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Turista cae en alcantarilla del centro de Vallarta

Turista recibió la ayuda de los bomberos.

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Por José Reyes Burgos
Puerto Vallarta

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“Juan”, originario de Guanajuato, vino a Puerto Vallarta para asistir a un importante congreso nacional, y tras dos días de acaloradas sesiones de este evento, decidió salir a pasear con sus amigos al centro de Puerto Vallarta, atraído por la fama que tiene de ser un lugar de bella naturaleza e inagotable diversión. Nunca se imaginó que su experiencia tendría otro giro totalmente diferente.

Se encontraba caminando por la banqueta sobre una de las calles del Centro, cuando su pie cayó dentro de una alcantarilla mal intervenida, abierta y con barras de acero, y quedó atorado. En el momento, sintió mucho dolor en su pie izquierdo, cuando quedó atrapado entre un par de varillas.

El hueco, más que alcantarilla, no contaba con cinta amarilla perimetral, ni conos, ni alguna advertencia u obstáculo que hiciera ver a los paseantes el peligro de caminar de cerca. Juan cayó desprevenido en esta trampa, porque caminaba con la confianza de estar en una zona peatonal dotada de la infraestructura adecuada que toda ciudad debe constituir; lamentablemente, se equivocó.

Al verse atorado y con temor de herir su pie, Juan, obedeciendo a sus amigos, pidió el auxilio de algún otro paseante, un local, quien dio aviso a las autoridades de su situación. Pronto llegó un elemento de la Policía Turística, quien llamó a una unidad de Protección Civil y Bomberos, así como a una ambulancia, por si resultaba lastimada su extremidad.

Fueron los bomberos quienes cautelosamente liberaron el pie de Juan, y posteriormente fue evaluado por un paramédico, quien solo le diagnosticó torceduras, aun así debió ser llevado a un hospital para verificar que no hubiese daños más graves a la economía de su tobillo.

“No vi nada, no había ninguna protección, solamente caí y sentí mucho dolor”, dijo a este diario el turista guanajuatense, quien contó también que continuó su paseo nocturno luego de salir del hospital, pues sus lesiones, afortunadamente, no fueron graves; no interpuso ningún tipo de demanda al Ayuntamiento, responsable del mantenimiento de las calles. Si Juan se hubiera fracturado o resultado con esguince el tobillo, otra historia quizá hubiera trascendido.

De acuerdo al testimonio de Juan, los mismos paseantes que por curiosidad se detuvieron a presenciar la escena, comentaron que este hueco tenía ya mucho tiempo de existir y que no era la primera vez que un turista o local caía por accidente en él.