Educación y ParentalidadGente PV

Aprendizaje de emergencias y apoyo en las redes

Dr. Jesús Cabral Araiza

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“Igual que la naturaleza troca en beneficio propio cualquier obstáculo que se le oponga o la moleste, lo inserta en el orden deseado por el destino y lo convierte en parte integrante de ella misma, así también cualquier criatura racional puede hacer de cualquier impedimento materia de su propia acción y utilizarlo para el objetivo que se hubiere propuesto; sea el que sea.”

 – Marco Aurelio

Derivado de los acontecimientos del 21 al 23 de octubre de este año 2018. Y consciente de la responsabilidad que tenemos los psicólogos y docentes para orientar y ayudar desde nuestra trinchera de trabajo, me di a la tarea de hacer una carta en caso de que la emergencia producto del huracán Willa tocara tierra cerca de Puerto Vallarta causando los estragos que sabemos producen dichos fenómenos.

Aun siendo psicólogos o estudiantes de psicología, sabemos que primero somos seres humanos, y que igual nos asustamos o ponemos nerviosos ante un desastre de tal magnitud, por tanto, solo pretendo orientar para futuras contingencias a los presentes y futuros colegas y que todos sepamos qué podemos hacer algo por los demás. Con la esperanza de que en algo puedan servir estas palabras, dejo el mensaje subido a las redes sociales el pasado 22 de octubre, un día antes de la espera de mayor emergencia.

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Carta abierta a mis alumnos y colegas de psicología.

Queridos alumnos. Hay momentos no planeados en la vida que nos exigen más de lo que pensamos que podemos dar. Las contingencias de la naturaleza son uno de ellos. El día de mañana es de incertidumbre, duda y hasta temor. Pero, ¿a qué tememos?, ¿acaso no somos personas de bien, capaces de ayudar a otro ser humano?, ¿ya olvidamos las razones humanas que nos alentaron a escoger una carrera como esta de psicología, que sabíamos implicaba la condición humana integral?

Yo pienso que, en cada uno de ustedes hay un líder y una persona capaz de orientar y apoyar emocionalmente a sus familiares, seres queridos, desconocidos y hasta a los animales que igual sienten y nos deben importar.

Desde ya y quizás más intensamente mañana, nos debemos hacer valer como personas de bien, practicar esta bella profesión que es de lo humano esencialmente y que, aunque en muchos casos no se cuenta con un título, se cuenta con buenas acciones y eso es muy valioso.

Si tienes que recoger basura que está mal ubicada o que podría taponear alcantarillas, quitar ramas sueltas, cuidar algo de la infraestructura de la ciudad para ayudar, ¡hazlo!

Si acompañas a alguien, lo escuchas, lo orientas, lo haces sentir que no está solo, que tienes empatía con sus sentimientos, estarás haciendo buena labor psicológica. No tengas miedo y cree en ti, yo creo en ti. Pero si aun así tienes miedo, pues hazlo con miedo, pero haz algo valioso por alguien más, tu ciudad, tu comunidad lo necesitan.

A quienes ya son psicólogos les digo que tenemos una obligación aún mayor de ser y estar en estos momentos y en los que vengan y requieran de nuestros servicios, sin importar si hay paga o reconocimiento, ese deberá ser el que uno mismo tenga desde su interior por la labor cumplida y bien hecha.

El miedo que no debes olvidar es; la indiferencia al dolor humano.

Eres más fuerte de lo que crees, es momento de enfrentar un reto que nos pone la naturaleza, pero no tengo duda que tenemos lo necesario para salir adelante del mismo.

Con todo mi cariño y confianza.

Cabe señalar que la respuesta fue inmediata, positiva y solidaria. La actitud de muchos colegas y alumnos fue ejemplar y sé que estaremos preparados para los retos futuros que seguro vendrá. Pase buen día.