Algo nos debe tocar

Arturo Dávalos Peña.

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Por Humberto Aguilar

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En su proyecto de gobierno. En el programa de austeridad, Andrés Manuel López Obrador dio a conocer la inversión de más de mil millones de pesos para los destinos con playa que tengan familias en retraso económico, o sea en pobreza.

Mencionó especialmente a dos destinos del estado de Guerrero: Acapulco y Zihuatanejo. A Oaxaca, sin mencionar nada más.

Se trata de beneficiar a familias que viven en destinos turísticos, pero que sus ingresos no le alcanzan para vivir.

Quienes conocen Acapulco saben que detrás de la avenida costera Miguel Alemán existe un pueblo abandonado, calles horribles, mercados sucios y marginación en las colonias populares, familias que se han ido a vivir a los cerros, donde algunos viven en condiciones infrahumanas.

En Puerto Vallarta, desde hace muchos años, gente de Guerrero se vino a vivir entre nosotros, la necesidad los empujo a un destino nuevo en busca de mejores condiciones de vida. Gran parte de los vendedores de playa son de Guerrero, muchos guerrerenses invadieron también las playas de Bahía de Banderas.

No se habló de Puerto Vallarta como destino con familias en malas condiciones económicas. Existen, sin embargo, ese tipo de familias. En Puerto Vallarta hay 290 colonias populares, recordamos que cientos de estas familias lograron hacer sus casitas en esas colonias. Pagaron por un lote de 110 metros entre cien y doscientos mil pesos en abonos, ahí construyeron sus casas sin servicios de agua, luz o drenajes. Pagaban por el agua que les enviaba Seapal, luego esa agua se las regalaron, para conseguir energía eléctrica debían cotizarse para pagar los postes que llegaban desde la Comisión Federal de Electricidad hasta sus colonias, sobrevivían todas esas familias con fosas sépticas para sus desechos. Es decir una marginación total. Sin duda actualmente muchas de esas colonias aún carecen de lo elemental en servicios públicos.

De acuerdo a la Constitución Política de México los gobiernos municipales deben cubrir la necesidad de los servicios públicos, pero los ingresos francamente no alcanzan más allá de lo prescindible. Seapal aún distribuye agua potable en las colonias que carecen de ese servicio. De tal suerte sin duda Vallarta es de esos destinos turísticos donde aún hay marginación en las colonias populares.

Ese apoyo que anunció López Obrador para los cinco destinos en donde hay familias en pobreza, algo nos debe de tocar como destino turístico.

El nuevo gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, habrá de tomar en cuenta la oferta del nuevo presidente de México para demandar la inversión para cubrir esos servicios en Puerto Vallarta.

Todos sabemos que, por ejemplo, en la colonia Emiliano Zapata, en la margen izquierda del río Cuale, crecen edificios ante la explosión inmobiliaria que van a demandar servicios públicos, independientemente de esto, quienes construyen esos edificios habrán de pagar por los servicios, pero sin duda existen otras colonias en donde se carecen, sobre todo, en la colonia Volcanes que crece a un ritmo acelerado sin servicios públicos, solamente les ha llegado en transporte popular, pero carecen de drenajes, agua potable y energía eléctrica.

Como los Volcanes hay muchas otras colonias más de gente pobre, marginada que carece de los servicios elementales.

Arturo Dávalos, nuestro presidente municipal por los próximos tres años, debe tomar nota para solicitar infraestructura urbana para las colonias que carecen de agua potable, drenaje y energía eléctrica.

Es importante prevenir, sobre todo, cuando hay la disposición del gobierno federal de incluir dentro del presupuesto una suma importante para infraestructura urbana en destinos turísticos en donde también hay pobreza y marginación.