Las sobras sin dueño

¿Cuántos botes así has visto en la ciudad?

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Por Juan Carlos Garda

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Susana, la chica que ayuda en el aseo de los departamentos donde vivo, tiene ubicados a tres “loquitos” que separamos la basura que generamos en orgánica e inorgánica. Uno de ellos, el más clavado, separa también los desechos sanitarios.

Loquitos SÍ, porque al final toda va al mismo lugar y es recogida sin discriminación alguna por el camión recolector.

NO tan loquitos por que por lo menos esos tres condóminos le ahorramos tiempo y trabajo a los pepenadores en buscar materiales que ellos venden después como cartón, latas de aluminio y plástico.

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DE CULTURA Y DE CAMBIO DE HÁBITOS

-Ayer tocamos en este espacio el caso de las islas de bolsas de basura que son habituales encontrar en las calles de varias colonias del puerto, y cómo en una especie de indolencia colectiva, poco hemos hecho como ciudad -autoridad y ciudadanos- para darle solución a esta situación que genera problemas de higiene, mala imagen y que contribuye a taponear las alcantarillas ya de por sí comprometidas durante las tormentas y las inundaciones consecuentes.

-Pero lo que traen dentro esas bolsas es otro problema a tratar. Traen absolutamente toda la basura que somos capaces de generar. Literal y metafóricamente hablando. Estudios sociológicos y de sustentabilidad en la universidad de UCLA en Los Ángeles han diagnosticado casos relacionados con desórdenes de conducta y nutrición sólo de analizar la basura de un grupo de personas durante más de 10 meses.

-Llegar a una cultura de Cero Desperdicio, Zero Waste, como la viene proponiendo Paul Palmer desde los años 70, parece utópico para poder aplicarse en el mediano plazo aquí aunque, como él mismo plantea, aplicarlo es sólo sentido común.

-Y como el sentido común es el menos común de los sentidos, porqué NO empezar por promover una cultura del reciclaje y separación de residuos que devenga en una ley que todos debamos acatar sin vacilaciones.

-Ya desde hace dos años el Ayuntamiento balbuceó un SÍ con un programa de separación de residuos sólidos en edificios públicos en donde el gobierno pretendía poner el ejemplo sobre el correcto manejo de la basura en las oficinas municipales, y su separación en los botes ya existentes, los cuales fueron re-etiquetados en orgánicos, inorgánicos y sanitarios.

-Antes en el 2015 se había anunciado un programa piloto de Separación de Residuos Urbanos y Reciclado para la zona centro de la ciudad; pero nada ha sido definitivo ni contundente como deben de aplicarse estas políticas públicas si es que en verdad se quieren modificar malos hábitos de ciudad.

-En teoría desde el primer día de 2019 SÍ se multará a todos aquellos que utilicen popotes y plásticos gracias a un proyecto de ley que propone reformas a la Ley Estatal del Equilibrio Ecológico y de Protección al Ambiente, así como a la Ley de Gestión Integral de Residuos.

-Para algunos ambientalistas esta acción es motivo para un ¿no que no? a toda una serie de esfuerzos para evitar que el plástico llegue al mar con el consecuente daño a flora y fauna.

-Pero hay otra cultura a la que en esta ciudad sólo le hemos dicho que  NO, y es a la cultura del reciclaje y aprovechamiento de nuestros deshechos.

-Una vez que usamos las cosas, lo que sobra ya NO es nuestro ¿No?