Cáncer de mama se puede prevenir

  •  El mal que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón es el más frecuente, al representar el 80% de los casos.

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El cáncer de mama es una proliferación maligna de las células epiteliales que revisten los conductos o lobulillos mamarios. Es una enfermedad clonal que, sin embargo, se puede prevenir con una autoexploración y estudios médicos anuales.

En esta enfermedad clonal una célula individual producto de una serie de mutaciones somáticas o de línea germinal adquiere la capacidad de dividirse sin control ni orden, haciendo que se reproduzca hasta formar un tumor.

El tumor resultante, que comienza como anomalía leve, pasa a ser grave, invade tejidos vecinos y, finalmente, se propaga a otras partes del cuerpo.

Existen dos tipos principales de cáncer de mama. El carcinoma ductal infiltrante, que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón, es por mucho el más frecuente (aproximadamente el 80% de los casos).

El segundo lugar lo ocupa el carcinoma lobulillar infiltrante (10 a 12% de los casos), que comienza en partes de las mamas llamadas lobulillos, que producen la leche materna. Los restantes tipos de cáncer de mama no superan en conjunto el 10% de los casos.

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SÍNTOMAS Y SIGNOS

La mayoría de las mujeres con cáncer de mama no tienen signos ni síntomas durante el diagnóstico. Sin embargo, resulta posible que las mujeres con la enfermedad presenten cambios en las mamas o síntomas. Muchas veces la causa de estos síntomas puede ser otra afección médica diferente que no sea cáncer.

Los signos y los síntomas que se deben analizar con el médico incluyen:

1) Un bulto que se palpa como un nudo firme o un engrosamiento de la mama o debajo del brazo. Es importante palpar la misma zona de la otra mama para asegurarse de que el cambio no sea parte del tejido mamario sano de esa área.

2) Cualquier cambio en el tamaño o la forma de la mama.

3) Secreción del pezón que se produce de forma repentina, contiene sangre o se produce solo en una mama.

4) Cambios físicos, como pezón invertido hacia dentro o una llaga en la zona del pezón.

5) Irritación de la piel o cambios en esta, como rugosidades, hoyuelos, escamosidad o pliegues nuevos.

6) Mamas tibias, enrojecidas e hinchadas, con o sin erupción cutánea con rugosidad que se asemeja a la piel de una naranja, llamada “piel de naranja”.

7) Dolor en la mama; particularmente, dolor en la mama que no desaparece. El dolor generalmente no es un síntoma de cáncer de mama, pero debe comunicarse al médico.