PAN – PRD – MC: la alianza más inútil que nunca debió ser

Por José Reyes Burgos

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“A fuerzas, ni los zapatos entran”, dice el conocido refrán; esa es una situación que por más clara y real en la vida, no entendieron los artífices de la coalición PAN-MC.PRD en Jalisco, que generaron en su momento la alianza “Por Jalisco al Frente”, misma que ni siquiera las bases de la militancia de esos tres partidos apoyaron de fondo, por lo menos al mismo tiempo. Pero el fracaso de esta unión llega hoy a mejor obviedad.

Esta alianza que nunca debió materializarse en Jalisco, trajo como resultado deserciones, equipos con brazos caídos y candidaturas  de ornato, tanto como el fracaso de prometedores proyectos, para los tres partidos. Fue el pragmatismo de Enrique Alfaro al equivocadamente aliarse con Ricardo Anaya por no superar sus diferencias con Andrés Manuel, pero además con la intención de no tener un rival panista formidable, lo que forzó la coalición, en contra de la opinión generalizada de emecistas y panistas.

Para el PAN, el resultado fue desastroso: la peor votación para diputados locales en toda su historia en Jalisco, aunque logró generar  espacios, más eso fue gracias a los votos de Movimiento Ciudadano por la alianza electoral. Además, un lejano tercer y cuarto lugar en todos los municipios importantes de Jalisco, así como también la votación a gobernador más baja.

Importantes cuadros, como José María Martínez, se fueron del albiazul a Morena u otros partidos, mientras que actores fundamentales como Cesar Madrigal y una infinidad más en los panoramas locales, se dedicaron a atestiguar el proceso y no apoyar, ante lo excluyente que fue la actual dirigencia de su partido, que avaló la alianza con MC.

Para Movimiento Ciudadano, esta coalición fue increíblemente ineficaz; el desprestigio por haber nacido como un partido relativamente progresista y aliado a la izquierda, pero en esta elección alinearse con el candidato de la histórica derecha mexicana, fue castigado por los votantes.

Aquí sí grandes cuadros y actores se despegaron del proyecto de Enrique Alfaro para hacer campaña con Andrés Manuel López Obrador, como Alberto Uribe o Hiram Torres y el propio Carlos Lomelí, hoy piezas clave en la política morenista y las maniobras el gobierno federal entrante.

Pese al triunfo en los municipios metropolitanos, Movimiento Ciudadano estuvo lejos de llevarse el carro completo como lo hizo Morena a nivel nacional; su alianza con el PAN y el descontento y pleito político entre equipos internos producto de los reajustes de esta coalición, provocó que, por ejemplo, en Puerto Vallarta los morenistas alcanzaran  regidores y ganaran fuerza, tanto como Ramón Guerrero ‘El Mochilas’  perdiera una diputación federal que al entrar dentro de la alianza, exterminó las posibilidades del PAN para presentar una candidatura ya que los albiazules no hicieron campaña en favor del ex alcalde, por razones obvias.

También, Bruno López estuvo muy cerca de ganarle a Luis Ernesto Munguía la diputación local, sin embargo dado su cerrado resultado obtuvo el primer espacio plurinominal de Morena en el congreso local; y Lorena Jiménez triunfó en la diputación federal. Esto tan solo ocurrió en el Quinto Distrito, donde Carlos Lomelí se quedó a 2 mil 800 votos de imponerse a Enrique Alfaro.

En esta misma alianza, los intereses y esfuerzos del Grupo Universidad que lidera Raúl Padilla López tuvieron total cabida, e hicieron saltar al escenario electoral a varias de sus candidaturas a diputaciones locales, y sostuvieron en buena medida el apoyo para las dos senadurías que ganó. Nunca, en las campañas de personajes de tan antaño del PRD como Mónica Almeida y Enrique Velásquez (ambos ganaron sus distritos) hubo cabida para perredistas ni panistas de forma real.

Literalmente, en las diputaciones por coalición, uno encabezaba y los otros dos se cruzaban de brazos. Este descontento de las militancias panistas y perredistas, estas últimas muy familiarizadas con Andrés Manuel, y restaron importantes puntos al proyecto alfarista. Ahora, no pocos ex candidatos perdedores y ganadores, y equipos de campaña, están considerando su ingreso a Morena rumbo al 2021, en el entendido de que el poder supremo lo tendrá ese partido desde el 1 de diciembre, cuando sea presidencial, mientras Enrique Alfaro se quedará solamente como una fuerza local.

