Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos

En sociedades destrozadas por la guerra, frecuentemente son las mujeres las que mantienen a la sociedad en marcha… usualmente son las principales defensoras de la paz.
– Kofi Annan.

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Por Mtro. Luís Ignacio Zúñiga Bobadilla
luis.zuniga@univa.mx

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El anuncio de hace varias semanas sobre el logro de México de la cuarta tasa más baja de desempleo de la Organización para la Cooperación el Desarrollo Económico       (OCDE) representa un referente importante para la las metas planteadas por la nuevos administración federal.

México se ubicó sólo por debajo de Japón, República Checa e Islandia en mayo con una tasa de 3.2 por ciento, que representó alrededor de 113 mil personas que incorporaron al campo laboral.

La tasa de desempleo de México en mayo de 2018, de 3.2 por ciento, fue la cuarta más baja entre los 36 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), sólo debajo de Japón, República Checa e Islandia.

El organismo internacional refirió que el desempleo en México en mayo bajó ligeramente desde la tasa de 3.4 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) en abril pasado y se ubica por debajo del promedio de la OCDE, de 5.2 por ciento.

El reporte señala que la tasa de desempleo entre los jóvenes mexicanos de edades entre los 15 a 24 años fue de 6.6 por ciento en mayo pasado, menor al 7.1 por ciento un mes antes, mientras que en los adultos de 25 años y más, retrocedió a 2.5 por ciento, desde el 2.6 por ciento anterior.

Por otra parte la tasa de desempleo de las mujeres mexicanas disminuyó a 3.2 por ciento en mayo de este año desde 3.4 por ciento en abril, en tanto que la de los hombres también bajó a 3.3 por ciento respecto al 3.4 por ciento previo.

La tasa de desempleo de la OCDE cayó en mayo de 2018 en 0.1 puntos porcentuales por segundo mes consecutivo, ubicándose en 5.2%, para el conjunto de 36 países de la OCDE la tasa de desempleo cayó 0.1 punto porcentual por segundo mes consecutivo, a 5.2 por ciento en mayo de 2018.

Del universo de la población de la OCDE, 33.2 millones de personas estaban desempleadas en mayo pasado, 500 mil más que en abril de 2008 (antes del inicio de la crisis financiera mundial), pero 16.1 millones menos que en el pico de enero de 2013.

De acuerdo al reporte de la OCDE, los países con mayores tasas de desempleo durante mayo de este año fueron: España con 15.8 por ciento, Italia 10.7 por ciento, Francia 9.2 por ciento, Finlandia 7.9 por ciento y Letonia 7.4 por ciento.

En contraste con lo anterior, las menores tasas de desempleo en el quinto mes del año pasado se registraron en Japón 2.2 por ciento, República Checa 2.3 por ciento, Islandia 2.8 por ciento, México 3.2 por ciento y Alemania 3.4 por ciento.

En el plano mundial, aproximadamente la mitad de la población vive con el equivalente a unos 2 dólares estadounidenses diarios, con una tasa mundial de desempleo del 5.7%, y en muchos lugares el hecho de tener un empleo no garantiza la capacidad para escapar de la pobreza.

Por ello los Objetivos del Desarrollo Sostenible han plateado como reto el promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.

Se establece reflexionar sobre el progreso lento y desigual, y revisar las políticas económicas y sociales destinadas a erradicar la pobreza, la recurrente falta de oportunidades de trabajo decente, la insuficiente inversión y el bajo consumo producen una erosión del contrato social básico subyacente en las sociedades democráticas: el derecho de todos a compartir el progreso. La creación de empleos de calidad sigue constituyendo un gran desafío para casi todas las economías.

Ciertamente la tasa promedio de crecimiento anual del PIB real per cápita en todo el mundo va en ascenso año tras año, sin embargo hay muchos países menos adelantados en los que las tasas de crecimiento están desacelerando y distante de alcanzar la tasa del 7% establecida para 2030. La disminución de la productividad laboral y aumento de las tasas de desempleo influyen negativamente en el nivel de vida y los salarios.

Para hablar del desarrollo económico sostenible, se deben crear las condiciones necesarias para que las personas accedan a empleos de calidad, estimulando la economía sin que ello represente la afectación del medio ambiente.

También se establece la premisa de generar las oportunidades laborales para toda la población en edad de trabajar, con condiciones de trabajo decentes, el aumento de la productividad laboral, la reducción de la tasa de desempleo, especialmente entre los jóvenes que representan una fuente laboral muy importante y la mejora del acceso a los servicios financieros. Lo anterior acompañado de procesos para gestionar los ingresos, realizar inversiones productivas son componentes esenciales de un crecimiento económico sostenido e inclusivo.

El fortalecimiento al comercio, la banca y la industria agrícola también ayudará a aumentar la productividad y a reducir los niveles de desempleo en las regiones más empobrecidas del mundo.

En  2017 se hablaba de una tasa mundial de desempleo en el 5,6%, frente al 6,4% del año 2000; en 2016 el 61% de los trabajadores tenía un empleo no regulado. Exceptuando el sector agrícola, el 51% de todos los trabajadores se incluyeron en esta categoría de empleo.

La brecha entre lo que ganan los hombres y las mujeres es a amplia y se considera que los primeros ganan 12,5% más que las mujeres en 40 de los 45 países de los que se tienen datos, mientras que a nivel mundial se sitúa en el 23% y, si no se toman medidas, se necesitarán otros 68 años para lograr la igualdad salarial. La tasa de participación de la mujer en la población activa es del 63%, mientras que la de los hombres es del 94%.

A pesar de su creciente presencia en la vida pública, las mujeres se siguen haciendo cargo 2,6 veces más del cuidado de personas no remunerado y del trabajo doméstico que los hombres.

Se estima que más de 600 millones de nuevos empleos deberán ser creados de aquí a 2030, sólo para seguir el ritmo de crecimiento de la población mundial en edad de trabajar. Esto representa alrededor de 40 millones de empleos al año y por lo que toca a México, se establece una meta de alrededor de un millón de empleos anuales.

También se requiere mejorar las condiciones de los 780 millones de hombres y mujeres que trabajan pero no ganan lo suficiente para superar ellos y sus familias el umbral de la pobreza de 2 dólares al día.

La importancia del trabajo decente para realizar el desarrollo sostenible está puesto de manifiesto en el Objetivo 8 de los ODS, cuya finalidad es “promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos”.

(*) Director de la Univa-PV.