Lamentable actitud

Por José Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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Internet devora a la juventud, redes sociales y videojuegos son como la humedad, poco a poco laceran las conciencias inteligentes de México.

Se informa con verdad que los jóvenes mexicanos pasan más de siete horas atrapados por las tecnologías de la información y comunicación. Sería adecuado que fuera para obtener conocimientos y ejemplos de tenacidad creativa, no es así, los contenidos que revisan son violentos y de información falsa. En casos extremos los lleva al suicidio.

Es lamentable que las nuevas tecnologías casi se asemejen a la adicción de estupefacientes y depresión crónica. Podría afirmarse una pérdida de estabilidad emocional en este importante segmento social. La tendencia al uso de estas tecnologías, según especialistas conducen a desequilibrios mentales agudos.

Lo he mencionado en otras entregas. En México el 79.6 por ciento de los suicidios ocurre entre hombres de 15 a 24 años, por diversas causas. No hace más de 40 años todas las personas que fueron bien educadas tenían la confianza de alcanzar un mejor nivel de vida, habían atrapado un mejor destino.

Había educación y respeto (la materia de civismo se impartía) entonces realmente lo era el intento de buena calidad, pero al fin y al cabo sólo intento; la realidad fue otra, deprimente y sin alternativas concretas, tal como se encuentran millones de mexicanos en la actualidad.

Se repiten los esquemas tradicionales en todos los niveles educativos. Desafortunadamente no se han abatido esos paradigmas, por el contrario, la calamidad más cruel se deposita en las nuevas generaciones. Se reporta alta incidencia de ellos en busca de la puerta falsa, no tienen oportunidades de empleo, son discriminados por familiares, amigos y docentes, por comportamientos o preferencias ajenas a las acostumbradas y una serie de invenciones adjudicadas.

Si quitarle la vida a otro es atroz, negar oportunidades va en ese sentido. Será deber de las nuevas autoridades del sector público y de empresarios y organizaciones sociales concretar escenarios atractivos para la juventud, no es proponer una reforma solamente, es ver qué ocasiona y qué hay más allá de ella.

Se sabe, las redes sociales se han convertido en un acontecimiento incontrolable; a través de ellas se engaña, se trafica chantajea o extorsiona de forma indiscriminada. Cada 40 segundos una persona se quita la vida en algún lugar del mundo víctima de alguna de estas formas de criminalidad.

Un estudio reciente de la Facultad de Química de la UNAM, en el que se demuestra que un grupo amplio de estudiantes que persistía con bajas calificaciones a pesar de ofrecérsele clases extra, asesoría de sus profesores y hasta ayuda sicológica, mejoró en cuanto se les dio comedor universitario gratuito. Paradójico, las causas que llevan a optar por la puerta falsa a jóvenes, además de las tecnologías descritas se suman la depresión, problemas económicos e incomprensión familiar, laboral y bullying. Así se reitera en la celebración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, 10 de septiembre por la OMS.

Un verdadero problema de salud pública, incluso se reportan adolescentes en esta situación, consideran que así eluden sus problemas, sin pensar en el dolor que le causan a sus seres queridos. Llamó mi atención, una vez más, el tema; de éste en algunas colaboraciones mantuve el mismo llamado, evitar que los muchachos de 15 a 24 años opten por la puerta falsa.

Colocado entre los 10 motivos de muerte en adolescentes y personas jóvenes el suicidio cobra triste relevancia en estos grupos. Desde la educación superior tendrán que darse alternativas a los estudiantes de las diferentes licenciaturas para emigrar a otras instituciones educativas en el extranjero, eso permite que el joven tenga experiencias nuevas; se haga responsable y retorne a su patria con una nueva actitud; dejar atrás traumas originados desde la familia así como los roles sociales.

La Asociación Psiquiátrica Mexicana, además de otras organizaciones han reconocido lo difícil de esta situación ya que los padres de los jóvenes no tuvieron esta experiencia y se mantienen al margen, no vivieron el despegue de las redes sociales, su época no les permitió resolver este espinoso pasatiempo, tienen entonces necesidad de aprender su lógica para resolver el acertijo, antes de que sea demasiado tarde.

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(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Vera-Cruz.