A ciencia cierta, esta coalición jamás debió ser, porque rompió el delicado equilibrio de fuerzas que existía en Jalisco, mismo que podría estar en camino a ‘morenizarse’ de una u otra forma en la elección intermedia del año 2021. El experimento de prueba llamado Por Jalisco al Frente está saliendo muy mal, pues hay quien condena que la unión, si es que se concretó realmente alguna vez durante las campañas, murió el  1 de julio, y mucho menos habrá una agenda conjunta de gobierno en las posiciones obtenidas. Porque a fuerzas, nadie puede aliarse cuando la voluntad es la fuerza que mueve a las alianzas; este frente al parecer tiene tiempo que tocó fondo.

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El PRD, con la peor parte (caso Tomatlán)

Sin duda alguna el partido que se llevó la rebanada más miserable de este rancio y caducado pastel llamado ‘Por Jalisco al Frente’, fue lo que quedaba del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Toda vez que en ninguna diputación encabezó ni tuvo mayor relevancia, y aquellos que se decían perredistas y ganaron, resultaron más emecistas que Dante Delgado (como precisamente Mónica Almeida y Enrique Velásquez).

Con una votación tan marginal que casi le hace perder el registro, este partido está al borde del colapso existencial y en la cúspide de su crisis identitaria, no sólo en el estado sino en todo el país. Pero a pesar de su predecible baja votación y patético desempeño, el PRD en Jalisco tenía una esperanza, prácticamente de sus únicas jugadas con verdaderas posibilidades: Tomatlán.

Ese bastión que ya ganó en el 2015 y buscaba tener continuidad; entiéndase que, el PRD que buscaba ganar Tomatlán este 2018, era el de Enrique Alfaro y Raúl Padilla; mientras el PRD que gobierna bajo el mandato del alcalde Jorge Luis Tello, es el nacional, tutelado desde la Ciudad de México y con un rumbo propio  trazado. Cuando nada podía salir peor para el sol Azteca y MC que la imposición de esta alianza, al haber sacado del juego a una ficha propia de Movimiento Ciudadano que aseguraba una victoria, el regidor Francisco López, resultó que el alcalde logró validar su impugnación para ser seleccionado como candidato en vez de Daniel Benavides, y ganó con todo y el nombre de este escrito en la boleta.

Jorge Luis Tello no responde políticamente ni a Raúl Padilla ni a Enrique Alfaro; es decir, si ganó el PRD en Tomatlán, pero no el PRD que en Jalisco los artífices de la coalición pretendían que ganara, irónico pero cierto. Ahora, la contra jugada es haber impugnado con éxito la elección para que se repita, ante el Tribunal Electoral de Jalisco.

Pero la noticia no le hace mover ni un párpado por nervios a Jorge Luis Tello, quien ayer rindió su tercer informe de gobierno y prometió un segundo periodo de gobierno con más obras públicas y desarrollo para Tomatlán. Con justa razón, pues tal y como nos comentó en una entrevista que publicaremos mañana, ’’no se ha visto que un menor le pegue a sus mayores’’, en este caso quien tiene la decisión final  es el Tribunal Electoral pero del Poder Judicial de la Federación,  mismo órgano que tres días antes de las elecciones falló en favor del alcalde, so pena de no haber indicios de que esta vez será diferente el veredicto.

Ya hay delegado morenista en Quinto Distrito

Nada más ni menos que Mario Humberto Rodríguez Romero, político y empresario restaurantero oriundo de El Tuito, es quien de momento ha sido designado para ser el pilar del gobierno federal morenista que se ejercerá a través del también delegado federal Carlos Lomelí, en su caso, para el Quinto Distrito.

Conocido también por haber participado en Movimiento Ciudadano, sin embargo, ya no coincidió con el proyecto y el rumbo que comenzó a tomar, sobre todo al alejarse de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador; por lo que fungió en las pasadas elecciones como pieza clave en la campaña para la alcaldía morenista de Cabo Corrientes, por la que compitió loa ahora regidora electa Karla Valdéz.

Entre otros asuntos, su función será apuntalar el trabajo del doctor Carlos Lomelí en el Quinto Distrito, en temas que tienen que ver con la distribución de recursos federales, pero también sobre el manejo de la política interna del movimiento, que no se consolidará como partido político sino hasta noviembre del 2019.