Respeto a la decisión popular

Por J. Mario R. Fuentes (*)
jomarefu@hotmail.com

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Unas son intenciones y otros los resultados. La elección de los caminos democráticos causa desazón en una sociedad acostumbrada a las imposiciones.

Lo del Nuevo Aeropuerto Internacional de México se ha convertido en la manzana de la discordia, no tienen validez las protestas ante la voluntad expresada, “un millón 69 mil 870 personas; de los cuales 311 mil 132 participantes se inclinaron por la opción de Texcoco y 748 mil 335 por Santa Lucía”.

Las cuentas fueron claras, hasta el momento no hay oscuridad en lo expresado por el presidente de la Fundación Arturo Rosenblueth Enrique Calderón Alzati, habrá particularidades, pronto flotarán, los mexicanos esperan la mejor decisión en cada sondeo por venir a lo largo de la siguiente administración federal.

Los personalismos y obras de relumbrón quedarán sepultadas en el pasado  sombrío, no hay la menor duda, es el irremediable camino que siguen los engaños.

José Julián Martí y Pérez (1895), acuñó una enorme frase difícil de olvidar: “Honor a quien honor merece”, así como un pensamiento con una profundidad asombrosa, la cual vale la pena recordar:

“Dicen que triste cosa es no tener amigos, pero más triste es no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga, es señal de que no tiene:

Ni talento que haga sombra, ni bienes que se le codicien, ni carácter que impresione, ni valor temido, ni honra de la que se murmure, ni ninguna cosa buena que se le envidie”.

La nueva administración federal, la cual entrará en funciones a partir del primero de diciembre, tiene el deber de unir a todos los inconformes, indecisos y agnósticos que todavía no despiertan de su derrota en las urnas, ellos tienen el deber de comprender las transformaciones demandadas por el México moderno y dejar lamentos a un lado; el proyecto es nacional no local.

Todos contra todos jamás favorecerá a México. Baste analizar el momento, el anuncio de la nueva administración impacto a nuestra moneda, a la bolsa de valores, la credibilidad empresarial y tantas otras esferas de la iniciativa privada y pública, tal fueron las declaraciones de Peña Nieto en el sentido de respetar la construcción de la nueva terminal aérea.

Los traspiés del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump al querer cambiar la Constitución de los Estados Unidos en vísperas del periodo de elecciones en esa nación para negar la nacionalidad a hijos de mexicanos nacidos allá, las amenazas  migrantes, colapsos financieros y tantos otros desequilibrios ampliamente conocidos avivan la zozobra en la cual está México, habrá que mantener la calma en estos momentos.

Con relación al Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco, el Presidente electo de México, López Obrador, aclaró:

“Cuánto ruido. Es una campaña orquestada por quien se siente afectado. Hemos dicho que vamos a garantizar las inversiones, los contratos y que no hay nada que temer. Va más allá de un negocio o que se respete el estado de derecho. Serénense, tranquilícense, se dio un cambio en el país, hay que notificarles, informarles a algunos que ya es otro México y que no voy a ser florero, no estoy de adorno.

Son negocios que se proyectaron al futuro. Durante la consulta no podía hablar porque tenía que actuar con imparcialidad; pero de fondo, lo que estaba de por medio en la construcción del Aeropuerto de Texcoco es quedarse con los terrenos del actual aeropuerto. Llegué a ver hasta el anteproyecto, ya tenían pensado hacer una especie de Santa Fe en las 600 hectáreas del actual aeropuerto”.

Corrupción e ingratitud han sido la constante de la política mexicana, ahora se acomodarán las fichas del ajedrez nacional y esto a muy pocos conviene, la caterva está nerviosa.

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(*) Egresado de la UNAM, maestro universitario desde 1979, fue investigador del ICS, conferencista, articulista, inició su trabajo periodístico en la Revista Proceso, jefe de corrección primera plana de diario El Nacional, reportero y columnista; galardonado en varias universidades del país,  21 años trabajó en el sector público y conformó el SNIM en la Coordinación de Productos Básicos de la Presidencia de la República, catedrático de la Universidad de la Vera-Cruz.