Un raicilla, por favor

Ginna Digilio y Memo Wulff.

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Por Juan Carlos Garda

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Es viernes, muchas personas en Guadalajara y en la Ciudad de México quieren ir a ese bar donde el racilla es la bebida insignia y se puede degustar directo o mezclado en novedosos cocteles.

Desgraciadamente para ellos ese lugar está aquí en Puerto Vallarta y se llama La Lulú Raicillería, un proyecto del chef Memo Wulff junto con Ginna Digilio ubicado justo al lado de su famoso Barrio Bistro en la calle de España 305 en la Versalles.

Y es que con apenas tres meses de abierto su fama ya trascendió el puerto; entusiastas a los destilados mexicanos, medios especializados, los cazadores de tendencias y los mixólogos más famosos del mundo tienen ya al raicilla en su radar y a La Lulú como el primer bar  temático.

Es tal la fama de este destilado artesanal que se produce a una hora de Puerto Vallarta, que el  American Bar del Hotel Savoy en Londres, ubicado en el top 10 de los 50 Mejores Bares del Mundo y con 130 años de historia, incluyó desde hace varios meses un cocktail a base de raicilla.

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SÍ A UNA BEBIDA “ENDEMONIADA”

La Lulú Cocktail, bebida insignia de la raicillería de Memo Wulff.

-Memo y Ginna apostaron por promover una bebida cuya fama de “endemoniada” le había generado muchos NO desde la década de los 70 cuando en playas como Yelapa y Las Ánimas, y en algunos bares de Vallarta, los turistas mexicanos y extranjeros perdían la cabeza enfiestandose con raicilla joven con hasta 51 grados de alcohol traída en botellas de coco-cola.

-Otros NO que ha enfrentado el raicilla han sido por parte de algunos empresarios del tequila y el mezcal que ven al destilado como una amenaza comercial.

-Desde hace casi dos años Memo y Ginna empezaron a producir “Arre”, su propia marca, y obtuvieron el SÍ de Fernando Castillón para ser su socio y maestro raicillero. Fernando es nieto del maestro raicillero de “Xóchitl” la primera marca de raicilla en comercializarse y  exportarse en 1947 desde El Tuito.

-Fue ahí en El Tuito, en el municipio de Cabo Corrientes, que los socios de La Lulú dijeron SÍ a otra decisión importante: ser los propios productores de su bebida y sembrar sus propios agaves, principalmente del tipo aguiar y maximiliana.

-Pero también les dijeron que SÍ a los productores de la sierra de Mascota y San Sebastián del Oeste para promover su producto y así ser embajadores de las dos zonas raicilleras que tradicionalmente han tenido diferencias por el control del Consejo Mexicano Promotor de la Raicilla A. C.

-Originalmente en el lugar donde está La Lulú, Memo y Ginna iban hacer habitaciones de hospedaje para AirBnB, pero el trabajo alcanzado con “Arre”, con una producción anual de 2 mil litros, y las alianzas hechas con los productores los animaron a poner mejor la Raicillería.

-Otro SÍ en la ecuación es la presencia de Orlando Cano, el mixólogo al frente de la barra y creador de la mayoría de cocteles en la carta de La Lulú. Cano es invitado frecuente a bares de todo México como experto en la raicilla y promotor de eventos de mixología y bartenders.

-Por qué ir al American Bar del Hotel Savoy si aquí podemos probar el “La Lulú Cocktail” a base de raicilla blanca, raicilla cuastecomate, piña, flor de Sauco y pasiflora.

-Puerto Vallarta no le pide nada a Londres.

¿No que no?