Consejos de una abuelita modernaGente PV

En búsqueda de la felicidad

La verdadera felicidad no la puedes encontrar en ningún otro lugar, ni en ninguna otra persona… ¡que no sea dentro de uno mismo!

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Por un México mejor

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Actualmente con tantos hechos escalofriantes ocurridos a nivel nacional e internacional, sin importar las razas, credos o nacionalidades, podremos observar en la mayoría de esos hermosos rostros de los habitantes de éste enigmático planeta tierra, un rictus de dolor, angustia y desesperación; también lo percibimos dentro de esos aparatos tecnológicos embrutecedores de niños, en los  cuales esos divinos ángeles terrenales se van acostumbrando a escuchar un léxico y actitudes inapropiadas para su frágil edad en la T.V. o el Internet: Tanto en noticieros, como en diferentes agresivos programas o mensajes enviados, y ¡hasta en las  caricaturas “infantiles”!

Mientras los poderosos terrícolas hacen sus “grandes negocios” entre ellos: la venta de petróleo, tierras, “esclavos”, drogas, minerales, metales, animales, “títulos o puestos políticos”, alimentos, armamentos nucleares y bélicos ¡que fomentan todo tipo de comercio (ej., en el farmacéutico, costosas medicinas, órganos, prótesis, etcétera)!… ya que las armas matan, destruyen y sobreviene la hambruna; las bombas nucleares exterminan, producen cáncer y mutantes; las bacteriológicas causan diferentes tipos de enfermedades; y las drogas, dependencia ¡adiós felicidad!

Utilizan a los jóvenes no pensantes o inmigrantes para que vayan a luchar en “pro de sus naciones” o para lograr una “fácil nacionalización”, y como la mayoría de los jóvenes sueñan con su “independencia” deseando abundancia y por desgracia ¡sólo encuentran escasez!

Pero lo  más triste es que sólo se van a matar entre más jóvenes… Que al igual que ellos están llenos de ilusiones y anhelos para vivir felizmente al lado de sus seres queridos, en un ambiente de lleno de amor, paz y prosperidad, y sólo por ir… “En búsqueda de la felicidad”, anhelada…

Sin darse cuenta que los Poderosos lo único que desean es “exterminarlos”, así no podrán procrear más ¡porque ya se está sobre poblando el único planeta que tenemos para poder vivir!, y el día de mañana ya no habrán los suficientes recursos  para subsistir todos con esas comodidades de casa, vestido y sustento ¡A los que tenemos derecho!

Los padres de familia, sin darse cuenta, caen en el juego (o trampas) de intereses de los poderosos antes mencionados, y con la tonta idea de “modernizar“ a sus inocentes ángeles terrenales para que sean grandes triunfadores en ese “futuro Incierto”… ¡No acaban de destetarlos y ya los ponen a “jugar” con sus “famosas tabletas electrónicas”, donde sus hijos se “divierten” sin molestarlos…

Y en lugar de enseñarles a amar, respetar y convivir humanamente con la familia y todos nuestros semejantes en un ambiente constructivo lleno de cariño, paciencia, respeto, libertad y felicidad ¡los niños pierden esa inocencia natural, acostumbrándose a matar y destruir!… ¡porque eso es lo primero que se grabará en esos inocentes, tiernos y dulces cerebros!… Y sin que se den cuenta van creando esos futuros monstruos, sin ética… ¡listos para participar en las guerras reales y ganar a como dé lugar en pro de sus gobernantes corruptos, destruyéndolos física y psíquicamente!…    En pocas palabras ¡contribuyendo con el exterminio de la sobrepoblación que tanto molesta a esos enajenados con poder!

Quedando algunas familias truncadas, con una profunda tristeza, angustia y desesperación en su alma, al no poder recuperar ni siquiera los cuerpos de sus amados hijos… ¡Que se quedaron perdidos en los campos de batalla!… Y los que logran regresar… están destrozados tanto física como psíquicamente, ¡con una difícil readaptación de nuevo a la sociedad!… Después de haber salido de sus hogares  para ir a pelear, ya sea  gustosos  o temerosos “En búsqueda de la felicidad“, e independencia tan deseada…

Sin darse cuenta que la verdadera felicidad no la puedes encontrar en ningún otro lugar, ni en ninguna otra persona… ¡que no sea dentro de uno mismo!

¡Ya basta de pelear!; ¡Ya basta de destruirse entre la mismas naciones y etnias!… Porque la única fórmula con la que puede evitar el seguir viviendo en continuos odios, rencores y malos entendidos que podremos encontrar… “En búsqueda de la felicidad”, sólo la lograremos perdonándonos y aceptándonos tal y como somos en realidad, porque al fin y al cabo… ¡Nadie es perfecto!…

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Cariñosamente Ana I.