Socios solidarios

Por María José Zorrilla

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Los vallartenses han mostrado un alto grado de solidaridad con el vecino estado de Nayarit ante los daños provocados por el paso del huracán Willa.

Múltiples son las instancias, organismos, empresas, asociaciones e incluso particulares, que han montado centros de acopio a lo largo y ancho de la ciudad solicitando ropa, alimentos no perecederos, productos higiénicos, medicamentos, leche en polvo y pañales.

La magnitud del desastre rebasó lo que originalmente se pensó sería la evacuación de 2000 personas para convertirse en un verdadero éxodo humano de miles de familias que tuvieron que dejar sus lugares de origen ante el desbordamiento de los Ríos San Pedro y Acaponeta que aumentaron su volumen más de 10 veces su capacidad.

Puerto Vallarta se salvó de recibir el golpe del meteoro, pero desgraciadamente la devastación  recayó en localidades que nos son totalmente familiares en nuestro vocabulario cotidiano: Tuxpan, Acaponeta, Tecuala.

Siempre hay un amigo, un conocido, un colaborador que tiene relación con alguno de esas poblaciones dada la cercanía geográfica y el continuo tránsito entre los de allá y los de acá.

Incluso el ayuntamiento por instrucciones de Arturo Dávalos envió 10 elementos del cuerpo de bomberos y Protección civil a participar en las labores de rescate en los centros de operación de Santiago Ixcuintla y Tuxpan.

Ante estos hechos de hermandad vecinal, me viene a la memoria lo que acontecía hace algunos años cuando se discutía con fiereza las maneras de promover los dos principales destinos de la bahía.

Los gobernadores de los dos estados no tenían muy buena relación entre sí, de tal suerte que Jalisco y Nayarit vivieron una lucha interna entre ser o no ser uno mismo.

Por parte de los turisteros había quienes pugnaban por integrar la promoción de los dos destinos y otros buscaban la independencia y cada quien para su santo.

Hubo pros y contras y más de un organismo empresarial sufrió descalabros cuando su representante trató de sacar proyectos en conjunto.

Vivimos la crisis del 2008 por los problemas financieros y la del 2009 por la emergencia sanitaria por la que perdimos más de medio millón de turistas. Finalmente en el 2013 se logró crear una sola bolsa promocional para los dos destinos con aportaciones tripartitas por un total de 11 millones de dólares.

La promoción conjunta parece haber funcionado bastante bien pues los dos destinos han obtenido resultados positivos y las estadísticas han arrojado buenos números; no obstante,  Enrique Alfaro, el gobernador electo, en un principio no veía con muy buenos ojos la promoción del binomio Vallarta Nayarit.

Volvió a surgir preocupación entre las cúpulas empresariales de Vallarta y Bahía de Banderas.  Finalmente los empresarios de ambos lados convencieron al futuro gobernador jalisciense de los beneficios de la misma; cuando las cosas funcionan para qué cambiar.

Los huracanes no entienden divisiones políticas,  la fauna silvestre y la marina tampoco. Los problemas nos son comunes y lo que afecta a uno le repercute al otro. Estamos hermanados.

Ya lo habíamos percibido cuando se cayó el puente del Ameca en agosto del 2010 y generó problemas por un lado y una gran solidaridad por el otro para movilizar a miles de personas que vivían en Jalisco y trabajaban en Nayarit y viceversa.

La interconectividad se hizo más presente que nunca. Willa nos lo recordó ahora y la promoción conjunta continuará por un tiempo más.

Somos dos destinos diferentes unidos  por una sociedad vecinal solidaria y promocional. Vallarta Nayarit sigue siendo una marca ya muy acreditada en el mercado turístico aunque a muchos todavía no los convenza.