Planeta tierra… a necios

Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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El abuso del poder económico y de la tecnología han formado una base de contaminación del planeta absurda y destructiva, en el que “Privan una especulación y una búsqueda de la renta financiera que tienden a ignorar todo contexto y los efectos sobre la dignidad humana y el medio ambiente”. Laudato si’ (Alabado seas) Sobre el cuidado de la casa común, publicada el 24 de mayo pasado por el Papa Francisco.

Tal parece que los representantes de las naciones del mundo han esmerado sus esfuerzos en fallarle a la humanidad. Los esfuerzos no han logrado los objetivos de las cumbres sobre medio ambiente; por ejemplo la XXI Conferencia de las Naciones Unidas entre las más han desoído a los científicos y el Planeta Tierra se sigue calentando.

Un reciente reporte publicado por la organización Christian Aid ha enumerado las grandes ciudades ubicadas en la costa que corren riesgo de sufrir fuertes inundaciones a causa del calentamiento global. Si el proceso no se limita a 1,5 grados centígrados, advierten los especialistas, el aumento del nivel del mar superará los 40 centímetros. Este hecho hará que algunas grandes urbes costeras queden “extremadamente vulnerables a marejadas ciclónicas e inundaciones”, señala el estudio.

“Algunas de las ciudades más famosas del mundo se hunden bajo las olas a medida que el cambio climático eleva los niveles del mar”, indican los autores. “Estas metrópolis mundiales pueden parecer fuertes y estables, pero es un espejismo. A medida que aumenta el nivel del mar, están cada vez más amenazadas y más bajo el agua”.

La organización reporta el hundimiento de: Houston, E.U; Londres, Reino Unido; Shanghái, China; Laos, Nigeria; Manila, Filipinas; Bangkok, Tailandia. Las predicciones realizadas por investigadores científicos de varias partes del mundo mantienen respaldos comprobables, de ninguna forma se podría escapar a este vaticino si no se adoptan medidas urgentes.

Los escépticos encabezados por el inquilino de la Casa Blanca de los E.U. y todos los miopes caracterizados por la inacción no hacen falta. El Planeta Tierra pasa por una crisis aguda de la cual no habrá retorno, realmente el sufrimiento es para las naciones más pobres, falta de agua para beber, tierras debilitadas e infértiles, por ende, falta de alimentos; no hay a dónde marcharse, es nuestra casa en común, como ha dicho el vicario de Cristo.

El expresidente de los Estados Unidos Barak Obama declaró a la agencia informativa en su momento: “Si las tendencias continúan, no habrá ninguna nación de la Tierra que no sienta el impacto negativo”. Urge bajar la temperatura del planeta de los 2°C, si hay una alteración por encima de ésta habrá inundaciones que harán desaparecer las playas, con aguas cada vez más agresivas e hirvientes; los escenarios planteados por los hombres de ciencia no son nada halagüeños.

François Hollande, presidente francés; a principios de septiembre de 2018 dio a conocer el COP21, llamó a esa reunión global a celebrarse del 30 de noviembre al 11 de diciembre de este año en su país, el mandatario está consciente de que 55% de las naciones más contaminantes con gases de efecto invernadero poco se han preocupado por frenar sus emisiones, por lo cual esa reunión puede fracasar, y sentenció: “Con sólo esas aportaciones, la temperatura media del planeta aumentaría tres grados”.

Se recordará la pasada reunión en diciembre 2009 celebrada en Copenhague, de la cual se derivaron medidas urgentes, la mayoría desoídas por la necedad de mantener una voluntad política negativa, en estos momentos esa actitud de los líderes mundiales orilla al planeta a una crisis irreversible; el problema ha sido tratado en miles de investigaciones con resultados conocidos. En estos momentos la sociedad es testigo de alteraciones ambientales jamás conocidas, la tierra grita y la humanidad lamenta las destrucciones cada vez más constantes; flora, fauna y conglomerados humanos destruidos; si todo esto no hace reflexionar a los líderes del mundo, el incremento de tragedias será mayor en el corto tiempo.

México ha padecido los embates de las alteraciones naturales, sequias y destrucción han sido la tónica en poblaciones de centro del país, terribles inundaciones acompañadas de pérdidas humanas. Es momento de actuar.

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(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Vera-Cruz.