El trienio de la desesperanza

Por Luis Alberto Alcaraz

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COMENZAR DE MENOS CERO. Por lo general el inicio de un nuevo gobierno implica tristeza para los que se van y esperanza para una sociedad que añora que la nueva administración sea mucho mejor que la saliente. Ese aire de optimismo se respira a lo largo y ancho de todo el país ante la inminente llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República, algo que por desgracia todavía está a 60 días de distancia. En Puerto Vallarta lamentablemente esa renovación no se dio ayer ya que gracias a la puesta en marcha de la reelección el nuevo gobierno que inicia funciones a partir de hoy es prácticamente una continuidad del gobierno que ha tenido las riendas del municipio durante los últimos tres años. Podría decirse que esas continuidad se rompió en los últimos siete meses debido a que Arturo Dávalos Peña se separó del cargo para hacer campaña en pos de la reelección, pero la realidad es que jamás dejó de tomar las decisiones importantes de palacio municipal, al grado que no tuvo empacho en avalar y defender decisiones tan polémicas del Ayuntamiento encabezado por Rodolfo Domínguez Monroy como la privatización del edificio de Servicios Públicos Municipales y el cambio de uso de suelo en el distrito que incluye el polígono controlado de Marina Vallarta. El propio Domínguez, que ayer domingo despertó siendo presidente municipal de Puerto Vallarta y se durmió como nuevo director de Desarrollo Social del mismo Ayuntamiento, haciendo lo que siempre ha hecho muy bien: acatar las instrucciones de Arturo Dávalos.

NADA BUENO QUE ESPERAR. Gracias a la figura de la reelección, la mayoría de integrantes del gabinete municipal ha sido ratificada, con pequeños cambios de forma que en el fondo no significan nada. Frivolidades como la de crear la nueva Dirección de Mantenimiento de Muebles e Inmuebles para que el hermano del ex gobernador, Emilio González Márquez, deje de ser señalado como aviador y finalmente esté a cargo de una dependencia formal, aunque oficialmente su sueldo deberá seguir siendo el mismo, aunque es evidente que el tener el manejo de una dependencia donde se gasta mucho dinero comprando pintura y aceite te permite agenciarte ingresos extras. Otra novedad es que Guillermo Salcedo, materia gris del grupo compacto de Arturo Dávalos, será titular de la oficina de Proyectos Estratégicos, dependencia creada exprofeso como una aviaduría de primer nivel en la que cobró varios años el ex priista Roberto Palomera Preciado, de quien se ignora si ya quedó fuera de la nómina o simplemente fue reubicado a otro cargo de similar importancia. Y es el tema de las ratificaciones el que mayor desánimo genera, principalmente en el área de Seguridad Pública, donde ha sido ratificado Misael López, pese al enorme fracaso que ha representado su desempeño al frente de esta importante dependencia.

LA VOZ DEL AMO. A pesar de que Puerto Vallarta es el hazmerreír a nivel nacional debido a la irrupción de un grupo criminal que ha decidido hacer justicia por mano propia al torturar y exhibir a los más conocidos malandrines que se dedican al robo de casa habitación en Puerto Vallarta, el alcalde Arturo Dávalos decidió mantener en el cargo a Misael López, que como experiencia previa tiene la de haber sido director de Tránsito Municipal en Bahía de Banderas. Y es que mientras el grueso de la sociedad vallartense tiene claro que nos encontramos ante una gravísima crisis de inseguridad para el gobierno municipal no hay tal, como lo manifestó Rodolfo Domínguez durante el tercer informe de gobierno, donde reconoció que no estaba contento con el tema de la inseguridad pero presumió que Vallarta se encuentra en el top 10 de las ciudades más seguras de todo el país. Ante la certeza de que se está bien en materia de seguridad pública, es lógico que el nuevo gobierno se empeñe en mantener la misma línea de acción, aunque para fortuna de nosotros como ciudadanos existe la posibilidad de que la purga realizada por La Maña en contra de las lacras que tienen asolada a la población sea permanente, liberando la presión en beneficio del gobierno vallartense que podrá seguir presumiendo de tener una de las ciudades más seguras de México. Pero jodida ciudad la nuestra donde el combate a la criminalidad debe correr por cuenta del grupo criminal que controla la plaza.

ARTURO DÁVALOS 4.0. Ya sin la necesidad de cuidar su imagen con miras a la reelección, Arturo Dávalos Peña gobernará los próximos tres años como lo haría cualquier otro alcalde que de antemano sabe que no tiene futuro político. La decisión de Enrique Alfaro de desligarse del MC y la consolidación de Morena como el nuevo partido hegemónico de México garantiza que en el 2021 finalmente Movimiento Ciudadano pasará a retiro, por lo que es evidente que Arturo Dávalos no aspirará a pedir licencia para buscar una diputación local o federal, sino que completará su segundo trienio para después perderse en el anonimato para dedicarse a disfrutar de su fortuna bien habida durante el sexenio que nos gobernó. Y cuando un gobernante se desempeña sin la necesidad de mantener la aprobación ciudadana corre mayor riesgo de perder el rumbo, por eso a Dávalos no le importa pelearse con los magnates de Marina Vallarta porque sabe que no los necesitará nunca más, por eso prefiere apoyar a los nuevos inversionistas que están haciendo de Puerto Vallarta un auténtico aquelarre inmobiliario. El problema para el nuevo gobierno es que Puerto Vallarta no es la República Independiente de los Naranjeros, sino uno de los municipios turísticos más importantes del país, el cual seguramente estará permanentemente en el radar del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a quien seguramente le encantará la idea de que en tres años más este puerto jalisciense también pase a formar parte de la cuarta transformación.

POSDATA. Lo único que nos inyecta un poco de optimismo es el hecho de que finalmente Vallarta parece haberse librado de la nociva influencia de Ramón Guerrero Martínez, quien el pasado 1 de julio finalmente mordió el polvo ante la candidata de Morena, Lorena Jiménez. Es obvio que El Mochilas buscará la forma de regresar al poder dentro de tres años, pero difícilmente lo hará por la puerta grande.

VOX POPULI. La condición de no tener futuro político de Arturo Dávalos generará una enorme revuelta al interior de su grupo político por la candidatura del 2021, perfilándose desde ahora tres candidatos naturales. No parece haber duda en cuanto a que el delfín de Arturo Dávalos será de nuevo Rodolfo Domínguez Monroy, quien ya dejó muy claro que anhela ser alcalde por tres años. El ala dura de los davalistas impulsará seguramente al secretario Víctor Bernal, quien es el que más trabajo político realizó en la pasada campaña. Y el tercero en discordia será Diego Franco, quien llegó para quedarse obsesionado por la posibilidad de ser alcalde.

PAREN PRENSAS. De que la perra es brava hasta a los de casa muerte. 48 horas antes de asumir el cargo de regidor del MC, María del Refugio Cruz Pulido fue víctima de la inseguridad, cuando las ratas se metieron a su domicilio y se robaron hasta un coche compacto, todo mientras la ahora regidora del MC dormía a pierna suelta con su familia. Y no piense que la dama vive allá por los Volcanes, su casa está en pleno centro de Puerto Vallarta.