“Ya déjenme en paz”: RoSa

Por Luis Alberto Alcaraz

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PROBRECITO MUCHACHITO. Como si fuera el gordito buleado del salón, el ex gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, reapareció pidiendo que ya lo dejen en paz, justo un año después de haberse vuelto ojo de hormiga. Y como en la política la forma es fondo, lo hizo justamente el día en que el gobernador, Antonio Echevarría García, rendía su primer informe de gobierno. Dicen que ante las acusaciones de idiota más vale guardar silencio, en lugar de abrir la boca para demostrar que tienen razón. El caso es que el Sasasá, quien al parecer tenía ubicado su cerebro en su sombrero, decidió finalmente dar la cara para responder públicamente a señalamientos que fácilmente pudo haber aclarado en su momento, como el que señalaba que había escapado hacia Perú a bordo de un vuelo privado. Hoy, un año después, reaparece para asegurar que vive en Tepic, algo que evidentemente es una enorme mentira porque nadie en Tepic lo había visto en los últimos 12 meses. Por el contrario, sus posteos favoritos en redes sociales tuvieron como fondo escenarios de la Ciudad de México, tanto la basílica de Guadalupe como el Paseo de la Reforma. Ante la cercanía del final del sexenio de Enrique Peña Nieto, Roberto Sandoval recobró el valor para decirle al ex presidente del PRI, Enrique Ochoa, que es un cobarde por haberlo expulsado del PRI acusándolo de corrupto. Y el émulo de Clavillazo, en una contundente demostración de que efectivamente es un cobarde, lo primero que hizo fue postear en sus redes sociales que hace responsable a RoSa de cualquier atentado que pueda sufrir él o su familia. De verdad que dan pena estos políticos priistas, que nos hacen añorar los tiempos en que los políticos se agarraban a cachetadas, o de plano a balazos.

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EL SHOW DE LA DEMENCIA. Como si fuera la más blanca de las palomitas, Roberto Sandoval pide que ya lo dejen en paz. “Me han investigado hasta las garrapatas de las vacas”, presume, “y no me han encontrado nada malo”. En el colmo de la risa loca dice que lo han investigado 20 estados y en ninguno le han encontrado nada, por lo que muy pronto deberán salir los veredictos de inocencia en su favor. Ojalá que el gobierno de Nayarit de verdad tome nota de estas declaraciones y lo investigue a fondo, porque para nadie es secreto en Nayarit que Roberto se sirvió con la cuchara grande, porque ni sumando todo su sueldo íntegro durante los seis años de su mandato le alcanzaría para costear el lujoso tren de vida que se da hasta la fecha, aunque ya no puede acudir a las peleas de El Canelo Álvarez en Las Vegas. El problema de Roberto es que los procesos judiciales en su contra no son asuntos de buena voluntad, así que no es cosa de dejarlo en paz porque ya no es político, sino que el asunto consiste en que se le investigue a fondo de manera imparcial para que quede claro si robó o no robó el patrimonio público de todos los nayaritas. Al gobernador, Antonio Echevarría, le conviene de manera especial ordenar una investigación a fondo para librarse de la acusación pública en el sentido de que tiene un pacto con el ex gobernador para garantizarle impunidad pese a sus evidentes excesos de poder.

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EL REY DEL OPORTUNISMO. Rompiendo con sus 12 meses de absoluto silencio, Roberto Sandoval habló de todo lo que le preguntaron sin pensar en las consecuencias de sus actos. Seguramente a estas alturas debe estar terriblemente asustado por haberle llamado cobarde a uno de los amigos más íntimos del Presidente, Enrique Peña Nieto, quien todavía tiene dos meses por delante para sacarle un buen susto. Igualmente habló sin tapujos de los rumores que presumen que su grupo político apoyó a los candidatos de Morena en la pasada elección, presumiendo abiertamente que “apoyamos a Morena porque en el PRI nos trataron muy mal”. En realidad no es que lo hayan tratado mal en el PRI, sino que como buenos priistas son terriblemente oportunistas, y al ver la inminente debacle del partidazo optaron por abandonar el barco como las buenas ratas que son, buscando la forma de congraciarse con la nueva fuerza política del país que representa Morena. Aunque Roberto Sandoval y sus más cercanos amigos le deben todo al PRI, al ver la cercanía del desastre tricolor optaron por treparse a Morena, como lo hizo Héctor Santana en Bahía de Banderas, quien le cobró la traición  a otro gran traidor llamado José Gómez. Lo bueno es que los electores nayaritas se librarán un buen rato de estas lacras, aunque nunca los vean tras las rejas, como en verdad se lo merecen.

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VALOR POR NAYARIT. Reaparecer en Nayarit para decir sus verdades justo el día en el que gobernador rinde su primer informe de gobierno no es un acto inteligente sino una abierta provocación, pero en realidad Roberto Sandoval nunca se ha caracterizado por su inteligencia. Su ascenso en la política se lo debe a la imagen de muchacho sano de rancho que supo vender gracias a sus asesores políticos. Tan era falsa su imagen que ahora ya no se pone el sombrero ni las botas, mucho menos viste de mezclilla, todo lo contrario, viste ropa de diseñador aunque en el fondo sigue siendo el mismo político rupestre, sólo que sin sombrero. Y Roberto Sandoval sin sombrero y botas no es nadie, de ahí que el desprecio que le muestran las multitudes nayaritas es proporcional a la esperanza de cambio que sembró cuando fingió ser un humilde muchacho de campo. Así que aunque Roberto lo suplique, lo más seguro es que por el momento nadie lo va a dejar en paz, hasta que de plano, como bien presume, le investiguen hasta sus garrapatas y quede claro que fue un gobernador honrado. Por lo pronto vamos a ver si realmente tiene el valor para regresar a vivir a Nayarit, donde todavía se pasean libremente los que de manera pública y violenta ejecutaron a su sobrino al día siguiente de que entregó el poder.

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POSDATA. De lo que sí jamás debemos perdonar a Roberto Sandoval es de haber querido hacer gobernadora a su nana, la diosa de la cumbia. Hay que ser muy ojete para imponer a su niñera como senadora por Nayarit y ahora como diputada federal. Y todavía se atreve a decir que en el PRI lo trataron muy mal, en verdad que este cuate no tiene vergüenza.

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VOX POPULI. El dinero y el amor no se pueden ocultar, por eso todo México está hablando del pollito que se está comiendo Elba Esther Gordillo, un simpático abogado de tan solo 33 años que formó parte del equipo legal que la sacó de prisión. De verdad que hay motivos para creer eso de que la maestra se bañó con la sangre de un león blanco en un ritual de magia negra celebrado en África, porque eso de salir en la cárcel tan pronto, volverse guapa y agarrar un novio que fácilmente podría ser su nieto no es cualquier cosa.