas europeas no tienen coordinación ni orden ni pegada en el marco rival.

Ya al minuto 21 Giménez había anotado el primer gol de la cuenta charrúa, y poco después, al 25, el jugador del Wolverhampton inglés, Raúl Jiménez anotó de penalti el empate. La ilusión fue de que sería un duelo parejo pero todo quedó en eso, en espejismo, ya que los uruguayos mostraron mucha contundencia ante su desorganizado rival.

Al minuto 32 Luis Suárez concretó el segundo gol charrúa y antes de terminar el primer tiempo, al 40 consiguió otra anotación, de penalti cobrado con elegancia, suavidad y colmillo al estilo ‘Panenka’ para vencer a Guillermo Ochoa.

En la segunda parte, al minuto 59 Luis Suárez iba a mostrar otra genialidad al dar un espectacular pase ‘de rabona’ que llegó a la cabeza de Gastón Pereiro quien la remató con fuerza para lograr el cuarto de la cuenta, se venía la noche para el TRI en Houston.

Más tarde el equipo mexicano tuvo la oportunidad acortar distancias con un penalti. De nueva cuenta Jiménez tomó el balón, pero en esta ocasión lanzó un disparo sin fuerza, sin colocación, de esos que llaman telegrafiados que el portero Muslera logró atajar con un salto gatuno. No era la noche del TRI.

Lo mejor que pudo pasar ocurrió, el árbitro silbo el final del partido. Quedó la sensación de que el equipo mexicano no supera la resaca mental de su eliminación en el Mundial ruso ante Brasil; anoche volvió a mostrar sus debilidades que no son nuevas, sino que con otras caras y entrenador, las trae como lastre desde Rusia.