Educación y ParentalidadGente PV

Acompañamiento del estrés escolar

Hay algunos alumnos que llegan a niveles de estrés que son insostenibles, e incluso pueden incapacitarlo para salir de casa o presentarse a las instituciones dónde estudian.

.

Dr. Jesús Cabral Araiza

.

Gran parte de la tensión que la gente siente no viene de tener demasiadas cosas que hacer.
Viene de no terminar lo que han empezado
David Allen.

.

A veces los adultos juzgamos que la vida infantil y juvenil está exenta de estrés cotidiano, o peor aún, que los niños o jóvenes deben cumplir con sus obligaciones y pueden seguir con su vida relajada. Olvidamos frecuentemente que, de acuerdo a su edad y motivaciones, igual sufren estrés, sea por razones sociales, obligaciones en casa o escuela entre las principales razones.

He tenido la oportunidad y el placer de ser docente desde hace ya más de treinta años, y he podido aprender y observar de la vida estudiantil un sin fin de actitudes que tienen que ver con la seriedad con que se pueden tomar las cosas los educandos. Más recientemente he observado que a edades más tempranas como son la de los chicos que cursan la primaria y la adolescencia, en la que ya están en estudios de nivel secundaria y bachillerato, cómo se toman muchos de ellos muy en serio sus estudios y ya están pensando en un plan de futuro, situación que es muy favorable justamente para lo que podrán ser de adultos y el éxito profesional que puedan llegar a tener.

No son pocas las oportunidades en que igual alumnos universitarios que rondan los 20 años se toman muy enserio su formación profesional, sin embargo, igual se requiere señalar que no son todos los casos. Con frecuencia y en mi calidad de ser docente, los he mandado a impartir cursos profilácticos a poblaciones abiertas de padres o pedagogos, encargados de interactuar con infantes de guarderías o primarias.

Mis alumnos universitarios al principio se agobian demasiado pensando que será una tarea muy complicada de realizar, pues se tendrán que enfrentar a las preguntas reales de un público que ya no son los compañeros de clase, y que a estos (generalmente padres) realmente les convoca el tema a tratar y harán preguntas buscando una orientación seria.

El tema que, para mí, mantiene el estrés en cualquiera de estas edades es el grado de seriedad con la que los educandos se tomen su formación, sea primaria, secundaria, preparatoria o estudios universitarios, pues el carácter de ello mismos y la influencia del entorno social y familiar ya han tenido un efecto de influencia que los hará llegar a las metas que se planteen.

.

¿Qué hacer?

¿Se puede hacer algo o se debe hacer? Pienso que sí, y mucho. En ocasiones el educando solo requiere saber que no está sólo y que le viene bien un poco de confianza en sí mismo, que las exigencias académicas por complicadas que parezcan, son salvables y que estará a la altura de las circunstancias del reto. Los familiares, amigos o personas cercanas a él, podrán siempre ayudar alentándolo y reconociendo su esfuerzo y los resultados positivos que seguro vendrán.

Por otra parte, hay algunos alumnos que llegan a niveles de estrés que son insostenibles, e incluso pueden incapacitarlo para salir de casa o presentarse a las instituciones dónde estudian. En estos casos y algunos otros bien vale la pena la consideración de acudir a un centro especializado en atención psico-escolar o con el psicólogo de su confianza.

Por otra parte, primero se requiere evaluar integralmente, pues el estrés puede igual estar asociado no propiamente a las tareas escolares, igual puede venir acompañado de diversas variables, tales como:

  • Ambiente hostil hacia el alumno.
  • Otro motivo de presión diferente al escolar.
  • Falta de capacitación del docente o institución.
  • Algún aspecto de organicidad (enfermedad).
  • Dificultades cognitivas del alumno.
  • Presión de padres o tutores.

Estos aspectos, aunque parecen menores, no lo son y pueden ser incluso más de uno de ellos, agravando los síntomas y el estrés del alumno y no haciendo un ambiente facilitador hacia el aprendizaje.

En todo caso y como primera medida de contención y atención, siempre será recomendable generar un clima familiar favorecedor para el diálogo, y de ser necesario la canalización hacia el profesional respectivo. Recuerde que, si es estrés, lo más indicado es atención psicológica, no necesariamente médica, aunque bien se puede trabajar conjuntamente, depende de la evaluación. Pase buen día.