Álvaro Joya García

Álvaro Joya García.

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Por Dr. en derecho Miguel Ángel Rodríguez Herrera.

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En pocas palabras el Puerto de las Peñas de Santa María de Guadalupe, luego llamado Puerto Vallarta se estrenó como un paraíso del Pacífico conformado por un caserío habitado por gente trabajadora y honesta que hablaba con un lenguaje sincero y llano propio, muy propio, de esta región. Esa gente fue la realmente fundadora del hoy Vallarta fueron los que aportaron su esfuerzo y sudor para construir lo que hoy es una joya enclavada en la segunda bahía más grande del mundo.

Sin embargo, la riqueza económica se la dio, no el gobierno, sino las estrellas de Hollywood que dieron gran fama mundial a este ombligo del Universo destacándose por su mérito el admirable John Huston, personaje del cine internacional quien le dio a Vallarta ese impulso que ningún gobierno lo hizo. Por eso el nombre real que debiera de tener este hermoso lugar es el de Puerto Huston. Ignacio Luis Vallarta jamás pisó estos lugares y con injusticia se le impuso al puerto su apellido cuando el que se lo merecía con toda cabalidad era John.

En lo lejano de los tiempos se pierde la silueta oscura de un horizonte brumoso que correspondía a la figura de un hombre remando dirigiéndose a las blancas playas de aquel Vallarta en tanto que desembarcaba de su lancha y puso pie en tierra en actitud de tomar posesión de las tierras virginales en nombre de Dios y de su familia se pudo conocer que era el fiero pionero CAPITÁN ÁLVARO JOYA GARCÍA el desconocido personaje.

Oriundo de las altas tierras de Cabo Corrientes el capitán Álvaro inició su dura vida en ese puerto que gracias a él y a otros más le dieron fama mundial con su energía y con su valor. Procreó numerosa familia que vino a acrecentar el recurso humano de la región. Sus callosas manos quemadas por el sol proveían de alimento marino a la escasa población a la vez que con su natural entusiasmo alegraba con sus entonadas canciones los corazones tristes de quienes lo escuchaban.

Su fogosa juventud no reparaba en alegres y sencillas diversiones como tampoco en aquellos sabrosos tragos de raicilla de punta con botana de mango chile y sal que a la par combinaba cantando a dúo con un mariachi que se perdió en el tiempo.

A mucha honra le conocí como amigo y como tal le protesto mis respetos a ese legendario pionero de tierras y de mares; CAPITÁN ÁLVARO JOYA GARCÍA.

Todo el reconocimiento a aquel que fue el cimiento del hoy centro del Universo llamado Puerto Vallarta.

Digamos, ¡salud!